20 Enero 2006
El decomiso de cítricos en las barreras fitosanitarias del NOA aumentó considerablemente en los últimos años, según reconocieron desde la Asociación Fitosanitaria del NOA (Afinoa).
Mario Moyano Paz, directivo de la entidad con sede en Tucumán, recordó que el 12 enero, mientras el inspector Gustavo Carmona realizaba controles en la barrera ubicada en El Quebrachal (Salta), interceptó un camión que transportaba naranjas a granel escondidas en los laterales y tapadas con bolsas de papa, cebolla y pimientos.
“A simple vista nos dimos cuenta de que era un acto voluntario para burlar las barreras e introducir al NOA naranjas del Litoral con potenciales problemas cuarentenarios. Como consecuencia de la infracción se labró un Acta Nº 0015/S, por una cantidad de 15 toneladas de cítricos”, explicó. El decomiso de la mercadería se realizó con la presencia de personal del Senasa y de Rentas de Salta. Según afirmó, la fruta provenía de Entre Ríos y tenía como destino final la ciudad de Orán.
Moyano Paz informó que las barreras están apostadas en límites provinciales o en puestos fronterizos entre países. En nuestra provincia, rigen los puestos de La Florida (ruta 9), Las Cejas (ruta 303), Los Mistoles (ruta 157), Arboles Grandes (ruta 308), y en Huacra, sobre la ruta 38. En Salta, se encuentran en El Naranjo, Quebrachal y Dragones, En Catamarca en Recreo, San Martín, Las Cañas y Chumbicha; mientras que en Jujuy en Yuto y Pampa Blanca.
“A partir de 2005 implementamos un sistema de comunicación on line entre todos los puestos, aplicamos un moderno sistema de recaudación y capacitamos a los barreristas. Quizás, esa se la medida de mayor incidencia, puesto que permite concientizar a transportistas y automovilistas”, remarcó el directivo de Afinoa.
La presencia de las barreras fitosanitarias en el NOA cobró fuerza a partir de 2000, con motivo de la aparición de la “Cancrosis de los Cítricos” en el NOA. En un principio, estas barreras tenían como objetivo evitar el ingreso de cualquier elemento vegetal (semillas, fruta fresca o plantines) al territorio protegido. Con la aparición de una nueva enfermedad en 2004 (el Greening en el sur de Brasil), el mismo organismo, apoyado por los gobiernos locales de cada una de las provincias, decidió restablecer estos puestos de control más fortalecidos que en el período anterior.
Mario Moyano Paz, directivo de la entidad con sede en Tucumán, recordó que el 12 enero, mientras el inspector Gustavo Carmona realizaba controles en la barrera ubicada en El Quebrachal (Salta), interceptó un camión que transportaba naranjas a granel escondidas en los laterales y tapadas con bolsas de papa, cebolla y pimientos.
“A simple vista nos dimos cuenta de que era un acto voluntario para burlar las barreras e introducir al NOA naranjas del Litoral con potenciales problemas cuarentenarios. Como consecuencia de la infracción se labró un Acta Nº 0015/S, por una cantidad de 15 toneladas de cítricos”, explicó. El decomiso de la mercadería se realizó con la presencia de personal del Senasa y de Rentas de Salta. Según afirmó, la fruta provenía de Entre Ríos y tenía como destino final la ciudad de Orán.
Moyano Paz informó que las barreras están apostadas en límites provinciales o en puestos fronterizos entre países. En nuestra provincia, rigen los puestos de La Florida (ruta 9), Las Cejas (ruta 303), Los Mistoles (ruta 157), Arboles Grandes (ruta 308), y en Huacra, sobre la ruta 38. En Salta, se encuentran en El Naranjo, Quebrachal y Dragones, En Catamarca en Recreo, San Martín, Las Cañas y Chumbicha; mientras que en Jujuy en Yuto y Pampa Blanca.
“A partir de 2005 implementamos un sistema de comunicación on line entre todos los puestos, aplicamos un moderno sistema de recaudación y capacitamos a los barreristas. Quizás, esa se la medida de mayor incidencia, puesto que permite concientizar a transportistas y automovilistas”, remarcó el directivo de Afinoa.
La presencia de las barreras fitosanitarias en el NOA cobró fuerza a partir de 2000, con motivo de la aparición de la “Cancrosis de los Cítricos” en el NOA. En un principio, estas barreras tenían como objetivo evitar el ingreso de cualquier elemento vegetal (semillas, fruta fresca o plantines) al territorio protegido. Con la aparición de una nueva enfermedad en 2004 (el Greening en el sur de Brasil), el mismo organismo, apoyado por los gobiernos locales de cada una de las provincias, decidió restablecer estos puestos de control más fortalecidos que en el período anterior.





















