El Reloj del Apocalipsis, que mide simbólicamente la inminencia del fin del mundo, se acercó ayer más que nunca a la catástrofe, en medio de crecientes inquietudes sobre las armas nucleares, el cambio climático y la desinformación.
El grupo Boletín de los Científicos Atómicos movió las manecillas a 85 segundos antes de la medianoche, es decir, cuatro segundos menos que hace un año. Este anuncio llega un año después del inicio del segundo mandato del presidente estadounidense Donald Trump, que trastocó el orden mundial, ordenó ataques unilaterales y se retiró de organizaciones internacionales.
Rusia, China, Estados Unidos y otros países se han “vuelto cada vez más agresivos, hostiles y nacionalistas”, indicó el grupo de científicos en un comunicado que anunciaba el adelanto del reloj, decidido tras la consulta de un comité que incluye a ocho laureados con el premio Nobel. “Los entendimientos globales arduamente conquistados se están derrumbando, acelerando una competencia de poderío de gran escala en la que el ganador se lo lleva todo y socavando la cooperación internacional, fundamental para reducir los riesgos de guerra nuclear, de cambio climático, de uso indebido de biotecnologías, de amenaza potencial de la inteligencia artificial y otros peligros apocalípticos”, afirmaron.
El comité también advirtió sobre los riesgos crecientes de una carrera de armamento nuclear, dado que el tratado New Start sobre la reducción de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia expirará la próxima semana y Trump presiona para implementar un costoso sistema de defensa antimisiles, el “Cúpula Dorada”, que colocaría armas en órbita.























