Zafra azucarera 2008: los costos siguen en alza
La inminente culminación de la zafra azucarera 2008 en Tucumán es la ocasión propicia para hacer un balance sobre los hechos positivos y negativos que se sucedieron. Los costos de los insumos químicos, combustibles y repuestos en alza, y el fracaso de algunas políticas que se implementaron para estabilizar el precio del azúcar, conforman un cuadro de situación plagado de dificultades.
CRISIS ECONOMICA. Los ingenios tucumanos no estarían atravesando un buen momento en cuanto al estado financiero que muestran sus balances.
Cuando faltan muy pocos días para que concluya la zafra azucarera 2008 en Tucumán, es un buen momento para hacer un balance sobre los resultados que arrojó la actividad y para proyectar los pasos hacia el futuro.
LA GACETA Rural dialogó con Otto Gramajo, vicepresidente del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (Cactu), sobre los aspectos climáticos, la relación con los ingenios, los rendimientos fabriles, la situación económica de los agricultores cañeros, los mayores costos y, en especial, sobre la puesta en marcha de la Ley de Biocombustibles y los efectos que puede tener sobre la actividad.
- ¿Qué rol cumplió el clima en la zafra 2008 en Tucumán?
- Las heladas tempranas no aparecieron tan tempranas, por lo que los efectos fueron bastante reducidos, además porque las heladas no fueron tan fuertes.

- No quedaron conformes con los rendimientos fabriles.
- Al principio de la zafra los rendimientos estuvieron bastante flojos, porque se cosechó todo tipo de cañas, las heladas en primer lugar. Más tarde, los rendimientos mejoraron porque apareció caña de mejor calidad.
- ¿Cómo manejaron esta situación los ingenios?
- El problema con los ingenios es que promedian los rindes de toda la caña que reciben. O sea, que pagan justos -que entregan buena caña- por pecadores -que entregan materia prima de segunda calidad.

- ¿Qué rendimientos promedio se dieron en Tucumán?
- Los rindes promedio en la provincia están en alrededor del 10,4%, que es un valor no tan malo cuando se producen heladas.
Sin embargo, un camión que saqué con caña de mi finca arrojó un rendimiento del 15%, que me permitió tener un promedio final del 11% en mis cañaverales.
- Todo indica que no están conformes con los rendimientos.
- Exactamente, porque de ello depende buena parte de nuestra subsistencia. La cosecha 2008 ha sido mejor que la de 2007. Sin embargo, y a pesar que la campaña fue bastante normal, no estamos conformes con los resultados financieros que logramos.
No se si los ingenios no quieren o no pueden pagarnos un mayor rendimiento de azúcar, pero lo cierto es que el sector industrial -los ingenios- está mal económicamente. Tal vez hayan realizado fuertes inversiones y no hayan obtenido el retorno esperado, pero adolecen de problemas de caja y no tienen acceso a créditos.
Incluso nuestros reclamos llegaron hasta la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán, porque los apoyamos en las investigaciones sobre nuevas variedades de cañas para obtener más rendimiento, pero los resultados no los vemos cuando el ingenio determina el rinde nuestros cañaverales.
- ¿Los cañeros no pueden controlar a los ingenios?
- Las empresas industriales azucareras tienen la obligación de dejarnos entrar a las fábricas para controlar cómo trabajan con los análisis químicos en sus laboratorios. Sin embargo, no nos dejan entrar a supervisar los estudios.
- Como muchas otras actividades productivas, el cañero atraviesa una crisis financiera.
- Muchos agricultores no tienen ni para cubrir sus necesidades más inmediatas porque el precio del azúcar está muy por el piso.
Otros ni siquiera están regando, tanto los cañeros como los ingenios propietarios de su caña.
Y en cuanto a la fertilización, unos pocos están trabajando con normalidad, otros redujeron sus aplicaciones, mientras que un grupo numeroso no fertilizará.
- El costo de los productos químicos es imposible de cubrir.
- Tomemos como ejemplo los fertilizantes. En 2006 la tonelada costaba U$S 320; en 2207 pasó a costar U$S 450. Ante esta situación el Gobierno nacional dijo que este año se comercializaría urea barata, a U$S 545 más IVA.
Pero sólo el 5% de los agricultores pudo acceder a este producto, ya que las comercializadoras exigieron papelería y requisitos de imposible cumplimiento.
Los cañeros que obtuvieron esa urea tuvieron que pagar U$S 700 por tonelada, bastante más caro que el producto promocionado.
Ahora están bajando el precio porque no hay demanda de urea, pero hay cañeros que directamente no harán aplicaciones.
- ¿Hubo renovación de plantas en esta campaña?
- Los estudios técnicos señalan que todos los años hay que renovar un 20% de la superficie implantada, o sea que unas 40.000 hectáreas deben tener cañas nuevas.
Sin embargo, para la campaña 2009 creo que la renovación ni siquiera alcanzó a la mitad de ese valor promedio. Entonces, habrá unas 20.000 hectáreas que no renovará sus plantaciones.
- ¿Qué efectos puede producir esta decisión de los cañeros?
- Que vamos a tener un cañaveral más viejo para la zafra azucarera 2009. O sea que habría que esperar una menor producción, tanto de caña como de azúcar producida en los ingenios. Por lo tanto, no sería equivocado pensar que puede producirse un mayor nivel de desocupación en nuestra actividad. El panorama es muy complejo; hay que analizar el contexto con detenimiento, antes de tomar alguna decisión.
















