La zona de los Valles de Tucumán reúne buenas condiciones como para desarrollar la lechería

Expertos que se reunieron en la SRT coincidieron en que la Argentina está llamada a ser una gran proveedora mundial.

TAFI DEL VALLE. Los expertos visitantes destacaron en la Jornada de Lechería la calidad de la leche y de los productos derivados que se obtienen. ARCHIVO LA GACETA TAFI DEL VALLE. Los expertos visitantes destacaron en la Jornada de Lechería la calidad de la leche y de los productos derivados que se obtienen. ARCHIVO LA GACETA
21 Septiembre 2007
Los más importantes analistas del mercado nacional e internacional estiman que el consumo de leche seguirá en aumento, pero que será un producto que estará menos ofertado en el mundo. Además, reconocen que esa apetencia internacional por leche está dada por el crecimiento económico de los países de Oriente y por la mayor urbanización de muchas ciudades asiáticas. Sin embargo, advirtieron que la desaparición de los subsidios a la producción (en EEUU, en Europa y en Canadá) y la menor cantidad de países aptos para producir leche en condiciones ecológicas, convierten a la Argentina en uno de los lugares del mundo con mayor potencial de crecimiento.
“Tucumán y las provincias del NOA tienen grandes posibilidades de crecer en la producción de leche, porque la ganadería lechera tradicional se está desplazando buscando nuevos lugares. Y en nuestra región existen buenos lugares, como los Valles, donde puede lograrse un buen desarrollo de la lechería”, afirmó Carlos Sánchez Loria, experto tucumano.
Estas fueron algunas de las conclusiones que quedaron luego de la VII Jornada de Lechería del NOA y 2º Foro Lechero del NOA que se realizó la semana pasada, en el marco de la Expo Tucumán 2007.
“Hasta el año 2006 el precio internacional, promedio, de la leche en polvo estaba en el orden de los U$S 1.800 y U$S 2.200 la tonelada, con un pico de U$S 2.400 hace dos o tres años. Hoy se está hablando de U$S 5.400 la tonelada a nivel mundial, lo que constituye una muestra de la demanda mundial que existe del producto”, comentó Sánchez Loria.
Esa apetencia del mundo por leche está dada por dos grandes variables que se afirmarán en los próximos años: 1) el crecimiento económico de países como China y la India que, aunque producen mucho, no tienen la posibilidad de autoabastecerse y, 2) la urbanización que, por ejemplo, en el caso de China, significa llevar, por año, unos 11 millones de habitantes a las ciudades, aumentando (esa nueva población) la capacidad por disponer de frío y de consumir productos perecederos, con lo que se incrementa la avidez por la leche.
“El problema es que el mundo no está -ni estará- en condiciones de abastecerlos, porque no hay muchos lugares en el mundo con capacidad ambiental y ecológica para producir leche”, afirmó Sánchez Loria. Uno de los pocos lugares que tiene capacidad de crecimiento en leche es la Argentina, porque Nueva Zelanda está llegando al tope y porque Australia tiene muy poco para crecer. Además, Estados Unidos, Europa y Canadá que son los grandes proveedores, también aumentan su población, pero disminuyen sus subsidios y no les resulta tan barato producir.
“La Argentina reúne todas esas condiciones. Obviamente, en el caso de nuestro país el crecimiento de la producción está ligado a políticas internas que pueden o no favorecer ese desarrollo, pero esta es otra cuestión”, opinó. “Pero desde el punto de vista de la visión futura del comercio internacional, la Argentina está llamada a ser una gran proveedora mundial de leche”, afirmó el experto tucumano.
En la Argentina también aumentó el consumo; tal es así que falta leche, reconoció. “Los problemas climáticos son circunstanciales, pero si en nuestro país existieran políticas de largo plazo, con incentivos sectoriales importantes, la actividad lechera podría tener un gran desarrollo”, insistió.
Sánchez Loria mencionó como otro hecho positivo que en la Argentina tenemos el gran problema que significa el avance de la soja, tanto por lo que se la utiliza como biocombustible como por la economía de la soja en sí misma, que va corriendo a la ganadería hacia otras zonas. “Ahí es donde entran lugares como Tucumán y el NOA, que tienen grandes posibilidades de crecer”, afirmó. Existe un claro interés en nuestra región, ya que los especialistas de Agricultura de la Nación, del INTA y de la FAO (Naciones Unidas), no sólo creen que el NOA tiene muchas posibilidades de crecer, sino también “de ofrecer sus modelos de desarrollo para implementarlos en otros países de la región, como sucede con el Programa ‘Copa de leche’”, destacó.