En la región se deforestaron 132.000 hectáreas por año

Un experto dijo que la expansión agrícola, bien manejada, puede ayudar al bosque.

11 Noviembre 2005
Ultimamente la deforestación ha recibido atención por parte de los medios de comunicación y la sociedad. Principalmente dirigida a casos emblemáticos como la reserva Pizarro (Salta). Sin embargo, el reemplazo de bosque nativo para utilizar el suelo con fines agrícolas no es un proceso nuevo en el país y tampoco particular de algunos pocos sitios, comentó el ingeniero forestal Néstor Gasparri (UNT-CONICET). Los datos sobre deforestación para el período 1998-2002 indican que en el norte del país se deforestaron 200.000 ha/año. Están afectados los ecosistemas de las selvas pedemontanas de las Yungas, el chaco semiárido (en el NOA y Córdoba) y el chaco húmedo (Santa Fe, Chaco y Formosa). La deforestación en el NOA fue de 132.000 ha/año. Aunque en Tucumán sólo se deforestaron 5.000 ha/año, esto no es un número menor si se considera el tamaño de la provincia.
Los estudios realizados desde 1972 muestran que, hasta hoy, el NOA ha tenido una fuerte expansión agrícola y que, por ejemplo, en Tucumán significó la deforestación de 300.000 ha.
¿Cuál es su futuro? Parece ser que el destino de los bosques en áreas aptas para la agricultura es ser remplazados tarde o temprano. La deforestación en la Argentina tiene varias causas, pero últimamente el cultivo de la soja ha significado el principal impulso. Sin embargo, la expansión agrícola bien manejada puede contribuir al desarrollo regional, y, en este sentido, el futuro de los bosques nativos debe incluirse dentro de una discusión mayor que la sociedad Argentina y las provincias del NOA se adeudan el ordenamiento territorial.


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