Las obras de infraestructura animan a invertir

Las producciones básicas de la economía tucumana necesitan el respaldo del Estado con obras de riego, caminos rurales, rutas troncales e infraestructura sostenida y creciente. De esta manera se generará riqueza y empleo en todo el territorio provincial. La inversión del estado provincial es una apuesta al desarrollo en el mediano y largo plazo.

01 Octubre 2010
El mantenimiento de los niveles de inversión en infraestructura básica es fundamental para mantener la competitividad en la producción de Tucumán y debe formar parte de las políticas permanentes del Estado Provincial y constituirse en una fuerte demanda de los productores y sus asociaciones. Es cierto que la Provincia cuenta con una red de caminos y rutas bien distribuidas y con planes de mejoramientos de una red terciaria indispensable para el sector productivo.

Los programas de inversión publica en obras de riego, caminos rurales, rutas troncales e infraestructura productiva en general debe ser sostenida y creciente como única garantía de que nuestras producciones sean generadoras de riqueza y empleo, y las inversiones del sector privado generen agregado de valor y calidad.

Los Gobiernos deben entender la urgencia de apuntalar con inversión publica las condiciones básicas de producción en nuestras economías, entendiendo que esto no solo amplia las posibilidades de acceso a nuevos mercados sino que fundamentalmente aumenta la generación de empleo y el arraigo de los pobladores rurales en su comunidad. Actualmente el campo sigue sufriendo la salida de productores y de sus hijos de un sistema de producción, que se dirigen a los centros urbanos después de deshacerse de sus propiedades, que en general son de menor escala y que son compradas por productores de escala mayor, lo que provoca una mayor concentración de las explotaciones.

Riego
Tucumán, en alguna medida, se restableció parte de su infraestructura de riego que por muchos años de desinversión se había tornado obsoleta e ineficiente, y trababa cualquier esfuerzo del sector privado para lograr calidad y competitividad. Las obras de riego ya finalizadas en Tafì del Valle y Lules están dando sus frutos, proyectados con grandes beneficios a los productores que disponen de forma segura el recurso agua.

Las que están proyectadas para realizarse en Choromoro, Cuenca del Balderrama y Trancas cambiarán el horizonte productivo del área de influencia y son verdaderos alicientes a la inversión, a la incorporación de tecnología y al progreso de cultivos altamente demandantes de mano de obra y destinados a mercados cada vez más exigentes en calidad e inocuidad.

Es de esperar que estas obras, largamente esperadas, no queden como promesas y rápidamente se comience con su construcción.

Otro tema fundamental es la recuperación de caminos con el objetivo de superar fuertes limitaciones al desarrollo de agroindustrias en el territorio de la Provincia, siendo una de ellas la intransitabilidad temporaria de caminos y, paralelamente, asegurar la conectividad de las unidades de producción con sus mercados y disminuir los tiempos y costos de traslado y transporte.

Estos proyectos son capaces de dinamizar más fuertemente las inversiones privadas, directa o indirectamente, y por lo tanto tienen un efecto multiplicador de la inversión publica original y alta rentabilidad social.

Estas obras favorecen el desarrollo de los sistemas productivos locales situados en la zona de influencia de los caminos al mejorar las condiciones de transitabilidad de productores y productos.

En algunas zonas de la provincia la rehabilitación de los caminos también genera una reducción de las distancias a recorrer desde las explotaciones agropecuarias hasta los puntos de primera venta o procesamiento industrial de los productos. Asimismo, las obras benefician fundamentalmente a la población rural al mejorar la accesibilidad de los servicios sociales disponibles en los centros urbanos ubicados en las inmediaciones de las trazas recuperadas.

Trabajo conjunto
También tendría que institucionalizarse un sistema público y privado para la gestión de la red provincial de caminos terciarios, con la participación de la Dirección Provincial de Vialidad y las organizaciones de usuarios con fondos provenientes de los productores y del Estado Provincial -a partir de las tasas comunales que hoy no responden a un servicio acorde con los montos que deben pagarse y, en muchas comunas, sencillamente no responden a ningún servicio-.

La verdadera preocupación del Estado Provincial por lo productivo puede medirse por los niveles de inversión en infraestructura, porque esto implica una seria apuesta al mediano y largo plazo.

Mas allá de quien inaugure las obras necesarias, es un capital social irremplazable, claramente promotor del desarrollo rural sostenible y la mejor forma de redistribución e inclusión social.

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