El 60% de los argentinos reporta despidos en su entorno, según un estudio
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Un estudio de QMonitor reveló que el 60% de los argentinos registró despidos en su entorno cercano durante abril debido al fuerte impacto de la crisis económica nacional.
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El desempleo desplazó a la inflación como principal preocupación. Además, siete de cada diez hogares recurren al financiamiento externo para cubrir sus gastos básicos cotidianos.
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La caída en la tolerancia al ajuste y el desgaste del apoyo oficialista marcan un clima de incertidumbre política, mientras la oposición aún no logra capitalizar el descontento.
Protesta de ATE por los despidos. FOTO ilutrativa LA GACETA / Inés Quinteros Orio.
Un relevamiento nacional encendió señales de alarma sobre el clima social en Argentina: el 60% de la población asegura haber registrado despidos en su entorno cercano durante los últimos meses. El dato refleja el fuerte impacto de la crisis económica en la vida cotidiana y marca un cambio profundo en las principales preocupaciones de los hogares.
Según el informe de abril de QMonitor, elaborado por la consultora QSocial Big Data, el deterioro del humor social se profundiza y la confianza cae en distintos sectores. La situación del país es evaluada de manera cada vez más negativa y alcanza su nivel más bajo desde el inicio de la serie.
El desempleo desplaza a la inflación como principal preocupación
Uno de los datos más significativos del relevamiento es el cambio en la agenda social: el desempleo se consolida como el principal problema para los argentinos, desplazando a la inflación. Este giro refleja una preocupación creciente por la pérdida de ingresos y la inestabilidad laboral.
El impacto es concreto: seis de cada diez personas afirman conocer a alguien que perdió su trabajo recientemente, lo que evidencia la extensión del fenómeno más allá de los indicadores macroeconómicos.
Caída de expectativas y mayor pesimismo
El informe también muestra un deterioro sostenido en las expectativas a futuro. El escepticismo económico creció del 36% al 52%, mientras que la evaluación negativa de la situación actual aumentó 12 puntos, alcanzando el 48%.
En paralelo, se intensifican las dificultades en los hogares: siete de cada diez argentinos recurren a mecanismos de financiamiento —como créditos, tarjetas o préstamos informales— para cubrir gastos cotidianos.
Menor apoyo al Gobierno y desgaste del ajuste
El relevamiento registra además una caída en el respaldo al oficialismo, incluso en sectores que anteriormente lo sostenían. A esto se suma un aumento en la percepción de corrupción, que alcanza su nivel más alto dentro de la medición.
El vínculo con el Presidente también muestra signos de desgaste: bajan los niveles de empatía y confianza, en línea con el empeoramiento del clima social.
En cuanto a las políticas económicas, la tolerancia al ajuste presenta una caída significativa: el indicador descendió del 42% al 35%, lo que sugiere un límite creciente en la aceptación social de estas medidas.
Una oposición que no capitaliza el descontento
A pesar del aumento del malestar social y económico, el informe advierte que la oposición no logra consolidarse como una alternativa clara ni capitalizar el descontento. Este escenario configura un panorama de incertidumbre política en medio de una crisis que impacta de lleno en el tejido social.
Crisis económica y vida cotidiana
Los datos del informe QMonitor reflejan un escenario cada vez más adverso para los hogares argentinos. La combinación de despidos, caída del poder adquisitivo y aumento del endeudamiento configura un cuadro de creciente vulnerabilidad.
El dato del 60% de argentinos que reporta despidos en su entorno no solo ilustra la magnitud del problema laboral, sino que también funciona como termómetro de un malestar social en expansión, atravesado por la incertidumbre y la pérdida de expectativas.























