La ganadería tiene el mejor escenario posible

Panorama Rural. La UE dispuso bajar los subsidios y ello tornará más competitiva a las carnes argentinas. Y el mercado interno crece. Por Ernesto José Caram (Sección Rural).

28 Octubre 2005
Un informe preliminar elaborado por el ingeniero Juan Domingo Sal, del INTA, enmarcado en un convenio con la Fundación del Tucumán, revela que hace más de 40 años que no se presenta un escenario tan favorable para el crecimiento y el desarrollo sustentable de la industria de la carne vacuna en el país y en el Noroeste.
Sal sostiene que la conjunción de un mercado externo en crecimiento constante y un fuerte mercado interno está requiriendo una rápida respuesta del sector para aprovechar esta extraordinaria oportunidad. En la actualidad el consumo mundial de carne vacuna crece sin interrupción, a razón de un 2% anual, mientras, en el mercado interno, el consumo trepó de los 57 kg/hab/año de 2002 hasta más de 64 kg/hab/año actuales, y se mantiene tonificado. Los precios también están en alza.
En los dos últimos años el sector respondió a la demanda con mayor faena, una mayor incorporación de granos en las etapas de engorde y, últimamente, con un leve incremento del peso promedio en esa faena. Este crecimiento en el consumo interno y la excelente coyuntura del mercado externo provocaron una liquidación de stock y una fuerte competencia por tierras con la agricultura.
Por otra parte, los bajos índices globales de productividad primaria derivaron en una insuficiente cantidad de terneros y, por ende, un escaso volumen de carne para atender la demanda interna y externa, ambas en crecimiento.

Cónclave en Roma
En la reunión celebrada la semana pasada en Roma, desde la Oficina Permanente Internacional de la Carne (OPIC) se puso de manifiesto que ahora más que nunca las exportaciones de carnes vacunas de Sudamérica seguirán siendo necesarias para lograr un abastecimiento, a precios razonables, de los diferentes cortes para el consumidor europeo. Y para ello, nuestra región tiene todo como para producir carnes de elevada calidad con pasturas, con una gran terneza y un volumen tal que todo lo que se produzca pueda ser absorbido sin problemas en Europa. Esta mayor demanda esperada en el seno de la UE se fundamenta en la calidad de las carnes argentinas, en la seguridad alimentaria (libre del mal de la vaca loca) y en el incremento del consumo de los países miembros por una mayor preferencia por las carnes más naturales. Las normas aprobadas en Europa tornarán más difícil la producción carnes en el Viejo Continente. Hoy, los subsidios que recibían los ganaderos de la UE, el uso de anabólicos permitidos para acelerar al producción de carnes y la falta de implementación de la trazabilidad en la cadena quedarán atrás por las nuevas exigencias impuestas desde Bruselas. No hay dudas de que el escenario para los europeos cambiará al caer, básicamente, los subsidios: se les incrementarán los costos de producción. Se estima que esos nuevos costos oscilarán entre el 15% y el 20%, los que serán pagados por el productor y por el consumidor. De manera que esta situación permitirá que los precios de las carnes importadas sean más competitivos en la Unión Europea.

Futuro
Ante este marco, el estudio de la Fundación del Tucumán sostiene que el futuro para el sector cárnico del NOA es vital para autoabastecer el consumo local en el breve plazo y, posteriormente, salir a ofrecer lo producido en otras regiones del país. Para ello habrá que priorizar el crecimiento y el desarrollo sustentable de la industria, mejorar la infraestructura física y tecnológica, reformular el marco legal para el tráfico, el procesamiento y la comercialización de la carne vacuna en el NOA.
Además, deberá asegurarse el financiamiento para el desarrollo, aumentar la productividad y mejorar la sustentabilidad, para lograr una mejor calidad del sector primario y del procesamiento.
En su informe preliminar, el ingeniero Sal finaliza diciendo: "si se hicieran las inversiones necesarias en los primeros años del programa de desarrollo para el Noroeste, para tener una tasa de crecimiento constante, la compra de carne vacuna extra regional se podría reducir en U$S 1.300 millones hasta 2016 y, a partir de allí, la región podría convertirse en exportadora neta de carne vacuna".

Tamaño texto
Comentarios