13 Enero 2006
Las lluvias que desde el sábado cayeron en la región pampeana y que pueden extenderse hasta el domingo acotaron los daños que la sequía estaba provocando en la cosecha gruesa, según evaluaciones oficiales. Hasta la semana pasada, una persistente sequía afectó a Santa Fe y gran parte del norte de Buenos Aires.
"Estamos a tiempo de tener una cosecha relativamente buena", dijo Raúl Rivara, ministro de Asuntos Agrarios de Buenos Aires. El funcionario recordó que la cosecha de trigo se realizó sin problemas, antes del período de sequía del último mes y medio que afectó a la soja, el maíz y el girasol. Sin embargo, apuntó que la soja se recupera rápidamente, mientras que en el maíz hay un daño irreversible en algunos lotes.
En Santa Fe, el ministro de Producción, Roberto Ceretto, informó que la situación no es tan crítica como para hablar de emergencia.
En una recorrida por la zona junto al gobernador Jorge Obeid, Ceretto dijo que la situación es despareja y estimó que se malogró entre 20 y 40% de la producción de maíz, con una pérdida de unos $ 300 millones.
"En el centro y sur, el maíz se afectó entre 20 y 40% según las zonas, y en las sojas de primera, las pérdidas no superan 10%, calculó el funcionario.
Ceretto comentó que hay lugares como Carcarañá o Cañada de Gómez donde los maíces no fueron afectados y las sojas, evolucionan bien. "Si bien hubo zonas afectadas, en general no se perdió la calidad natural", agregó en referencia al estado de las pasturas.
En Entre Ríos, en tanto, la sequía se extendió ayer, lo que podría traer algunos inconvenientes. La Bolsa de Cereales advirtió que prácticamente toda la provincia se encuentra en estado de sequía para una pradera, en estado levemente mejor (aunque malo) para el maíz y regular para la soja. Calculó además que serían necesarios al menos unos 30 milímetros (de lluvia) para poder tener expectativas en el normal desarrollo de la soja.
En cuanto al maíz, indicó que presenta dos situaciones, en las que los más comprometidos son los implantados desde mediados de septiembre en adelante, que les tocó atravesar el período crítico sin agua.
"Estamos a tiempo de tener una cosecha relativamente buena", dijo Raúl Rivara, ministro de Asuntos Agrarios de Buenos Aires. El funcionario recordó que la cosecha de trigo se realizó sin problemas, antes del período de sequía del último mes y medio que afectó a la soja, el maíz y el girasol. Sin embargo, apuntó que la soja se recupera rápidamente, mientras que en el maíz hay un daño irreversible en algunos lotes.
En Santa Fe, el ministro de Producción, Roberto Ceretto, informó que la situación no es tan crítica como para hablar de emergencia.
En una recorrida por la zona junto al gobernador Jorge Obeid, Ceretto dijo que la situación es despareja y estimó que se malogró entre 20 y 40% de la producción de maíz, con una pérdida de unos $ 300 millones.
"En el centro y sur, el maíz se afectó entre 20 y 40% según las zonas, y en las sojas de primera, las pérdidas no superan 10%, calculó el funcionario.
Ceretto comentó que hay lugares como Carcarañá o Cañada de Gómez donde los maíces no fueron afectados y las sojas, evolucionan bien. "Si bien hubo zonas afectadas, en general no se perdió la calidad natural", agregó en referencia al estado de las pasturas.
En Entre Ríos, en tanto, la sequía se extendió ayer, lo que podría traer algunos inconvenientes. La Bolsa de Cereales advirtió que prácticamente toda la provincia se encuentra en estado de sequía para una pradera, en estado levemente mejor (aunque malo) para el maíz y regular para la soja. Calculó además que serían necesarios al menos unos 30 milímetros (de lluvia) para poder tener expectativas en el normal desarrollo de la soja.
En cuanto al maíz, indicó que presenta dos situaciones, en las que los más comprometidos son los implantados desde mediados de septiembre en adelante, que les tocó atravesar el período crítico sin agua.





















