Creen que el tipo de cambio tiende a estabilizarse

Persisten los factores de riesgos externos.

Creen que el tipo de cambio tiende a estabilizarse
08 Enero 2019

¿Qué pasó con la economía durante 2018 y qué puede llegar a suceder este año? Hace poco más de un año se preveía que la cotización del dólar se iba a ubicar en promedio en $ 20,40 hasta fines de 2018, que la inflación rondaría el 17,4% y el crecimiento sería del 3,2%. Pero 2018, recuerda Invecq Consultora Económica, finalmente terminó con un dólar apenas por debajo de los $ 40, una inflación superior al 45% y una contracción económica del orden del 2%.

La consultora explica que ese fenómeno obedeció a una de las sequías más fuertes que afectaron el rendimiento y los niveles de producción de todo el sector agroindustrial, con especial énfasis en la zona núcleo y los cultivos de maíz y soja. El efecto macroeconómico de casi U$S 10.000 millones menos de exportaciones se hizo notar. Además, la falta de financiamiento para la Argentina impactó casi de inmediato sobre el mercado cambiario y el ajuste necesario para cerrar la brecha con el resto del mundo (acuerdo con el FMI mediante) llevó a que el precio del dólar se duplicara. Producida la devaluación, la inflación que rondaba el 25% comenzó a acelerarse hasta tocar un pico del 48%. Así, al impacto inicial de la sequía sobre el PBI se sumó la contracción de la demanda interna como consecuencia de la caída de los ingresos reales, apunta la consultora.

De cara a este año, Invecq contempla un mercado cambiario estable, con un avance en la cotización del dólar de casi un 25% durante el año, y una inflación por debajo del 30%. “La fuerte corrección cambiaria ya experimentada durante 2018, sumado a una política fiscal y monetaria más dura y a una recuperación importante de las exportaciones deberían generar condiciones para que el dólar no vuelva a experimentar las turbulencias del año pasado”, estima.

A medida que la inflación comience a descender luego del pico de fin de año, los ingresos reales comenzarían a recuperarse (en los próximos meses se llevarán a cabo nuevas paritarias y aumentos de jubilaciones) poniéndole un piso a la caída de la demanda interna, acota. Complementariamente el fuerte rebote de las exportaciones haría un gran aporte a la reactivación económica. Sin embargo, advierte, en el contexto de un año electoral en el que la incertidumbre sobre la continuidad de las políticas implementadas desde 2015 irá creciendo a medida que los candidatos de la oposición se afiancen, el comportamiento precautorio de las personas comprando divisas podría perturbar la paz cambiaria. “En el mismo sentido, un agravamiento de las condiciones internacionales podría generar mayor resistencia por parte de los capitales financieros para posicionarse en mercados emergentes y, por lo tanto, condiciones de liquidez menos favorables para la Argentina”, puntualiza.

A criterio de la consultora, si algunos de estos riesgos se materializara, sería muy difícil que el mercado cambiario mantenga la estabilidad, la inflación se desacelere y la actividad económica detenga la caída y comience un proceso de reversión positiva. No obstante, la tendencia puede llegar a revertirse desde el primer o segundo trimestre del año, con una estabilización cambiaria, una desaceleración de la inflación y una recuperación económica que, aun siendo optimistas, sería menor al 1%, agrega Invecq. Sin embargo, los riesgos son muchos y ante mínimos desvíos el resultado en materia de crecimiento podría pasar a terreno negativo, finaliza.

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