20 Enero 2006
La citrícola tucumana Argenti Lemon SA ganó el premio 2005 a la Calidad Agroalimentaria, que entrega la Fundación ArgenINTA.
La fundación distingue anualmente a aquellas personas, empresas e instituciones públicas o privadas que promueven la competitividad a través de la diferenciación y del posicionamiento de materias primas y de productos procesados del sector agroalimentario y agroindustrial. Así también, a quienes proporcionen soluciones tecnológicas y comerciales para el desarrollo regional y nacional en un marco de sostenibilidad económica, social y medioambiental.
En diálogo con LA GACETA Rural, la responsable del departamento Calidad de Argenti Lemon SA, Florencia Bulacio, sostuvo que la firma tucumana ganó en la categoría "Empresas que buscan la diferenciación a través del aseguramiento de la inocuidad y la calidad agroalimentaria o agroindustrial". Bulacio explicó que la calidad alimentaria es uno de los ejes que mayor preocupación adquirió en los últimos años en el mundo. Por ese motivo, el sistema de distribución europeo trabajó para lograr seguridad y confianza en inocuidad alimentaria, respondiendo a las preocupaciones de los consumidores.
Las normativas Eurepgap, Haccp y BRC, establecidas por asociaciones de distribuidores minoristas, son una demostración, pues exigen programas de certificación y estándares de calidad que deben cumplir los productores para vender sus productos en Europa. "Actualmente, la inocuidad alimentaria certificada (trazabilidad y certificación de calidad) no representa un sobreprecio en los productos: certificar significa tener una mejor posibilidad de venta y mejor imagen de empresa para aquellos productores y proveedores que pretendan vender sus productos en mercados exigentes", expresó la especialista.
Bulacio remarcó que, si bien el NOA cuenta con ventajas comparativas frente a otros competidores para la producción de limones, debe procurar mantener esas ventajas. "Las empresas se deben adecuar en aspectos de calidad demandados por los compradores más exigentes. La calidad y su mejora continua es un valor estratégico que permitirá mantener los mercados actuales, así como también, abrir nuevos. El cumplimiento de normas de calidad alimentarias es la llave para lograr nivel internacional y, al mismo tiempo, para dar confiabilidad y tranquilidad a los consumidores europeos", dijo.
La fundación distingue anualmente a aquellas personas, empresas e instituciones públicas o privadas que promueven la competitividad a través de la diferenciación y del posicionamiento de materias primas y de productos procesados del sector agroalimentario y agroindustrial. Así también, a quienes proporcionen soluciones tecnológicas y comerciales para el desarrollo regional y nacional en un marco de sostenibilidad económica, social y medioambiental.
En diálogo con LA GACETA Rural, la responsable del departamento Calidad de Argenti Lemon SA, Florencia Bulacio, sostuvo que la firma tucumana ganó en la categoría "Empresas que buscan la diferenciación a través del aseguramiento de la inocuidad y la calidad agroalimentaria o agroindustrial". Bulacio explicó que la calidad alimentaria es uno de los ejes que mayor preocupación adquirió en los últimos años en el mundo. Por ese motivo, el sistema de distribución europeo trabajó para lograr seguridad y confianza en inocuidad alimentaria, respondiendo a las preocupaciones de los consumidores.
Las normativas Eurepgap, Haccp y BRC, establecidas por asociaciones de distribuidores minoristas, son una demostración, pues exigen programas de certificación y estándares de calidad que deben cumplir los productores para vender sus productos en Europa. "Actualmente, la inocuidad alimentaria certificada (trazabilidad y certificación de calidad) no representa un sobreprecio en los productos: certificar significa tener una mejor posibilidad de venta y mejor imagen de empresa para aquellos productores y proveedores que pretendan vender sus productos en mercados exigentes", expresó la especialista.
Bulacio remarcó que, si bien el NOA cuenta con ventajas comparativas frente a otros competidores para la producción de limones, debe procurar mantener esas ventajas. "Las empresas se deben adecuar en aspectos de calidad demandados por los compradores más exigentes. La calidad y su mejora continua es un valor estratégico que permitirá mantener los mercados actuales, así como también, abrir nuevos. El cumplimiento de normas de calidad alimentarias es la llave para lograr nivel internacional y, al mismo tiempo, para dar confiabilidad y tranquilidad a los consumidores europeos", dijo.





















