DISTENDIDOS. Lionel Messi fue recibido por Claudio “Chiqui” Tapia en el predio de Ezeiza, antes de comenzar el entrenamiento de la Selección Argentina.
El manejo de los fondos de la selección argentina volvió a quedar bajo la lupa. El Banco Central (BCRA) inició una investigación tras una denuncia que apunta a un presunto desvío de unos 300 millones de dólares que habrían sido generados en el exterior y no ingresaron al país.
La presentación fue realizada por el empresario Guillermo Tofoni, quien acusa a la conducción de la AFA, encabezada por Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino, de haber incumplido la Ley Penal Cambiaria mediante un esquema financiero que retuvo divisas fuera del sistema local.
Según la denuncia, el dinero habría sido canalizado a través de la empresa TourProdEnter, vinculada a contratos comerciales y amistosos internacionales de la Selección. Los documentos incorporados incluyen transferencias bancarias y registros obtenidos en el exterior que muestran movimientos por cifras millonarias.
Un circuito bajo sospecha
El eje del planteo radica en la diferencia entre los ingresos generados en el extranjero y los montos declarados en Argentina. Para los denunciantes, no se trata de un error contable, sino de una estructura diseñada para mantener los fondos fuera del alcance de los controles cambiarios.
El informe también describe una red de sociedades en distintos países que habrían participado en la distribución del dinero, mediante múltiples transferencias que dificultan su trazabilidad, en lo que se conoce como “layering” o fragmentación de fondos.
Además, se mencionan pagos vinculados a servicios de lujo y aviación privada que, según la denuncia, podrían haber sido financiados con esos recursos.
El BCRA ya cuenta con la documentación y deberá determinar si existieron irregularidades. En caso de comprobarse, el expediente podría avanzar hacia la Justicia Penal Económica, en un caso que suma presión sobre la conducción del fútbol argentino.





















