CUIDADO DEL PELO. El hábito cotidiano que vuelve amarillas las canas.
Las canas dejaron de ser algo que se oculta para convertirse en una declaración de estilo. Sin embargo, uno de los problemas más comunes al lucir el cabello gris o blanco es que, con el tiempo, puede tornarse amarillento, opaco y sin vida. La razón no es solo la edad, sino una combinación de factores externos y hábitos cotidianos que afectan directamente la fibra capilar.
A diferencia del cabello con pigmento, las canas no tienen melanina, lo que las vuelve mucho más vulnerables a las agresiones externas. Al no contar con ese “escudo natural”, absorben con facilidad residuos, contaminantes y tonos indeseados.
Entre las principales causas del amarilleo se encuentran la contaminación ambiental, el humo del cigarro, la exposición prolongada al sol y el uso constante de herramientas de calor. También influye el agua con alto contenido de minerales, como el cloro o el sarro, que puede modificar el color del cabello blanco.
Uno de los errores más frecuentes es lavar las canas con champús tradicionales. Aunque funcionan para otros tipos de cabello, estos productos no están formulados para neutralizar los tonos amarillos. Por eso se recomienda el uso de champús morados o violetas, diseñados específicamente para equilibrar el color y devolver brillo al cabello canoso. Deben utilizarse con moderación, ya que el exceso puede provocar reflejos lilas o resecar el pelo.
El uso frecuente de secadora, plancha o tenaza acelera la oxidación del cabello, provocando que las canas pierdan su tono blanco natural. Lo mismo ocurre con la exposición solar sin protección. Aplicar protector térmico y productos con filtro UV resulta clave para mantener el color intacto.
Canas amarillas nunca más: los trucos que sí funcionan
La clave está en una rutina específica: alternar el champú morado con uno hidratante, usar mascarillas nutritivas y evitar productos con sulfatos agresivos ayuda a conservar el brillo. Además, pequeños hábitos como enjuagar el cabello con agua tibia, reducir el calor y protegerlo del sol pueden marcar una gran diferencia.
Las canas bien cuidadas no solo se ven sofisticadas, también reflejan salud capilar. Cuando se trata de cabello blanco, el secreto no es ocultarlo, sino aprender a cuidarlo correctamente.























