23 Diciembre 2005
Unas 25 empresas y 100 productores citrícolas españoles se unieron para darle estabilidad a su mercado. Mediante esta iniciativa, los promotores persiguen varios objetivos que, en última instancia, deberían concretarse para darle cierta estabilidad y transparencia al caótico mercado citrícola de los últimos años.
En primer lugar, con esta nueva organización de productores, los agricultores independientes que estén asociados a esa entidad podrán destinar a la industria aquella parte de su producción que no encuentre salida en el mercado en fresco y cobrar de este modo las ayudas comunitarias a la industrialización.
Hasta ahora, esta posibilidad quedaba sólo en manos de las cooperativas, que hacían valer su condición de organizaciones asociativas. Pero con la nueva OP, la opción de cobrar subvenciones a la transformación industrial se abre también a los agricultores independientes que no pertenecían a las cooperativas y que querían hacerlo. Así, en caso de una campaña desastrosa, percibirán al menos el precio mínimo que supone la ayuda a la industria.
Los comercios privados que participan en el proyecto se vinculan a la OP con un acuerdo, por el cual adquieren la fruta a un productor y se comprometen a industrializar la parte de la cosecha destinada al descarte.
En primer lugar, con esta nueva organización de productores, los agricultores independientes que estén asociados a esa entidad podrán destinar a la industria aquella parte de su producción que no encuentre salida en el mercado en fresco y cobrar de este modo las ayudas comunitarias a la industrialización.
Hasta ahora, esta posibilidad quedaba sólo en manos de las cooperativas, que hacían valer su condición de organizaciones asociativas. Pero con la nueva OP, la opción de cobrar subvenciones a la transformación industrial se abre también a los agricultores independientes que no pertenecían a las cooperativas y que querían hacerlo. Así, en caso de una campaña desastrosa, percibirán al menos el precio mínimo que supone la ayuda a la industria.
Los comercios privados que participan en el proyecto se vinculan a la OP con un acuerdo, por el cual adquieren la fruta a un productor y se comprometen a industrializar la parte de la cosecha destinada al descarte.





















