10 Febrero 2006
A raíz de los aumentos de área sembrada en toda la pradera pampeana y, pese a algunas disminuciones en las provincias extrapampeanas, la superficie que se sembrará con soja en esta campaña 2005/2006, será superior a la concretada el año agrícola anterior, estimándose un área a cubrir que rondará las 15,2 millones de hectáreas.
Esta estimación representa un 5,6% de incremento en relación al año anterior y se basa en las condiciones económicas que presenta la oleaginosa y el agregado de áreas destinadas originalmente a otros cultivos. Las lluvias que cayeron entre el 10 y el 15 de enero en gran parte del área pampeana, permiten mejorar el estado de los cultivos de primera y a su vez ofrecen la posibilidad de siembras de segunda que habían quedado en suspenso si no había recarga hídrica en los suelos. Si bien a la fecha se ha concretado la siembra del 97 % del área estimada, la misma podría presentar variaciones, ya que algunos productores podrían destinar lotes que tuvieron problemas con maíz (fueron picados para forraje) a la siembra de segunda.
Pese al período de stress hídrico al que estuvieron sometidos, los cultivos de primera muestran una recuperación que permite ser más optimistas en relación a los futuros rendimientos, en la medida en que las variables climáticas se mantengan acordes a lo necesario para que el cultivo se desarrolle normalmente. Habiéndose sembrado la casi totalidad (99%) de la superficie de girasol, con una cobertura de 2,23 millones de hectáreas.
El aumento de área estimada se basa en la mayor cantidad de hectáreas que se sembraron en Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa y Santa Fe, que permiten compensar el descenso de área operado en la región NEA, donde se imposibilitó la siembra por falta de lluvias durante el período de siembra. La situación climática, favorecida por las últimas lluvias que beneficiaron a los cultivos ya implantados y recargaron los suelos, ha ocasionado buenas perspectivas para el desarrollo vegetativo y futuros rendimientos.
Esta estimación representa un 5,6% de incremento en relación al año anterior y se basa en las condiciones económicas que presenta la oleaginosa y el agregado de áreas destinadas originalmente a otros cultivos. Las lluvias que cayeron entre el 10 y el 15 de enero en gran parte del área pampeana, permiten mejorar el estado de los cultivos de primera y a su vez ofrecen la posibilidad de siembras de segunda que habían quedado en suspenso si no había recarga hídrica en los suelos. Si bien a la fecha se ha concretado la siembra del 97 % del área estimada, la misma podría presentar variaciones, ya que algunos productores podrían destinar lotes que tuvieron problemas con maíz (fueron picados para forraje) a la siembra de segunda.
Pese al período de stress hídrico al que estuvieron sometidos, los cultivos de primera muestran una recuperación que permite ser más optimistas en relación a los futuros rendimientos, en la medida en que las variables climáticas se mantengan acordes a lo necesario para que el cultivo se desarrolle normalmente. Habiéndose sembrado la casi totalidad (99%) de la superficie de girasol, con una cobertura de 2,23 millones de hectáreas.
El aumento de área estimada se basa en la mayor cantidad de hectáreas que se sembraron en Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa y Santa Fe, que permiten compensar el descenso de área operado en la región NEA, donde se imposibilitó la siembra por falta de lluvias durante el período de siembra. La situación climática, favorecida por las últimas lluvias que beneficiaron a los cultivos ya implantados y recargaron los suelos, ha ocasionado buenas perspectivas para el desarrollo vegetativo y futuros rendimientos.
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