No hay que descuidarse con la "roya"

Productores y técnicos están alertas para actuar ante el primer signo de aparición de la enfermedad. El hongo no sobrevivió al invierno local, pero sí en otras regiones.

30 Diciembre 2005
Mucho se ha hablado y escrito en la Argentina en los últimos tres años sobre la roya "asiática" de la soja. Esta enfermedad, causada por el hongo Phakopsora pachyrhizi, es conocida por los graves daños que ocasionó en Brasil y en Paraguay desde su detección en 2001. La difusión de la información sobre esos sucesos, hizo temer que una situación similar se podría llegar a vivir en el país en el corto plazo", explicó a LA GACETA Rural el doctor Daniel Ploper, director técnico y jefe de Fitopatología de la EEAOC.
Sin embargo, transcurridas dos campañas agrícolas con presencia de la enfermedad en el centro y norte del país, aún resulta difícil determinar cuál será su verdadero impacto en la producción de estas regiones.
Diversas son las razones por las que todavía no se han podido sacar conclusiones al respecto: a) las condiciones ambientales poco favorables, tanto para el cultivo como para la enfermedad; b) las siembras en fechas óptimas, es decir temprano en el ciclo, y c) la falta de supervivencia del inóculo en las principales regiones productoras de soja.
"A pesar de no poder definir aún la magnitud de una potencial epidemia de "roya de la soja" en Tucumán y otras provincias del Noroeste Argentino, hay que recordar que la roya es causada por un patógeno muy agresivo y capaz de provocar severas pérdidas cuando se le presentan condiciones ambientales favorables para su desarrollo", advirtió Ploper. "Esto implica que, de existir inóculo disponible para infecciones, los cultivos en estados fenológicos susceptibles podrán sufrir severas afecciones con condiciones de temperatura y lluvias normales de la temporada estival", advirtió. Estudios realizados por la EEAOC y otras instituciones han demostrado que el patógeno, al igual que en el año anterior, no sobrevivió la temporada invernal en Tucumán y en provincias vecinas.
Si bien el hongo había sido detectado sobre "soja guacha" en julio de este año, posteriormente no pudo ser encontrado en ninguna de las localidades inspeccionadas. "La presencia de la enfermedad dependerá del arribo del inóculo proveniente de fuera de la región", señaló. "La diferencia con el año pasado es que en esta ocasión sí se ha informado de la supervivencia del hongo en soja guacha en localidades de Santa Fe y de Entre Ríos", dijo.
Esto podría significar la potencialidad de un inicio de infección más temprano que en el ciclo anterior y, consecuentemente, la probabilidad de mayores pérdidas. Por lo tanto, "se recomienda continuar con el mismo nivel de alerta que en el ciclo 2004/05, reforzando las tareas de monitoreo como herramienta fundamental para la toma de decisiones en el manejo, no solamente de la roya, sino del resto de los problemas sanitarios que afectan al cultivo", sugirió Ploper.
El monitoreo debe hacerse en forma quincenal hasta la floración y, de allí en adelante, en forma semanal. En caso de que existan muestras con síntomas sospechosos, éstas deberán remitirse a los laboratorios de referencia (determinados para cada zona por el Programa Nacional de Roya de la Soja), entre los cuales figura el Laboratorio de Fitopatología de la EEAOC. "Será importante conocer el progreso de la roya en otras regiones y en siembras tempranas", opinó.
Al respecto, la Estación Experimental sembró "parcelas trampa" en diferentes localidades de Tucumán, a las que se le suman algunos lotes de soja de primavera, los que son continuamente revisados para detectar posibles inicios de infección.
El control químico es la estrategia aconsejada para el manejo de esta enfermedad, recomendándose aplicaciones de fungicidas -al follaje de los cultivos en estado reproductivo- apenas se detecten los primeros síntomas en el lote o en lotes de la región.
Los ensayos han mostrado que bajo las condiciones en que se desarrollan la mayoría de los cultivos de soja en la región (monocultivo y siembra directa), se obtienen importantes aumentos de rendimiento como resultado del control de las enfermedades de fin de ciclo. De este modo, aplicando en R3 se controla al complejo de fin de ciclo y, al mismo tiempo, se protege ante un posible ingreso de la roya.

Se implantó el 80% de la superficie prevista
La presente campaña de soja en Tucumán se está desarrollando, en general, en forma normal. El avance de siembra es muy bueno, habiéndose implantado en promedio más del 75-80% de la superficie, sostuvo para LA GACETA Rural, Mario Devani, jefe de la Sección Granos de la EEAOC. En áreas del sur de la provincia la siembra está retrasada a causa de las lluvias, al igual que en algunos lugares del oeste santiagueño. En el pedemontanas del norte de Tucumán ya están terminando la implantación y, en algunos lotes, se está sembrando maíz.
Al inicio de la campaña, en general, los cultivos están en muy buen estado, pudiéndose apreciar en algunos casos ataques incipientes del complejo de "orugas", además de presencia de "picudos" en lotes en donde no se usó curasemillas insecticidas específicos. "Es necesario remarcar que, una vez implantado el cultivo, se deberá trabajar correctamente en el manejo sanitario del mismo (plagas, malezas y enfermedades), de manera que si las condiciones ambientales durante el ciclo del cultivo son favorables, se alcancen elevados rendimientos, similares a los de las campañas 2000/01 y 2001/02", advirtió.
Recomendaciones: l Complejo de orugas durante los estadios reproductivos: sería importante considerar el uso de productos IGR (reguladores de crecimiento), debido a su efectividad y residualidad y, además, porque los productos convencionales presentan en la mayoría de los casos problemas en el control de la plaga.
- Enfermedades: consideramos que se está presionando sobre el ambiente, principalmente con el monocultivo de soja y la siembra directa, lo que está generando un incremento continuo de las enfermedades de fin de ciclo.
- En relación con la "roya de la soja", que también es una enfermedad de fin de ciclo, recomendamos estar muy alertas. En las dos campañas pasadas la enfermedad estuvo presente en Tucumán, con baja severidad e intensidad, ya que no se presentaron las condiciones predisponentes.

Tamaño texto
Comentarios