17 Febrero 2006
El ciclo de crecimiento de la caña de azúcar en la campaña 2005-2006, se ha visto favorecido para alcanzar buenas tasas de crecimiento diario de la caña de azúcar, que hacen prever una buena cosecha para la presente zafra.
Si bien las condiciones en el inicio no fueron beneficiosas, especialmente porque Tucumán presentaba un déficit hídrico generalizado como consecuencia de la falta de lluvias, una vez finalizada la zafra 2005 en noviembre, las precipitaciones comenzaron a normalizarse y, de esta forma, el cañaveral pudo disponer de un suelo con buen abastecimiento de agua en los principales meses de crecimiento, que fueron diciembre, enero y lo que va de febrero.
“Los buenos aportes de agua se sumaron a un buen manejo del cañaveral, que posibilitaron -en general- realizar un buen control de las malezas y la fertilización realizada en tiempo y en forma, como para que las plantas de caña de azúcar no sufrieran limitaciones en su aspecto nutricional”, resumió el ingeniero Jorge Scandaliaris, jefe de la Sección Caña de Azúcar de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán.
A lo anterior se agrega que, en general, “el cañaveral tucumano ha sido renovado con la frecuencia necesaria en los últimos años, lo que posibilita contar con plantaciones nuevas, bien brotadas y con buena capacidad potencial de crecimiento”, destacó el investigador.
Mejores variedades
Además -agregó-, la renovación de cañaverales que se realizó en los últimos años se llevó a cabo en base a nuevas variedades de mayor capacidad productiva, especialmente en lo relacionado al contenido de azúcar, lo que permitió que los rendimientos fabriles crecieran en forma significativa, ayudados también por las buenas condiciones que se presentaron tanto para la evolución de la maduración, como para la cosecha de la materia prima.
Aunque es difícil repetir los buenos valores de calidad del año pasado -advirtió Scandaliaris-,“ es posible esperar un crecimiento de los rendimientos fabriles con respecto a la última década”.
Conclusiones
Como consecuencia de lo anterior, “las tasas de crecimiento diarias que se están logrando son de las más altas de los últimos cuatro años”, destacó el investigador de la Eeaoc.
“Esto posibilita que, en estos momentos, se pueda encontrar en la zona cañera de Tucumán una elevada proporción de lotes que tienen muy buen desarrollo y que hacen presumir que, si las condiciones favorables persisten hasta el mes de abril, la producción de caña de este año superará a la de los años anteriores.
Un factor negativo para destacar en el presente ciclo -terminó diciendo-, es la aparición de larvas de la especie Mocis latipes, que requirieron que el productor realice importantes aplicaciones de insecticidas.
Edad adecuada
En un informe que publicó recientemente la Eeaoc, se destaca que la situación actual de los cañaverales tucumanos, en los cuáles predominan las edades de caña planta y socas jóvenes, demuestra una adecuada estrategia de manejo, que significa no sólo la renovación de las plantaciones sino, también, la posibilidad de incorporación nuevas y superiores variedades.
* Desde el punto de vista agrícola, una distribución equilibrada de variedades debe contemplar el logro de la máxima potencialidad productiva, de acuerdo con el ambiente agroecológico y con la tecnología disponible. No es aconsejable que el cultivo, por más productivo que resulte, tienda a difundirse de manera hegemónica.
* Desde el punto de vista industrial, una distribución equilibrada de las plantaciones debe contemplar la obtención de la máxima azúcar recuperable, con una disponibilidad de bagazo suficiente y, en lo posible, uniforme durante todo el período de la zafra.
Poblando surcos
El mismo informe elaborado por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres de Tucumán revela información muy importante sobre el área cubierta con cañaverales en la provincia.
El trabajo señala que, sobre un total de 200.530 hectáreas netas implantadas con caña de azúcar en Tucumán, se logró encuestar 96.588 hectáreas en 2004, lo que significó un 48% de la superficie global.
Respecto de la distribución de las principales variedades cultivadas en el área cañera de Tucumán, estimada a partir de la presente encuesta publicada por el organismo investigador, destaca que el cultivar predominante fue el LCP 85-384, implantado en un 44,3% del área encuestada. Le siguen, las variedades TUCCP 77-42 y CP 65-357 con un 22,8% y un 18,4% de cobertura, respectivamente.
