10 Febrero 2006
La última encuesta realizada en Tucumán, durante la campaña 2004-2005, se determinó que el 85% de la superficie cañera es ocupada sólo por tres variedades: LCP 85-384 (44,3%), TUC 77-42 (22,8%) y CP 65-357 (18,4%). Por esta limitada diversidad genética, según un informe de la EEAOC, se recomienda a los productores prestar mucha atención a su comportamiento sanitario, puesto que la posible aparición de una epifitia pondría en riesgo a esta importante agroindustria de la provincia.
Con el objetivo de conocer la situación actual de las enfermedades en estos genotipos, durante los meses de verano de la campaña 2005-2006, técnicos de la Sección Fitopatología realizaron una evaluación sanitaria de estas tres variedades en distintos ensayos que conduce la institución en las localidades de Santa Ana, El Colmenar, Mercedes (Lules), Fronterita (Famaillá), Palá-Palá (Leales), Los Córdoba (Río Chico), Yaquilo (Alberdi) e Ingas (Simoca).
En esta evaluación se consideraron las enfermedades denominadas "mayores". Estas son: mosaico (SCMV), escaldadura de la hoja (Xanthomonas albilineans), carbón (Ustílago scitaminea), estría roja (Acidovorax avenae), roya (Puccinia melanocephala) y pokkah boeng (Fusarium moniliforme). También se valoró, visualmente, incidencia y severidad de cada una.
La incidencia es el porcentaje de plantas enfermas presentes en la parcela observada. Consiste en una medida exacta y fácil de obtener ya que resulta de contar las plantas con síntomas de la enfermedad que se evalúa. Si bien indica si la planta esta ó no enferma, no aclara la gravedad de la situación. La severidad, en cambio, es la valoración de cuánto está enferma una planta. Es una medida visual y subjetiva y está sujeta a variaciones y errores de agudeza visual del evaluador. Luego, sobre la base de este parámetro, se califica la reacción del genotipo empleando para ello escalas internacionales, que van del 0 al 9 (ISSCT), indicando el valor más bajo la condición de resistente y el más alto la de susceptible.
Algunas conclusiones
La situación fitosanitaria de la provincia, con respecto a estas tres variedades, se presenta en un cuadro donde se combinaron los mayores valores de severidad e incidencia de cada enfermedad, registrados para las tres variedades estudiadas en todas las localidades visitadas.
La severidad con que se presentaron estas enfermedades en las diferentes variedades estuvo en función de las características propias de cada genotipo, de las condiciones ambientales (especialmente temperaturas y precipitaciones), y del manejo cultural del cañaveral. Estas interacciones determinaron que variedades conocidas con elevada susceptibilidad a ciertas enfermedades, como TUC 77-42 para escaldadura, ó CP 65-357 para carbón, aparezcan con un valor de susceptibilidad intermedia (4) o resistente (1), respectivamente (Cuadro 1). A partir de estas evaluaciones, los especialistas observaron:
La variedad más enferma es CP 65-357. En ella se presentaron todas las enfermedades estudiadas, algunas con la máxima severidad e incidencia. Se recomienda, especialmente por el mosaico, iniciar la plantación con caña semilla proveniente de semilleros controlados.
En TUC 77-42, sólo para roya se observaron valores altos de severidad e incidencia.
En LCP 85-384, la roya también tuvo incidencia alta, pero la severidad para esta época del año se mantuvo aún baja. El manejo cultural que se realiza del cañaveral tiene una importante influencia en esta enfermedad. Asimismo, factores como cosecha tardía y riego con cachaza aumentan la posibilidad de que la enfermedad se presente con más severidad.
De las enfermedades, ninguna de las sistémicas, que son más riesgosas por su forma de transmisión, aparecieron en niveles importantes, a excepción del mosaico en CP 65-357.
Las observaciones, en cuanto a la distribución de las enfermedades, son las esperadas para los genotipos y coinciden con los resultados de estudios anteriores.
