Finalizando octubre se puede asumir que terminó la zafra azucarera en Tucumán. Se desarrolló sin complicaciones agroclimáticas significativas, excepto por las heladas de regular intensidad que se produjeron entre el 30 de mayo y el 2 de junio. Afectaron el 75% del área cañera, con diferentes efectos, pero sin producir daños severos, sólo leves a moderados.
En diálogo con LA GACETA Rural el ingeniero Roberto Sopena del Grupo Caña de Azúcar EEA Famaillá sostuvo que las evaluaciones de calidad fabril de precosecha (abril y mayo) mostraban buenas perspectivas. La ocurrencia de heladas limitó las previsiones.
Desde el punto de vista de vista de la recuperación de azúcar en fábrica pueden diferenciarse dos situaciones. En la primera mitad de la molienda (fines de mayo a comienzos de agosto) los rendimientos fabriles fluctuaron entre 9% y 10,5%, ya que gran parte de la molienda correspondió a las áreas más afectadas por las heladas. A partir de mediados de agosto, y ya con una fuerte incidencia de materia prima en buenas condiciones de maduración y con mínimos efectos de frío, la recuperación mejoró sensiblemente registrándose promedios de entre 10,5% y 12% de rendimiento fabril. El rinde cultural general fue de 65 tn/ha de caña, con valores más frecuentes de entre 55 y 80 tn/ha.
Desde el punto de vista de la provisión de energía para las fábricas, no se observaron mayores restricciones respecto de 2007.
Las tasas de renovación del cañaveral fueron aceptables, pese a la escasa rentabilidad del cultivo, en especial en los productores de menor superficie que deben sortear la falta de escala productiva y la falta de financiamiento.
Las perspectivas para 2009 son de difícil predicción, ya que dependen de los resultados económicos de la actual zafra. La rentabilidad 2008 fue negativa para producciones de menos de 60 toneladas y 9,50 de rendimiento fabril. Para cubrir las necesidades del cultivo para esta campaña (costo de cultivo mecánico y químico, herbicidas y fertilizantes), se debieron haber alcanzado rindes de entre 65 y 70 toneladas de caña/ha, con un rendimiento industrial de 10,25% mínimo y un precio de azúcar final por bolsa de entre $ 65 y $ 70, situación que aún no se concretó.
Las perspectivas agroclimáticas mejoraron desde mediados de octubre a la fecha, ya que se registraron lluvias de importancia que permitieron mejorar el perfil hídrico del suelo. Esto posibilitaría tener un buen ritmo inicial de brotación en las socas y podría garantizar un adecuado establecimiento de las cañas plantas, situaciones favorables para el mejor aprovechamiento del período de alta tasa de crecimiento del cañaveral.
















