Las lluvias de esta última semana les cambió las caras a la mayoría de los productores tucumanos de granos, principalmente porque las precipitaciones se dieron en casi todo el ámbito provincial. Estas precipitaciones sirvieron para que los perfiles de suelos de los lotes -que serán destinados a la siembra de granos gruesos- acumulen el agua necesaria para afrontar el inicio masivo de la siembra.
Después de estas lluvias y de las que puedan ocurrir en el transcurso del inicio del ciclo húmedo de la región, los productores tienen previsto poner en marcha toda la maquinaria disponible para lanzarse a la nueva campaña y enfrentar sus desafíos.En este momento hay que tener en claro que antes de comenzar las implantaciones, el productor ya realizó todos los preparativos y las puestas a punto de su parque de maquinarias. También tiene listo o se encuentra trabajando para disponer de los insumos necesarios, como semillas, fertilizantes, inoculantes, curasemillas, insecticidas, herbicidas y fungicidas. Esta batería de elementos deben estar a mano para utilizarlos en el momento oportuno y enfrentar con éxito la nueva campaña.
Las recomendaciones que los productores deben tener en cuenta son muchas y la mayoría de los hombres de campo, como los técnicos que trabajan junto a ellos, las conocen y no deben ser dejadas de lado para llegar a obtener los rendimientos y los beneficios buscados.
Entre los consejos principales está la realización de un adecuado uso y manejo de productos fitosanitarios. El productor debe saber y conocer qué producto utilizará y cuál será la manera más efectiva de aplicarlo. Es por ello que el cultivador y principalmente quienes manipulan los fitosanitarios deben leer atentamente las instrucciones y comprobar que el producto que van usar sea el adecuado para la tarea fitosanitaria a la que se destina.
Es fundamental que el productor respete correctamente las dosis y las diluciones recomendadas y debe tener presente que no siempre la mayor dosis es más efectiva y que a veces las menores son más efectivas.En lo que respeta a las precauciones que deben tenerse en cuenta durante el manipuleo, cuando se prepara el caldo de aplicación y cuando se realiza la aplicación propiamente dicha, el productor debe verificar que no existan niños ni animales cerca de los lugares de preparación y de los lotes donde se aplicará.
Debe evitarse manipularlos cerca de los cursos de agua para evitar la contaminación de esos cauces. También hay que tener cuidado con los derrames y las salpicaduras al momento de vertir los productos dentro de las pulverizadoras o de los aviones aplicadores y verificar, en forma eficiente, que los equipos estén en condiciones y bien regulados para realizar la aplicación.
Un aspecto fundamental antes de realizar una operación de aplicación de productos fitosanitarios es la observación de las condiciones meteorológicas, ya que estos datos tienen una fuerte incidencia en el éxito de una aplicación.
Existen muchos productos que son muy perjudiciales para la salud de personas, animales u otros cultivos que se encuentran cercanos y no tanto del lugar de aplicación, y que por deriva provocan graves daños.
Además las lluvias, las altas o bajas temperaturas y el viento tienen incidencia directa en los resultados de la aplicación.
Consejos
Es por ello que, para tener éxito en la aplicación, los productores deben ser muy específicos en cuál es el objetivo de control que se realizará, en qué deben usarse sólo los productos necesarios para ese control especifico, y que sean los autorizados para su uso en la provincia.
Otras recomendaciones importantes son:
que siempre se tenga en cuenta que al realizar las mezclas de distintos productos sean compatibles entre sí.
También debe observarse el tipo de suelo en cuanto a textura, PH y humedad, si el producto a usar es un herbicida.
Los productos deben ser aplicados en el momento más suceptible de la plaga a controlar.
La aplicación del producto será efectiva si la gota del caldo llega siempre al blanco-objeto de la aplicación y no a otras zonas.
La temperatura en el momento de aplicación no debe ser superior a los 30 grados centígrados y la humedad relativa del ambiente no debe ser inferior al 50%.
Nunca debe aplicarse los agroquímicos con vientos superiores a los 10 km/h.
Las aplicaciones deben realizarse usando todos los equipos de protección necesarios y siempre bajo la supervisión técnica responsable, para evitar daños a terceros y al ambiente circundante.






















