Secuestraron más de 150 kilos de drogas escondidas en un camión con limones
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Autoridades incautaron recientemente 150 kilos de droga ocultos en un camión de limones que viajaba de Salta a Mendoza, con el fin de interceptar el tráfico hacia el exterior.
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El cargamento fue interceptado aprovechando el alto flujo vehicular de la zafra citrícola. Los estupefacientes estaban camuflados entre la mercadería para evadir controles viales.
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El hallazgo preocupa al sector productivo y sugiere que el destino final sería Chile. Se prevén controles más rigurosos para evitar que el comercio legal sea usado por el narco.
CON EL SECUESTRO. La marihuana y la cocaína que eran transportada en el camión que transportaba limones hacia Mendoza.
Los narcos pasan gran parte de su vida ideando el mejor sistema para transportar droga. En un procedimiento realizado en Trancas por la Policía de Seguridad Aeroportuaria, se secuestraron 100 kilos de marihuana y 50 de cocaína que estaban ocultos en una carga de limones. El operativo generó preocupación entre los citricultores y las autoridades, que se encuentran limitadas a la hora de realizar controles a los camiones cargados con la fruta.
El fiscal federal salteño Ricardo Toranzo inició una investigación al sospechar la existencia de una organización que enviaba droga con esta modalidad. Los efectivos de la PSA recibieron el dato de que el grupo había despachado una carga. Realizaron tareas de seguimiento y detuvieron el camión donde estaba oculta la droga en Trancas. El procedimiento se realizó hace casi dos semanas y se mantuvo en secreto porque sólo se había detenido a dos personas y buscaban a los otros miembros de la banda.
Según los primeros datos, el estupefaciente había partido de la localidad salteña de Santa Rosa y tenía como destino Mendoza. Se trataba, de acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, de fruta de descarte, es decir, que no era apta para la exportación. No se determinó el lugar donde se cosecharon los limones. “El narcotráfico tiene varias facetas; una de ellas es la logística que se utiliza para el transporte. Una de las tareas que deben realizar es encontrar la manera de camuflar la droga y, en estos momentos, por el ciclo productivo, los cítricos son una de ellas”, señalaron fuentes judiciales.
En la causa que se está instruyendo en la vecina provincia surgió otro dato llamativo. En principio, tendría como destino final Chile, país que recién en mayo comenzará a recibir los cítricos producidos en el NOA. No surgieron mayores detalles del procedimiento porque la causa sigue investigándose. Sí se supo que la sustancia estaba oculta en bolsas de arpillera y cubierta por los limones que estaban en bolsas de rejilla.
Colonia Santa Rosa está ubicada a unos 30 kilómetros de Orán, la zona roja de ingreso de droga al país desde Bolivia. En ese lugar, según explicaron fuentes consultadas, hay plantaciones de limones, naranjas, mandarinas y pomelos. Incluso cuenta con un empaque que es controlado por las autoridades. Este sitio tiene un vínculo en la historia policial con la provincia. En 2024 fueron detenidos el procurador Elvio Díaz y Carlos Rodríguez, empleado municipal de Alberdi. La Justicia los acusó de haber asesinado a dos ciudadanos bolivianos en un supuesto crimen narco.
Los panes de cocaína tenían el sello de Tony Montana, el narco al que dio vida Al Pacino en la película “Scarface”. Hasta el momento, no se pudo determinar a qué grupo pertenece esta marca. Sí se sabe que estaba impresa en la droga que decomisaron las autoridades en el litoral, principalmente en la ruta que termina en los puertos de la hidrovía del Paraná. La marihuana estaba empaquetada en bultos redondos, una característica del cannabis que se produce en Bolivia.
Complicaciones
Para los especialistas, que los narcos hayan elegido las cargas de limones para ocultar la droga no es descabellado. En primer lugar, la zafra recién comenzó y por las rutas del NOA circulan centenares de camiones con la fruta. Además, el 90% de la producción tiene destino de exportación y los envíos llegan a los principales puertos de Estados Unidos, España, Países Bajos, Rusia y Ucrania, que precisamente son puntos de ingreso de grandes cantidades de droga. Por último, por cuestiones sanitarias, las autoridades no pueden abrir los camiones para revisarlos.
El sistema de envío del limón está perfectamente protocolizado. Una vez que se cosecha, la fruta es enviada a los packings que hay en la provincia. Allí, personal del Senasa controla el producto y, si cumple con todas las normas —cada mercado tiene sus requisitos—, autoriza su carga en los camiones, que también son revisados. Personal de la Dirección General de Aduanas, de manera virtual, realiza un control remoto —observa todo mediante un sistema de cámaras— para autorizar el despacho. Cuando se termina este proceso, los vehículos son precintados y no pueden ser abiertos hasta que lleguen a los puertos, donde deben superar una última revisión.
“Nos enfrentamos a una complicación. Por cuestiones sanitarias, bajo ningún aspecto podemos romper los precintos de los camiones para revisarlos. Los escáneres manuales que tenemos no son suficientes para controlarlos”, sostuvo el comisario Fabio Ferreyra, titular del Operativo Lapacho. “Lo único que podemos hacer es revisar las guías. La provincia cuenta con escáneres móviles que se utilizan, pero para ello es necesario que el personal ingrese a los acoplados”, añadió el funcionario en una entrevista con LA GACETA.
LA MARCA. La cocaína decomisada tenía el sello de Tony Montana, el personaje de la película
Preocupación
“La verdad es que es un tema preocupante. ¿Cómo puedo saber qué hicieron con mis limones desde que salieron del campo hasta que llegaron al packing? Si cargan porquerías en el camino, no es mi responsabilidad, pero quedaré complicado porque deberé demostrar que no tengo nada que ver”, indicó Julio Herrera, productor.
“El problema es que estos delincuentes tienen muchísimo dinero para comprar a la gente. No ahorran ni un centavo, por lo que pueden hacer cualquier tipo de maniobra con el fin de trasladar la droga. Esperemos que las autoridades tomen las medidas necesarias para evitar que esta estrategia se amplíe”, indicó Fernando Ruiz, otro productor.
En medio de este polémico presente, hay un punto que juega a favor de las autoridades. Es tan riguroso el proceso de control que las empresas cuentan con registros de la procedencia de la fruta, el día, el lugar, la persona que la empaquetó y su destino. “Salvo que todo sea trucho, no hay manera de no conocer su trazabilidad”, señaló una fuente del Senasa.
Directivos de la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (Acnoa) dijeron no estar al tanto del procedimiento, pero sí expresaron su preocupación por la novedad. Anunciaron que en los próximos días realizarán una reunión para analizar el tema y buscar alternativas para que el mercado del limón no se transforme en otra herramienta para el tráfico de estupefacientes.
























