El funcionario explicó que después de finalizar el Plan de Trabajo Regional (PTR) 2001/04, afrontaron una segunda etapa: el plan 2005/08 que, por otra parte, presentaron recientemente, junto al plan estratégico.
La diversificación buscará lograr productos con mejor precio y permitir un mejor ingreso para el productor. "Buscamos una adecuada ecuación económica en las empresas y la sustentabilidad ambiental, con producciones amigables con el medio ambiente, para que nos asegure la continuidad del recurso suelo para las futuras campañas y futuras generaciones", dijo.
El Centro Regional viene desarrollando proyectos integrados que concentran una problemática general que debe ser abordada por instrumentos específicos, contando con subproyectos sobre temáticas particulares. Pero una primer gran problemática que se identifica es la contaminación en cereales y oleaginosas con micotoxinas y productos fitosanitarios en granos.
Si bien no se trata de una demanda concreta del sector productivo, en estos momentos forma parte del lineamiento estratégico del INTA ante las exigencias de los mercados de exportación.
"Son líneas de investigación que están en desarrollo en diversos centros del mundo. Queremos estar al día en estas tecnologías de manejo (de cultivo, de plagas y enfermedades, de contaminantes y de poscosecha del grano)", sostuvo Morandi. "Nuestra aspiración -continuó- es formar parte de un módulo de este proyecto para investigar en este campo".
Otro de los proyectos es desarrollar "ideotipos" en cereales y oleaginosas para ambientes específicos, desarrollando estrategias de adaptabilidad de diferentes germoplasmas, resaltándose las bondades de cada germoplasma en genotipo y fenotipo para optimizar sus resultados en un determinado ambiente.
También trabajarán en la búsqueda de tecnologías para dar mayor sustentabilidad al sistema. "Los mismos tienen que ver con el manejo de los granos en los aspectos que den un buen manejo del material genético, del suelo y de los recursos naturales donde se desarrolle esta producción. A nivel nacional los cultivos donde se trabajará serán trigo, maíz, sorgo, soja, girasol, etc", dijo.
En el INTA Regional proyectan llevar adelante otros proyectos, con líneas de acción específicas para la región, en materia de mejoramiento genético, investigación en el manejo sustentable, manejo de plagas, evaluación de técnicas en cosecha y poscosecha y calidad alimenticia en soja, maíz, trigo y el sorgo. Estas líneas de acción serán desarrolladas a través de proyectos propios y asociados a otras instituciones con alianzas estratégicas.
La idea es mejorar el germoplasma existente en la región para tener líneas adaptadas al NOA, con técnicas convencionales y de biotecnología, desarrollando trabajos con empresas privadas que tengan intereses convergentes con el INTA, buscando resistencia y productividad en organismos convencionales o genéticamente modificados.
"Las técnicas de manejo sustentable buscarán una mayor eficiencia y productividad", dijo Morandi. "Tenemos un amplio conjunto de líneas de acción en el manejo. Esperamos lograr indicadores de suelo que marquen la sustentabilidad de cada sistema productivo y un paquete de prácticas agronómicas para cada tipo de cultivo y ambiente. Otra línea de acción se basará en el manejo de plagas y enfermedades, área en la que hoy estamos menos dotados pero la vamos a desarrollar", concluyó.
La cosecha y poscosecha exigen ser eficientes
A mediados de 2003 se lanzó desde la EEA Manfredi del INTA el Plan Nacional de Eficiencia de cosecha y poscosecha de granos, al cual los técnicos de la EEA Famaillá del INTA se plegaron. Vimos la problemática que significa, para los productores de granos del NOA, las pérdidas que ocurren en estas dos etapas tan importante de poscultivo y luego de haber superado la etapa de cultivo propiamente dicha, sostuvo para LA GACETA Rural Omar Triadani, referente regional del Proyecto Precop.
A partir de 2004, este Plan Nacional se transforma en el Proyecto Nacional de Eficiencia de cosecha y poscosecha de granos cuya sigla es Precop. Si bien es cierto que las pérdidas en las etapas de cosecha y poscosecha no son aún tenidas muy en cuenta por los productores de granos, las mediciones realizadas por las unidades del INTA que trabajan en el país han dado con la friolera suma de U$S 1.500 millones anuales de pérdidas, repartidas casi en un 50% para cada etapa.
Las causas detectadas por las que se producen estas pérdidas son: A) Desconocimiento de la alta incidencia económica de las pérdidas de cosecha sobre el margen neto de los cultivos. En muchos casos esas pérdidas superan el 50% del margen neto del cultivo y, en muchos casos, la tecnología propuesta por el proyecto es de costo cero; B) Falta de difusión de técnicas de cosecha que permitan evitar pérdidas, avaladas por ensayos de experimentación adaptativa y por investigaciones nacionales y extranjeras; C) Falta de concientización sobre la importancia económica de realizar evaluaciones de pérdida de cosecha y la falta de difusión de métodos sencillos de medición, que permitan detectar la magnitud de las pérdidas y comparar con los niveles de tolerancia para cada situación y cultivo; D) Ausencia de un correcto sistema de contratación del servicio de cosecha, que incentive al contratista a reducir pérdidas durante la cosecha por utilizar una tecnología inapropiada; E) Poca difusión de técnicas de secado, manipuleo y almacenamiento de granos que permitan evitar pérdidas.
"Estamos convencidos que es posible revertir esta situación a través de la promoción y mejoramiento de la eficiencia de cosecha y poscosecha en las diferentes etapas de cada proceso, además de concientizar al productor (el 35% de los destinatarios de este mensaje), al contratista (65 % de los destinatarios) y al empresario rural sobre los beneficios reales de elevar el nivel de inversión en equipos de cosecha y poscosecha.





















