21 Octubre 2005
El Secretario de Agricultura de la Nación, Miguel Campos, se reunió en Bruselas, Bélgica -lugar de los principales encuentros del continente- con representantes de la Federación Europea de Procesadores de Alimentos para Animales, entidad que resguarda los intereses de 21 países europeos que poseen, en conjunto, 4.000 plantas de procesamiento que producen 140 millones de toneladas por año, y que considera a la Argentina como un proveedor esencial de materia prima (soja y harina de soja).
En este sentido, Campos informó sobre la situación legal en la Argentina y expresó, además, que las acciones judiciales que lleva adelante Monsanto en Europa, junto con importadores europeos, no tienen sustento legal y técnico.
Al respecto, la Federación Europea expresó con claridad la total coincidencia con la posición argentina, en cuanto a que los royalties deben ser pagados a nivel de semilla por los productores argentinos, y que debe encontrarse la solución bajo el sistema de protección legal en nuestro país.
Asimismo, fueron contundentes al decir que ninguna empresa asociada a la Federación firmará o reconocerá cualquier contrato que Monsanto proponga en Europa, e instaron a la firma a suspender todos los juicios que haya iniciado por este tema.
Por otra parte, Campos se reunió con representantes de COCERAL, la cámara empresarial europea que aglutina a todas las empresas importadoras de cereales y de oleaginosas.
Esa asociación de importadores fue clara y terminante al expresar que no cooperarán con Monsanto ni firmarán ningún tipo de acuerdo o contrato que proponga la empresa en Europa, al considerar que la solución debe encontrarse en la Argentina bajo el régimen legal de nuestro país.
Finalmente, COCERAL, a través de sus dirigentes, sostuvo que hará las gestiones pertinentes ante la Comisión Europea, para dar a conocer su posición.
En este sentido, Campos informó sobre la situación legal en la Argentina y expresó, además, que las acciones judiciales que lleva adelante Monsanto en Europa, junto con importadores europeos, no tienen sustento legal y técnico.
Al respecto, la Federación Europea expresó con claridad la total coincidencia con la posición argentina, en cuanto a que los royalties deben ser pagados a nivel de semilla por los productores argentinos, y que debe encontrarse la solución bajo el sistema de protección legal en nuestro país.
Asimismo, fueron contundentes al decir que ninguna empresa asociada a la Federación firmará o reconocerá cualquier contrato que Monsanto proponga en Europa, e instaron a la firma a suspender todos los juicios que haya iniciado por este tema.
Por otra parte, Campos se reunió con representantes de COCERAL, la cámara empresarial europea que aglutina a todas las empresas importadoras de cereales y de oleaginosas.
Esa asociación de importadores fue clara y terminante al expresar que no cooperarán con Monsanto ni firmarán ningún tipo de acuerdo o contrato que proponga la empresa en Europa, al considerar que la solución debe encontrarse en la Argentina bajo el régimen legal de nuestro país.
Finalmente, COCERAL, a través de sus dirigentes, sostuvo que hará las gestiones pertinentes ante la Comisión Europea, para dar a conocer su posición.






















