Estela de Carlotto (I)
En mi adolescencia nos deleitábamos cuando nuestros padres nos llevaban especialmente a calle 25 de Mayo para presenciar el desfile de nuestros soldados, que se realizaba en forma conjunta con el escolar. Viene a colación lo manifestado por las declaraciones de la señora Estela de Carlotto en la Legislatura, que primero calificó de bochornoso un desfile que tuvo la presencia de bandas militares de otros países y que luego arremete en una comparación que no tiene lógica y manifiesta alegremente “que así como pudimos con Videla, vamos a poder con Macri”. Si uno no diferencia entre una persona y la otra y nos quedamos callados, es como consentir tales manifestaciones, que pueden confundir especialmente a la juventud. Extraña que varios de los que estaban presentes en dicho acto -muchos de los cuales defienden tardíamente los derechos humanos- no hayan elevado su voz de protesta ante tal asimilación. ¿Dónde estaban cuando muchos, de una forma u otra, diferenciándonos de ambos extremismos, tratábamos de recuperar la Democracia? Reconozco la lucha de ella y de muchos, el dolor y lo que podríamos denominar resentimiento que será muy difícil que lo superen, pero son tan distintas las conductas y los análisis también en su dolor, de Graciela Fernández Meijide y Norma Morandini en la hora actual. Y la lucha de Raúl Alfonsín, que con todo coraje y valentía iniciara el derrotero del juzgamiento de las Juntas Militares por violaciones a los derechos humanos por las atrocidades cometidas por el terrorismo de Estado, poniéndose en igualdad de condiciones de las bandas subversivas. Yo no soy macrista, pertenezco al partido centenario que integra el Frente Cambiemos, que hizo una religión cívica sosteniendo las libertades y el sistema republicano, pero jamás voy a consentir la comparación que hiciera de un violador consuetudinario de los derechos humanos como fuera Videla, ante una persona como el presidente Macri, que sin compartir su forma de ser, indica que no todos somos iguales ni tenemos el mismo temperamento.

José Luis Avignone
Marcos Paz Nº 922
San Miguel de Tucumán
Estela de Carlotto (II)
El lector Gianserra (carta “Estela de Carlotto”, 30/5) lamenta haber leído las declaraciones de “esta señora” (como la define), que por cierto tiene una hija desaparecida y un nieto que logró recuperar. Yo lamento tener que leer las erróneas como mentirosas declaraciones suyas; la historia nos enseña, a los que tenemos ciertos años, que son muchos los presidentes elegidos en el mundo democráticamente que son genocidas; EEUU, por ejemplo, emblema de la democracia planetaria para algunos, que invade y bombardea países con el único fin de afianzar su poder económico y geopolítico, sin importarles los “daños colaterales” como ellos los llaman. Volviendo a sus expresiones, ¿no le parece una falta de respeto colocar en la categoría de héroes a personajes como Videla, Massera, Menéndez, el “Ángel rubio” y tantos otros, para con nuestros próceres como San Martín, Belgrano y Güemes? Cuando todos sabemos que los militares llevaron a chicos sin preparación, equipamiento y comida a una guerra contra una potencia como Gran Bretañia con el único objetivo de perpetrarse en el poder y llevar adelante una economía neoliberal, todo esto en contubernio con el establishment argentino. ¿Qué pasó con las joyas, los chocolates, la ropa y tantas donaciones que de buena fe entregó el pueblo? Los únicos héroes de Malvinas son todos esos chicos que dejaron su vida durante y después de esa absurda contienda, que como perdieron los hicieron entrar por la puerta de servicio como si fueran los culpables. Que un presidente sea elegido democráticamente no le da derechos ilimitados; hay muchas maneras de matar; una con las armas y otra con políticas económicas que matan y hunden al pueblo en la desesperación por no poder alimentar a su familia. Cuando en un país lechero por excelencia baja el consumo de leche y los principales consumidores son los niños, es que algo está mal. Piénselo.

Fernando Carlos Brunet
fernandobrunet55@hotmail.com
El predio ferial
Pasé frente al predio ferial donde el martes las topadoras desarmaron los puestos de los vendedores. En medio del frío, familias enteras alrededor de un brasero cuidaban sus pertenencias; más que nada cuidaban su fuente laboral. La Municipalidad, conjuntamente con la justicia, ordenaron esta medida, la de desalojar y romper todo. Se olvidaron que familias enteras viven de ese puesto ambulante. Lo peor de todo es que fue la misma Municipalidad las que los reubicó en ese lugar. Es mentira cuando dicen que no pagaban impuestos, porque sí pagaban un canon municipal por el alumbrado, barrido y limpieza. Lo peor de esto es que hay miles de ciudadanos que apoyan esto, ¿dónde queda la solidaridad hacia el otro? Sabemos que muchos de ahí venden mercadería trucha, llámesele a la imitación de marcas, ¿Y cuál es? El que compra, compra consciente, elige lo que lleva sabiendo de dónde viene. ¿Cuál es el problema si alguien decide pagar una prenda a mitad de precio aun sabiendo que es imitación de la original? Alfaro y Amaya, cabezas de la Municipalidad, están quitando fuente laboral. Ellos y su armado “Cambiemos” te mandan a laburar, pero a la vez te quitan la fuente laboral. ¿Quién no compró un par de medias, una película o un kilo de papas en el predio ferial? Solidaridad, señores.
