Por Gustavo Frías Silva
20 Agosto 2010
Hay más mercados para la frutilla tucumana
La actividad registró un crecimiento notable en los últimos tiempos, principalmente en la calidad, gracias a las inversiones en tecnología y capacitación de los productores. Tucumán aporta el 50% de la fruta que se produce en el país, y el departamento Lules se destaca por la amplia superficie cultivada y su enorme potencial. Posibilidades de negocios.
Tucumán pasó a ser en poco tiempo, con el esfuerzo de los productores, la principal provincia argentina en la producción de frutillas, ya que de las 50.000 toneladas que se producen en el país, el 50% corresponde a nuestro territorio.
Es necesario destacar que el crecimiento registrado es estos últimos años se debió a los profundos cambios en la producción, empaque y enfriado con buena tecnología al alcance de los productores, que dispusieron así de una adecuada estrategia de comercialización y que toda la producción tenga el destino buscado.
El empaque y enfriado que hoy se utiliza es fruto de las grandes inversiones realizadas por el sector, que consiguió transformar la producción tucumana de frutilla para llevarla a los diferentes mercados internacionales.
En lo referido a la producción a campo, los productores se adaptaron rápidamente a la tendencia mundial y lograron conocer y manejar las nuevas variedades que el mercado internacional, a través de diferentes centros de investigación que lograron obtenerlas. El productor tucumano pudo llegar a ellas con la correspondiente autorización de los obtentores y el pago de los royalties.
De esa forma, los frutilleros tucumanos disponen de toda la nueva tecnología que se usa en las principales regiones productoras del mundo, como Estados Unidos, España, Polonia, Turquía, Rusia, México y Japón.
El sector no sólo incorporó variedades nuevas y potencialmente muy productivas sino que también las adaptó tras capacitarse en las mejores prácticas agrícolas, lo que permitió un vuelco rotundo a nivel de rendimientos y, por supuesto, en la calidad del producto obtenido.
Los mercados internacionales actuales son muy exigentes en cuanto a las normas de calidad. Es por eso que las empresas tucumanas en su conjunto también realizaron inversiones y se capacitaron para poder aplicar en sus establecimientos normas de producción que generen confiabilidad a los consumidores del producto.
Méritos compartidos
Las normas de calidad obtenidas son de cada empresa pero también de todos los trabajadores vinculados con esta actividad, como plantadores, cosecheros, capataces, empacadores, despalilladores y los operarios que trabajan en las cámaras de frío y de acondicionado final del producto.
Esta actividad hizo que una extensa zona de la provincia tenga su propia identidad, como lo es el departamento de Lules, que tiene un enorme potencial respecto de la producción frutillera, y que se sostiene económica y socialmente también con la citricultura, la producción azucarera y la horticultura en general.
La actividad frutillera está compuesta por importantes referentes en el rubro, que en general son grandes productores. También se le suman productores medianos y chicos.
Existen cooperativas que vienen funcionando adecuadamente a través de los años, con los vaivenes lógicos de la actividad, pero que en definitiva lograron -a través del trabajo en conjunto- alcanzar buenos mercados consumidores. Las empresas más chicas tienen un tipo de explotación familiar, con producción de frutilla destinada al abastecimiento interno y no poseen cadena de frío.
La producción destinada al mercado interno nacional de fruta fresca es estacional y variable, y el volumen de congelado a industria nacional también es poco comparado con las 16.000 toneladas -y más- que se envían al exterior como fruta congelada.
En estos días, el desarrollo de la Expo Lules reunirá a los productores que ofrecerán su frutos en ronda de negocios, de donde saldrán nuevas oportunidades.
En este punto cabe destacar que al registrarse los envíos al exterior como los de mayor peso, se debe poner el acento en los países compradores que tienen aranceles a los ingresos de la fruta tucumana a los mercados de Estados Unidos, Japón, China, España, Brasil, Reino Unido y otros.
Días atrás los consejeros agrícolas argentinos radicados en algunos de los países nombrados se reunieron en Tucumán con las autoridades políticas y productivas, ocasión en la que se analizaron las restricciones arancelarias, ya que otros países exportadores de frutilla no pagan en esos mercados como Chile.
Por eso adquiere relevancia que los productores aglutinados en Ceprofrut y en las cooperativas y todo el sector, conjuntamente con las autoridades provinciales y nacionales relacionadas al comercio exterior, elaboren una estrategia consistente y que ese trabajo solucione definitivamente el tema.
