Auspicioso avance de los cañaverales

Caña de azúcar 2005. El desarrollo de las plantaciones en Tucumán se ve favorecido por la evolución que muestran las variables climáticas.

16 Diciembre 2005
En un extenso informe elaborado por los ingenieros agrónomos Roberto Sopena y César Terán del INTA Famaillá, se informó a LA GACETA Rural que en la actual campaña 2005-2006 del cultivo de la caña de azúcar, la marcha de las variables climáticas acompañan y son, a su vez, la causa de un aceptable desarrollo de los cañaverales, sin dejar de considerar el mayor grado de adopción tecnológica que se observa en el sector azucarero, dentro del cual la faz agrícola es protagonista principal en el incremento de producción en la última zafra.
Las tasas de renovación del cultivo se mantuvieron prácticamente al mismo nivel que en la campaña anterior y, en general, se observan lotes de caña planta bien establecidas, en donde se podrían mencionar algunos factores que incidieron sobre este aspecto: a) Buenas condiciones de humedad entre fines de setiembre y octubre, que influyeron favorablemente en la brotación y uniformidad de la misma; b) Una muy buena calidad de caña semilla al no presentarse heladas prácticamente durante el período de plantación; c) Se intensifico el uso de material reproductivo provenientes de semilleros saneados y certificados.
Los técnicos del INTA Famaillá sostuvieron que se mejoraron las condiciones para la plantación, asociado a una mayor adopción de la sistematización de los suelos -previo a la implantación del cañaveral-, y a una más esmerada y cuidadosa preparación de la cama de plantación. También que fue importante el uso más generalizado y eficiente del control de malezas perennes, especialmente grama bermuda -previo al desboquillado-, con la utilización de herbicidas de acción total, especialmente en lotes que provienen de la secuencia "caña sobre caña". Asimismo, destacaron que las buenas condiciones de humedad permitieron un mejor aprovechamiento de las aplicaciones de los productos herbicidas pre-emergentes. Además, valuaron especialmente el incremento de la adopción de la rotación con soja, como una practica efectiva para el control de malezas perennes, lo que también repercute en un mejoramiento de las condiciones del terreno previas a la plantación del cultivo.
Esta situación de buen nivel de desarrollo se hace extensiva a los lotes de "caña soca", en los cuales se observan, en estas últimas campañas, trabajos más particularizados o diferenciados, según las condiciones y el requerimiento propio de cada lote.
Sopena y Terán destacaron que "la fertilización se realizó en un período oportuno para las necesidades del cultivo, pese al incremento significativo del precio del insumo en estas campañas".
Aquí se debe destacar el financiamiento oportuno del sector industrial para abastecer a buena parte de los productores.
Otro aspecto positivo asociado al buen manejo del cultivo es la adopción de algunas prácticas recomendadas como el subsolado y su generalización en mayores superficies.
Hacia finales del cultivo propiamente dicho, los técnicos del INTA Famaillá consideraron que sería válido prestar atención a estas recomendaciones:
1) Es importante reconocer que el cierre natural o "sombreo del entresurco" es una muy buena estrategia competitiva contra las malezas.
Sin embargo, los especialistas advirtieron que no se debe perder atención al desarrollo incipiente que se pudieran observar con las mismas. Esto -según Sopena y Terán-, permitirá asegurar un desarrollo sin competencia en el cañaveral hasta el sombreo total del entresurco.
Esto es muy importante, porque ante la presencia de mínimas condiciones de estrés, por ejemplo exceso o falta de lluvias, que generan un crecimiento más lento del cultivo, las malezas expresan una mayor eficiencia competitiva y el cañaveral cierra con una importante infestación.
2) Esta situación descripta es extensiva para casi todas las malezas , pero en especial para el "tupulo", el cual presenta camadas o generaciones escalonadas durante el ciclo del cañaveral.
Las camadas que se concentran entre fines de diciembre y enero se presentan con condiciones muy favorables para su implantación. Por ello, recomendaron no descuidar la realización de los controles acostumbrados sobre esta maleza, en especial en aquellos lotes en que se cosecharon en verde y se mantuvo la cobertura.
Ante este contexto, se determinó que la aparición de la maleza aún no se intensificó por una menor emergencia, pero en lotes con altas infestaciones en campañas previas se encontró que el potencial de infestación se mantiene intacto.

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