Este año los productores de tabaco comenzaron con las tareas de acopio y con precios que no los convencen, ya que muchos estiman que apenas cierran sus cuentas y que en algunos casos no sirven para mirar el futuro de otra manera que no sea el cambiar de actividad, dedicándose a otro cultivo con mayor futuro.
El precio que se está manejando es de $ 8,39 en la clase ponderante, pero este es variable de acuerdo a cual es la empresa acopiadora que se está mandando el tabaco curado. En esta campaña no se pudo llegar a un precio único y las empresas que están acopiando manejan precios diferentes.
Los productores estiman que los costos de producción de la campaña 2010-2011 subió mucho comparado con la escasa suba que sufrió el producto final en los acopios, por lo que la preocupación actual de todo los productores tabacaleros es comprensible.
La situación que actualmente está enfrentando el sector tabacalero tucumano preocupa a las autoridades provinciales, que desde hace tiempo vienen trabajando en busca de las soluciones que ayuden a los productores del sur tucumano.
Este es un sector que está compuesto con más de 2.400 productores, con un total de algo más de 4.000 hectáreas que se planta todos los años, con variaciones en mas o en menos de acuerdo a las perspectivas reinantes. Cerca del 80% son minifundistas que no tienen la unidad productiva acorde con su circunstancia, por lo que la necesidad económica es permanente.
Por ello, se afirma en forma periódica desde la subsecretaria de Asuntos Agrarios y Alimentos de Tucumán que se está trabajando en una diversificación seria y profunda para darles sostenibilidad a esos productores tabacaleros. Para llevar adelante un proyecto de diversificación es fundamental que no solo el Estado tenga el convencimiento de lo que se quiere hacer, sino que lo debe estar el sector productivo.
Desde hace tiempo atrás se observa que desde el Gobierno se viene estudiando e investigando la forma de lograr reconvertir la actividad tabacalera, una explotación que en el mundo, y por supuesto en el país y en la provincia, no escapa a la citada situación y esta actividad es cada vez menor por la presión de toda la sociedad en su conjunto.
Menos demanda
Actualmente se está trabajando en las leyes antitabacos en todo el país, pero Tucumán ya la tiene. No se permite fumar en lugares públicos ni tampoco las grandes publicidades incitando a comprar determinada marca. Las prohibiciones son cada vez más fuertes en el país y por ende en todo el mundo.
Esto indudablemente repercute en la producción tabacalera que, si se rige por la ley de la oferta y la demanda, sin dudas será cada vez menor y en consecuencia menos rentable.
El mundo hoy busca alimentarse y estar más sano, y el tabaco es todo lo contrario de lo que busca el consumidor.
Se sabe que el Estado sigue trabajando en la reconversión de este sector desde hace tiempo y actualmente hay diferentes planes en estudio y en desarrollo. Actualmente existe un plan de producción de varias hectáreas de frutilla con pequeños tabacaleros. También se le suma lo que se está realizando en la producción de diferentes frutales como durazno, ciruela, manzana y uva de mesa.
Hoy los resultados agronómicos de nuevas alternativas son muy buenos lo que ayuda a continuar trabajando e investigando. El apoyo de las instituciones de investigación, desarrollo y transferencia de tecnología como el INTA y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) son factores fundamentales para lograr el objetivo buscado.
La provincia cuenta con la subestación María Luisa Hileret, donde se desarrollaron diversas tareas en procura de encontrar alternativas productivas válidas para los sectores que necesitan reconvertirse, como en el caso de los tabacaleros.
Indudablemente los proyectos de chia, aromáticas, frutales, cerdos y actualmente maíz para enlatado deben ser afinados y adecuados a las circunstancias actuales y la conjunción del esfuerzo del Estado, instituciones de investigación y productores traerán buenos resultados productivos.
Desde el Estado se debe seguir en un proceso de buscar la diversificación del sector tabacalero provincial en procura de encontrar otras actividades más sostenibles en el tiempo y por ende más rentable, pero se enfrenta a un sector con una idiosincrasia muy arraigada como el productor tabacalero que lleva muchos años haciendo siempre lo mismo.
Es por ello que el proceso de reconversión seguramente será largo y dificultoso, pero se debe trabajar con ahínco y esfuerzo por el bien de estos cultivadores que deben permanecer en sus lugares de trabajo y haciendo lo que siempre hicieron, producir bienes agropecuarios.