Pido su opinión con respecto a los bombardeos de palabras, palabritas y palabrotas que obligadamente nos imponen escuchar todo el día y a toda hora, que usamos sin saber el verdadero significado. No las entendemos, pero si las analizáramos con detenimiento veríamos que no son nuevas; son las mismas que usaron los colonizadores para cambiarnos espejitos por nuestro oro. ¡No aprendemos más, todo sigue igual! Repasemos este guiso de palabras: Transferencia. Inflación. Riesgo país. PASO. Corrupción. Extraordinarias. Cristina. Proscripción. Bullrich. Inseguridad. Lijo. Condena. Ficha limpia. CBU. Clave Fiscal. Cepo. Redes sociales. Bicicleta financiera. Criptomoneda. Canasta escolar. Nafta. Gas. Agua. Paritarias. Asociación ilícita. Delitos. Devaluación. Libertinaje. Desocupación. Palabras más, palabras menos, todo y todos nos llevaron hoy a una pobreza extrema. No nos preocupemos, se aproximan nuevas elecciones y allí verán, volveremos a elegir más de los mismos. ¡Argentina, país generoso, hoy lo arrasamos y mañana amanece floreciente! Esperemos que el Altísimo siga permitiendo que así sea y no dejemos que “nos devoren los de afuera”. Silvana Di Lorenzo, en una bella canción, rechaza a su amado que le pide que lo escuche, le ruega, le jura, respondiendo: “No cambias más, tan sólo palabras hay entre los dos… palabras , palabras y más palabras “. Así es la vida; la luna de miel, los bombones, la flores y los regalos tienen fecha de vencimiento y no son extensos; después ya no caben las palabras.
Francisco Amable Díaz
Pedro G Sal 1.180 - B° 20 de Junio
San Miguel de Tucumán