Polémica respecto de la reconversión tabacalera

El director de Agricultura de la provincia dijo que el primer paso es la diversificación, porque permite la selección de actividades alternativas.

30 Diciembre 2005
Ante las distintas manifestaciones que en forma permanente provienen de diferentes ámbitos sobre la polémica reconversión tabacalera, LA GACETA Rural dialogó en estos términos con el director de Agricultura de Tucumán, Fernando Pérez, para conocer detalles sobre el tema:

¿Es una reconversión o una conversión?
-En realidad reconversión significa volver al estado original y no a la sustitución de actividades. Si tuviéramos que reconvertir, en su significado correcto, el área tabacalera tendría que volver al cultivo de la caña de azúcar, ya que el tabaco apareció por una conversión del área cañera debida a la crisis de sobreproducción y cierres de ingenios y permitió contener a miles de productores y peones rurales en el campo.

¿Porqué es necesaria la conversión?
-Las restricciones al consumo de cigarrillos, la presión de la Organización Mundial de la Salud, liderada por los países consumidores de la UE, marcan una tendencia que irá acentuándose en el tiempo. No deben tomarse decisiones apresuradas y estudiar a fondo, con prudencia y razonabilidad, todos los parámetros sobre la actividad. Hay que evitar un impacto catastrófico en las economías regionales, donde el tabaco es un importante sustento, y se perdería los mercados externos que rápidamente serían cubiertos por otros países productores.

¿Como está Tucumán frente a la conversión?
-Un paso previo a la conversión es la diversificación, porque permite, además de repartir riesgos, la exploración y selección de actividades alternativas. En esta área ya existen cultivos como la soja, maíz, trigo, papa, durazno, citrus, caña y, últimamente, el arándano, con un desarrollo formidable. De manera que no puede decirse que todo el sector está atado al monocultivo del tabaco. El problema son los productores minifundistas y los parvifundios que no tienen escala en superficie ni capacidad de inversión, para reemplazar una cadena productiva como el tabaco por otro cultivo.

¿Cuáles son las acciones para la conversión?
-La estrategia que se sigue apunta a cultivos intensivos que ocupen una cantidad importante de mano de obra y alto valor de producción, como la frutihorticultura de primicia. Cabe recordar todo lo que está haciendo la Dirección en materia de introducción y ensayos de variedades y cultivares de distintas especies frutihortícolas. Se trabaja con tres variedades de ciruelos de origen sudafricano, una variedad de durazno doble propósito, dos de uva para mesa de origen brasilero y tres variedades de manzano del igual origen. Todas salen uno ó dos meses antes que las frutas de las principales zonas productoras del país y están adaptadas a la zona tabacalera. Se trabaja con viveros de portainjertos, en la adquisición (para el caso de manzano) de portainjertos libres de virus de Misiones y las tareas de injertos en sí, para iniciar las primeras entregas a partir de 2006. Una actividad que se está apoyando es la agroindustria del ajo para obtener pasta con distintas combinaciones de sabores y cubeteado. Estamos retomando la cría de cerdos con pistas de engorde en común, que presenta buenas perspectivas en la actualidad y permitiría aprovechar la infraestructura existente de galpones y planta de balanceado.

¿Como está Tucumán respecto a otras provincias en la conversión del área tabacalera?
-Si comparamos a Tucumán con las principales provincias tabacaleras, desde que comenzó la diversificación (1994), Misiones, Salta y Jujuy tuvieron una clara tendencia alcista, mientras que en Tucumán hubo escasa movilidad (estadísticas en www.sagpya.mecon.gov.ar) Si se compara la última campaña respecto de 1994, Misiones incrementó su producción un 71,84%, Salta un 67,80% y Jujuy un 98,29%. En Tucumán fue sólo del 11,13%. Cabe señalar -para ponderar el impacto en la producción nacional- que las provincias citadas, en la última campaña superaron los 45 millones de kilogramos y que Tucumán no alcanzó los 9,5 millones. Esto no significa que las otras provincias no estén trabajando intensamente para evaluar alternativas en la diversificación del cultivo. Por ahora, tropiezan con las mismas dificultades que las señaladas para Tucumán.

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