La zafra 2008 de la zona cañera de Tucumán está por finalizar, ya que en estos momentos solamente están moliendo dos ingenios: La Providencia y Santa Rosa, que procesarían materia prima por unos días más, sostuvo para LA GACETA Rural, el ingeniero Jorge Scandaliaris, jefe del Departamento Caña de Azúcar de la EEAOC.
La producción final de azúcar rondaría las 1,41 millón de toneladas, valor que se puede considerar bastante bueno en función de cómo se presentó el año desde el punto de vista climático. Hay que recordar que hacia fines de mayo, la caña de azúcar tuvo que soportar heladas intensas que afectaron a la mayor parte del cañaveral. El frío afectó a los cañaverales ubicados en el sur y este de la provincia disminuyendo la calidad de materia prima. Los frentes de cosecha pusieron en marcha una estrategia adecuada para priorizar la cosecha en los lotes más dañados, de manera tal que durante junio, julio y agosto los ingenios molieron caña afectada por el frío. Esto permitió que quedaran, para el final, cañaverales en buenas condiciones que permitieron alcanzar buenos niveles de calidad, por lo que el rendimiento fabril promedio para Tucumán es de 10,37, valor que se puede calificar como bueno.
Un aspecto positivo en el desarrollo de la zafra es que los 15 ingenios tucumanos molieron caña a un gran ritmo, lo que permitió disminuir el impacto negativo de las heladas. La ausencia de lluvias, y en consecuencia, las buenas condiciones de suelo para desarrollar las labores de cosecha y transporte, fueron decisivas para que el parque industrial operara en su más alta capacidad. En lo que respecta a la campaña 2008/2009 de cultivo y producción, hay que resaltar que el comienzo del período de crecimiento no es el óptimo porque las lluvias recién se generalizaron en la segunda parte de octubre, y porque hubo una incidencia negativa sobre los brotes por una helada que se registró en septiembre. Por ello, en las áreas más expuestas a los fríos la caña tuvo que rebrotar, por lo que se retrasó el crecimiento. Además, se suma el hecho de que durante 2008 el productor renovó plantas en un porcentaje inferior al óptimo para obtener altos rindes culturales, lo que implica que será menor la capacidad productiva.
Por otra parte, algunos aspectos económicos derivados del bajo precio del azúcar y del alto costo de los agroquímicos, hará que no todas las labores de cultivo sean realizadas en tiempo y en forma de acuerdo a lo que demanda el cañaveral, afectando el potencial productivo. Sin embargo, la conformación del nivel productivo está asociada a lo que pase con las condiciones climáticas desde aquí hasta el inicio de la cosecha 2009.
















