Limón: temperatura, lluvias y radiación solar impactaron con fuerza sobre la campaña

  • La Eeaoc informó que el clima extremo afectó la campaña de limón en Tucumán este año, debido a que el exceso de lluvias y baja radiación dañaron la calidad de la producción cítrica.
  • Lluvias persistentes desde diciembre impidieron cumplir los ciclos fitosanitarios. Tucumán posee 40.900 hectáreas de limones, con un 30% de plantaciones que superan los 20 años.
  • La calidad de la fruta definirá el éxito comercial ante la alta presión de plagas. Existe incertidumbre sobre la continuidad productiva de 2.600 hectáreas con manejo no óptimo.

FACTOR FUNDAMENTAL. Las precipitaciones constituyen la variable de mayor impacto; su volumen y frecuencia influyen directamente en las horas de luz. FACTOR FUNDAMENTAL. Las precipitaciones constituyen la variable de mayor impacto; su volumen y frecuencia influyen directamente en las horas de luz.
Hace 1 Hs

La presente campaña citrícola tendrá características que la diferenciarán de las anteriores. “Si consideramos tres variables meteorológicas -temperatura, precipitaciones y radiación solar-, la temperatura máxima media siguió la tendencia del promedio de referencia para las localidades de Colmenar, La Cruz y Pueblo Viejo desde la primavera hasta el presente”, indicó Hernán Salas, director técnico de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc).

Las precipitaciones constituyen la variable de mayor impacto. “Si bien la primavera fue normal a levemente inferior al promedio, no tuvo un efecto significativo en las primeras etapas del crecimiento de la fruta, lo que permitió un cuaje y amarre dentro de los parámetros habituales”, dijo. A partir de diciembre -añadió-, las precipitaciones registraron valores por encima de la media, destacándose el mes de febrero no solo por el volumen acumulado, sino por la cantidad de días con lluvia (23 de 28). Esta situación continúa durante marzo, registrándose entre 19 y 20 días con lluvia y abril entre 17 y 20, en las localidades mencionadas.

“El volumen y la frecuencia de las precipitaciones impactan directamente en las horas de luz, lo que se refleja en la radiación solar media. Esta variable presentó valores similares al promedio durante la primavera, pero mostró una marcada disminución desde diciembre hasta la actualidad”, dijo, sobre la base de información aportada por técnicos de la sección Agrometeorología de la Eeaoc.

El manejo nutricional y fitosanitario, entre otros aspectos, definen los niveles productivos y la calidad de la fruta; sin embargo, estos están en última instancia condicionados por las variables meteorológicas. “Si bien los productores realizaron tratamientos fitosanitarios adecuados y la calidad de la fruta se consideraba muy buena, desde mediados de diciembre y durante enero y febrero, en la mayoría de los casos no se pudieron respetar los intervalos necesarios entre aplicaciones, lo que afectó su efectividad”, dijo. Y añadió que hoy la presión de plagas y enfermedades es alta. Se destaca la presencia de trips de las orquídeas en la zona sur, sumada a la presión de melanosis y enfermedades cuarentenarias en la región. En este contexto, la calidad de la fruta marcará el rumbo de la presente campaña.

Área plantada

Según un estudio realizado por la sección Sensores Remotos y Sistemas de Información Geográfica (SIG) de la Eeaoc, la provincia de Tucumán cuenta con unas 40.900 hectáreas netas (deducido un 9% aproximadamente por callejones, playas de cosecha y otras instalaciones) de limoneros de dos o más años de edad, distribuidas entre la zona norte, en los departamentos de Burruyacú y Tafí Viejo y el resto en las zonas centro y sur.

El mismo estudio refleja que aproximadamente un 30,3% de las explotaciones posee plantaciones con edades superiores a los 20 años, mientras que el 69,7% restante posee plantaciones entre 2 y 20 años (contra 32,4% y 67,6% respectivamente de la campaña pasada). Asimismo, a partir del trabajo, se infiere que Burruyacú es el departamento con mayor superficie plantada, mientras que los departamentos de Yerba Buena, Tafí Viejo, y Lules son los que poseen mayor proporción de plantaciones viejas, y menor tasa de renovación ya que algunas tierras pasaron a ser de uso urbano. En la misma línea se analizaron diferentes imágenes satelitales y pudieron percibir una respuesta espectral diferente en 2.600 hectáreas coincidente con cuadros o situaciones donde el manejo del cultivo no fue el óptimo, de las cuales el 86% corresponde a plantaciones de más de 20 años, cuya continuidad en el sistema productivo es incierta.

Por otra parte, se concluyó que, en Tucumán, el 58% de las plantaciones poseen una marco convencional de plantación (de 200 a 340 plantas por hectárea -pl/ha-), un 23,7% son plantaciones compactas (451 a 730 pl/ha) y un 18,3%, semicompactas (341 a 450 pl/ha). En tanto que en Salta y en Jujuy, un 47% es en marco convencional, solo un 17% corresponde a las compactas y un 36% a semicompactas.

Asimismo, el portainjerto Fliyng Dragon (semienanizante) es el único utilizado en las plantaciones compactas, mientras que Citrumelo 4475 es el predominante en los marcos convencionales y C35, 79 AC y 75 AB (estos dos últimos híbridos de la Eeaoc), en plantaciones semicompactas. Del total relevado, los tres portainjertos más plantados son; Flying Dragon, Citrumelo 4475 y 79 AC, representando un 21, 18 y 10 % respectivamente.

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