Debido a la cupificación, la venta al exterior cayó casi un 50%

Desde 2006, la exportación de trigo se redujo del 10,5% al 5,5%. La soja se mantuvo.

21 Enero 2011
A partir de la cupificación de las exportaciones en 2006, la Argentina recortó su proporción en las ventas externas mundiales del 10,5% al 5,5%, tomando en cuenta que en la campaña 2010/11 el país exportará las siete millones de toneladas de trigo que hasta ahora autorizó el Gobierno.

En tanto, durante el mismo período, la Argentina mantuvo intacto su lugar en las ventas externas de soja y derivados, segmento en el que compite con los Estados Unidos y con Brasil: la suma de los tres representa el 88,5% del comercio global.

Efecto negativo

Según Gustavo López, titular de la consultora Agritrend, el desincentivo que implicaron los controles sobre las exportaciones de trigo para los productores recortó el área sembrada con el cereal a un piso en 2008 y 2009, tras un promedio de 6 millones de hectáreas implantadas en los 15 años anteriores. Si bien esos años estuvieron signados por el conflicto y la sequía, pese al buen clima que se concretó en la mayor parte de 2010, el repunte no logró alcanzar el promedio de siembra anterior.

Con los excelentes rendimientos de este año, si en lugar de las poco más de 4,2 millones de hectáreas sembradas se hubieran implantado 6 millones, la producción nacional sería de 21 millones de toneladas, según López, con un saldo exportable de, por los menos, 14 millones de toneladas: el doble de lo que por ahora autorizó a vender el Gobierno este año.

Mientras tanto, las ventas externas de soja y subproductos (harina y aceites) crecieron 20,4% desde 2006 a esta parte, desde las 41,5 millones de toneladas a las 50 millones de toneladas de porotos y subproductos (harina y aceite, en su equivalente en porotos).

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