Si bien las condiciones en el inicio no fueron beneficiosas, especialmente porque Tucumán presentaba un déficit hídrico generalizado como consecuencia de la falta de lluvias, una vez finalizada la zafra 2005 en noviembre, las precipitaciones comenzaron a normalizarse y, de esta forma, el cañaveral pudo disponer de un suelo con buen abastecimiento de agua en los principales meses de crecimiento, que fueron diciembre, enero y lo que va de febrero.
“Los buenos aportes de agua se sumaron a un buen manejo del cañaveral, que posibilitaron -en general- realizar un buen control de las malezas y la fertilización realizada en tiempo y en forma, como para que las plantas de caña de azúcar no sufrieran limitaciones en su aspecto nutricional”, resumió el ingeniero Jorge Scandaliaris, jefe de la Sección Caña de Azúcar de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán.
A lo anterior se agrega que, en general, “el cañaveral tucumano ha sido renovado con la frecuencia necesaria en los últimos años, lo que posibilita contar con plantaciones nuevas, bien brotadas y con buena capacidad potencial de crecimiento”, destacó el investigador.
Mejores variedades
Además -agregó-, la renovación de cañaverales que se realizó en los últimos años se llevó a cabo en base a nuevas variedades de mayor capacidad productiva, especialmente en lo relacionado al contenido de azúcar, lo que permitió que los rendimientos fabriles crecieran en forma significativa, ayudados también por las buenas condiciones que se presentaron tanto para la evolución de la maduración, como para la cosecha de la materia prima.
Aunque es difícil repetir los buenos valores de calidad del año pasado -advirtió Scandaliaris-,“ es posible esperar un crecimiento de los rendimientos fabriles con respecto a la última década”.
Conclusiones
Como consecuencia de lo anterior, “las tasas de crecimiento diarias que se están logrando son de las más altas de los últimos cuatro años”, destacó el investigador de la Eeaoc.
“Esto posibilita que, en estos momentos, se pueda encontrar en la zona cañera de Tucumán una elevada proporción de lotes que tienen muy buen desarrollo y que hacen presumir que, si las condiciones favorables persisten hasta el mes de abril, la producción de caña de este año superará a la de los años anteriores.
Un factor negativo para destacar en el presente ciclo -terminó diciendo-, es la aparición de larvas de la especie Mocis latipes, que requirieron que el productor realice importantes aplicaciones de insecticidas.
Edad adecuada
En un informe que publicó recientemente la Eeaoc, se destaca que la situación actual de los cañaverales tucumanos, en los cuáles predominan las edades de caña planta y socas jóvenes, demuestra una adecuada estrategia de manejo, que significa no sólo la renovación de las plantaciones sino, también, la posibilidad de incorporación nuevas y superiores variedades.
* Desde el punto de vista agrícola, una distribución equilibrada de variedades debe contemplar el logro de la máxima potencialidad productiva, de acuerdo con el ambiente agroecológico y con la tecnología disponible. No es aconsejable que el cultivo, por más productivo que resulte, tienda a difundirse de manera hegemónica.
* Desde el punto de vista industrial, una distribución equilibrada de las plantaciones debe contemplar la obtención de la máxima azúcar recuperable, con una disponibilidad de bagazo suficiente y, en lo posible, uniforme durante todo el período de la zafra.
Poblando surcos
El mismo informe elaborado por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres de Tucumán revela información muy importante sobre el área cubierta con cañaverales en la provincia.
El trabajo señala que, sobre un total de 200.530 hectáreas netas implantadas con caña de azúcar en Tucumán, se logró encuestar 96.588 hectáreas en 2004, lo que significó un 48% de la superficie global.
Respecto de la distribución de las principales variedades cultivadas en el área cañera de Tucumán, estimada a partir de la presente encuesta publicada por el organismo investigador, destaca que el cultivar predominante fue el LCP 85-384, implantado en un 44,3% del área encuestada. Le siguen, las variedades TUCCP 77-42 y CP 65-357 con un 22,8% y un 18,4% de cobertura, respectivamente.
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