La Sección Fitopatología de la EEAOC dispone de un servicio de diagnóstico para las enfermedades de caña de azúcar, por lo que cualquier duda puede ser consultada a través del e-mail de la institución: fitopatología@eeaoc.org.ar
Con el objetivo de conocer la situación actual de las enfermedades en estos genotipos, durante los meses de verano de la campaña 2005-2006, técnicos de la Sección Fitopatología realizaron una evaluación sanitaria de estas tres variedades en distintos ensayos que conduce la institución en las localidades de Santa Ana, El Colmenar, Mercedes (Lules), Fronterita (Famaillá), Palá-Palá (Leales), Los Córdoba (Río Chico), Yaquilo (Alberdi) e Ingas (Simoca).
En esta evaluación se consideraron las enfermedades denominadas "mayores". Estas son: mosaico (SCMV), escaldadura de la hoja (Xanthomonas albilineans), carbón (Ustílago scitaminea), estría roja (Acidovorax avenae), roya (Puccinia melanocephala) y pokkah boeng (Fusarium moniliforme). También se valoró, visualmente, incidencia y severidad de cada una.
La incidencia es el porcentaje de plantas enfermas presentes en la parcela observada. Consiste en una medida exacta y fácil de obtener ya que resulta de contar las plantas con síntomas de la enfermedad que se evalúa. Si bien indica si la planta esta ó no enferma, no aclara la gravedad de la situación. La severidad, en cambio, es la valoración de cuánto está enferma una planta. Es una medida visual y subjetiva y está sujeta a variaciones y errores de agudeza visual del evaluador. Luego, sobre la base de este parámetro, se califica la reacción del genotipo empleando para ello escalas internacionales, que van del 0 al 9 (ISSCT), indicando el valor más bajo la condición de resistente y el más alto la de susceptible.
Algunas conclusiones
La situación fitosanitaria de la provincia, con respecto a estas tres variedades, se presenta en un cuadro donde se combinaron los mayores valores de severidad e incidencia de cada enfermedad, registrados para las tres variedades estudiadas en todas las localidades visitadas.
La severidad con que se presentaron estas enfermedades en las diferentes variedades estuvo en función de las características propias de cada genotipo, de las condiciones ambientales (especialmente temperaturas y precipitaciones), y del manejo cultural del cañaveral. Estas interacciones determinaron que variedades conocidas con elevada susceptibilidad a ciertas enfermedades, como TUC 77-42 para escaldadura, ó CP 65-357 para carbón, aparezcan con un valor de susceptibilidad intermedia (4) o resistente (1), respectivamente (Cuadro 1). A partir de estas evaluaciones, los especialistas observaron:
La variedad más enferma es CP 65-357. En ella se presentaron todas las enfermedades estudiadas, algunas con la máxima severidad e incidencia. Se recomienda, especialmente por el mosaico, iniciar la plantación con caña semilla proveniente de semilleros controlados.
En TUC 77-42, sólo para roya se observaron valores altos de severidad e incidencia.
En LCP 85-384, la roya también tuvo incidencia alta, pero la severidad para esta época del año se mantuvo aún baja. El manejo cultural que se realiza del cañaveral tiene una importante influencia en esta enfermedad. Asimismo, factores como cosecha tardía y riego con cachaza aumentan la posibilidad de que la enfermedad se presente con más severidad.
De las enfermedades, ninguna de las sistémicas, que son más riesgosas por su forma de transmisión, aparecieron en niveles importantes, a excepción del mosaico en CP 65-357.
Las observaciones, en cuanto a la distribución de las enfermedades, son las esperadas para los genotipos y coinciden con los resultados de estudios anteriores.
La Sección Fitopatología de la EEAOC dispone de un servicio de diagnóstico para las enfermedades de caña de azúcar, por lo que cualquier duda puede ser consultada a través del e-mail de la institución: fitopatología@eeaoc.org.ar
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