Sólo 18.000 personas vinculadas directa e indirectamente recibirán los beneficios que se puedan obtener en la conquista de mejorar las condiciones actuales de los mercados internacionales.
Es necesario destacar que el crecimiento registrado es estos últimos años se debió a los profundos cambios en la producción, empaque y enfriado con buena tecnología al alcance de los productores, que dispusieron así de una adecuada estrategia de comercialización y que toda la producción tenga el destino buscado.
El empaque y enfriado que hoy se utiliza es fruto de las grandes inversiones realizadas por el sector, que consiguió transformar la producción tucumana de frutilla para llevarla a los diferentes mercados internacionales.
En lo referido a la producción a campo, los productores se adaptaron rápidamente a la tendencia mundial y lograron conocer y manejar las nuevas variedades que el mercado internacional, a través de diferentes centros de investigación que lograron obtenerlas. El productor tucumano pudo llegar a ellas con la correspondiente autorización de los obtentores y el pago de los royalties.
De esa forma, los frutilleros tucumanos disponen de toda la nueva tecnología que se usa en las principales regiones productoras del mundo, como Estados Unidos, España, Polonia, Turquía, Rusia, México y Japón.
El sector no sólo incorporó variedades nuevas y potencialmente muy productivas sino que también las adaptó tras capacitarse en las mejores prácticas agrícolas, lo que permitió un vuelco rotundo a nivel de rendimientos y, por supuesto, en la calidad del producto obtenido.
Los mercados internacionales actuales son muy exigentes en cuanto a las normas de calidad. Es por eso que las empresas tucumanas en su conjunto también realizaron inversiones y se capacitaron para poder aplicar en sus establecimientos normas de producción que generen confiabilidad a los consumidores del producto.
Méritos compartidos
Las normas de calidad obtenidas son de cada empresa pero también de todos los trabajadores vinculados con esta actividad, como plantadores, cosecheros, capataces, empacadores, despalilladores y los operarios que trabajan en las cámaras de frío y de acondicionado final del producto.
Esta actividad hizo que una extensa zona de la provincia tenga su propia identidad, como lo es el departamento de Lules, que tiene un enorme potencial respecto de la producción frutillera, y que se sostiene económica y socialmente también con la citricultura, la producción azucarera y la horticultura en general.
La actividad frutillera está compuesta por importantes referentes en el rubro, que en general son grandes productores. También se le suman productores medianos y chicos.
Existen cooperativas que vienen funcionando adecuadamente a través de los años, con los vaivenes lógicos de la actividad, pero que en definitiva lograron -a través del trabajo en conjunto- alcanzar buenos mercados consumidores. Las empresas más chicas tienen un tipo de explotación familiar, con producción de frutilla destinada al abastecimiento interno y no poseen cadena de frío.
La producción destinada al mercado interno nacional de fruta fresca es estacional y variable, y el volumen de congelado a industria nacional también es poco comparado con las 16.000 toneladas -y más- que se envían al exterior como fruta congelada.
En estos días, el desarrollo de la Expo Lules reunirá a los productores que ofrecerán su frutos en ronda de negocios, de donde saldrán nuevas oportunidades.
En este punto cabe destacar que al registrarse los envíos al exterior como los de mayor peso, se debe poner el acento en los países compradores que tienen aranceles a los ingresos de la fruta tucumana a los mercados de Estados Unidos, Japón, China, España, Brasil, Reino Unido y otros.
Días atrás los consejeros agrícolas argentinos radicados en algunos de los países nombrados se reunieron en Tucumán con las autoridades políticas y productivas, ocasión en la que se analizaron las restricciones arancelarias, ya que otros países exportadores de frutilla no pagan en esos mercados como Chile.
Por eso adquiere relevancia que los productores aglutinados en Ceprofrut y en las cooperativas y todo el sector, conjuntamente con las autoridades provinciales y nacionales relacionadas al comercio exterior, elaboren una estrategia consistente y que ese trabajo solucione definitivamente el tema.
Sólo 18.000 personas vinculadas directa e indirectamente recibirán los beneficios que se puedan obtener en la conquista de mejorar las condiciones actuales de los mercados internacionales.