Juan José Barone
juan_barone@hotmail.com
Los dichos de Rojkés
Los desafortunados dichos de la señora presidente del Partido Justicialista tucumano Beatriz Rojkés de Alperovich nuevamente hieren a la sociedad Argentina, si bien no es la primera vez que comete este tipo de derrapes verbales, decir que “resucitaron a Nisman” enardece el sentido común del espectro político social, habla de una víctima de suicidio o bien de un homicidio; algo a lo cual la justicia no logra echarle luz todavía. Pero el caso retumba en los argentinos como uno de los hechos más oscuros de la historia nacional. Más allá de las connotaciones políticas, es una vida la que se perdió y evidentemente al justicialismo poco le importa si se trata de un opositor, ya que no es la primera vez que se refieren al fiscal de una manera poco educada. Tiene la posibilidad de retractarse como cualquier ser humano o como ya lo hizo en ocasiones anteriores; sólo que la sociedad también reacciona ante los reincidentes en estas expresiones que poco ayudan al orden social.
Williams Fanlo
willyucr@gmail.com
Donación de sangre
Los días 4/4 y 3/6 publiqué sendas cartas bajo el título “Donación de sangre”; en ellas expresé que la donación de sangre es un acto de solidaridad suprema pues salva vidas. Allí hacía mención a un organismo del Estado que la desalienta. Se trata del Tribunal de Cuentas. Ya por entonces había intentado que el secretario General de la Gobernación, doctor Pablo Raúl Yedlin, y la ministra de Salud Pública, Rossana Elena Chahla, tomaran cartas en el asunto para hacer cesar esta situación que no se encuentra muy lejana a la violación de los derechos humanos. Sin embargo al día de la fecha se mantiene. Las autoridades del Tribunal de Cuentas continúan desconociendo en forma tozuda y sin ningún tipo de fundamento lógico, el valor de las constancias que otorgan los bancos de sangre a los donantes, las que tienen pleno valor por Ley, y obliga a sus empleados a concurrir luego de hacerlo con la misma por ante el Sesop, creado en el ámbito de la Secretaría General de la Gobernación, que tiene entre otros objetivos el control de ausentismo por enfermedad de todos los empleados de la administración pública y docentes privados. Allí deben sacar un número, permanecer sentados y hacinados varias horas al lado de muchas personas enfermas con el riesgo que ello implica, y una vez que son atendidos, el médico auditor les otorga la constancia, debiendo presentar la misma ante la oficina de Personal. Como vemos los empleados donantes del Tribunal de Cuentas son castigados por ser solidarios (el mundo del revés). Hoy escuché que en la argentina disminuyó en un 10% la cantidad de donantes de órganos y sangre en la Argentina. Una de las posibles respuestas a tal situación es la que aquí expreso. Bajo el título “La acción solidaria de donar órganos”, LA GACETA se refiere a este tema. En la campaña de concientización que se realizó en la plaza Independencia les solicité a los responsables de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y del Siprosa que allí se encontraban que tomaran algún tipo de intervención para hacer cesar esta situación. Veremos, dijo un ciego.
Raúl Evaristo Cossio
evaristocossio3@hotmail.com
Descansar del whatsapp
“Me tiene que dejar 48 horas el celular así se lo arreglo”, me dijo el técnico. Mientras, yo pensaba: “está loco, dos días incomunicada, no puedo, no”. Encontré en mi casa un Nokia C3 para reemplazarlo, pero sólo me servía para llamar, recibir llamadas, mensajes de texto, pero no Whatsapp. ¿Comprar otro celular? No quiero, ya estoy acostumbrada al mío. -“Y bueno, Mocho, acá lo temés. Arreglalo lo más rápido que puedas”, le dije. Estoy viviendo una de las mejores experiencias de mi vida... mi mente imagina, vuela, tiene silencios, recuerdos, y sobre todo... paz. El minuto a minuto es demasiado estresante, pero sólo te das cuenta cuando Whatsapp desaparece de tu vida. Al menos por un par de días, o por un par de horas.
Cipe Katz
Cibernet830@hotmail.com




















