Aryna Sabalenka volvió a dejar en claro por qué domina el circuito femenino. En el imponente Rod Laver Arena, la número uno del mundo resolvió la semifinal con autoridad y se metió en una nueva final del Australian Open tras vencer por 6-2 y 6-3 a Elina Svitolina en apenas una hora y 17 minutos. El marcador fue contundente, aunque el partido tuvo un episodio tan insólito como polémico en su arranque.
Con Sabalenka arriba 2-1 en el primer set, la ucraniana se disponía a sacar cuando la jueza Louise Azemar Engzell interrumpió el punto por un “hindrance”. La sanción se apoyó en un grito de Sabalenka durante un golpe que, según la árbitra, no fue “normal”. El reclamo sorprendió a Svitolina y abrió un breve intercambio que incluso generó dudas desde la transmisión televisiva. El reglamento habilita al árbitro a sancionar cualquier distracción, sea o no intencional, si considera que afecta al rival.
A Sabalenka le cobraron hindrance y no lo podÃa creer...
— ESPN Tenis (@ESPNtenis) January 29, 2026
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Lejos de desordenarla, la situación pareció activar a la bielorrusa. “Fue muy raro, nunca me había pasado algo así. Pero me ayudó: jugué más agresiva”, explicó Sabalenka después del partido. La decisión terminó siendo un punto de inflexión: pese a arrancar ese game con ventaja, Svitolina cedió su saque y el set se encaminó rápidamente hacia un 6-2.
El segundo parcial ofreció un amague de reacción. Svitolina quebró de entrada, pero la líder del ranking respondió con dos rupturas consecutivas para sellar el 6-3 definitivo. Como viene ocurriendo desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, no hubo saludo en la red. Sabalenka le quitó dramatismo: dijo respetar la decisión de su rival y remarcó que el reconocimiento mutuo como jugadoras es lo único que le importa.
A los 31 años, Svitolina ocupa el puesto 12 del ranking y suma 19 títulos, aunque su historial ante Sabalenka es ampliamente desfavorable: apenas un triunfo en siete cruces. La número uno, en cambio, sigue ampliando su dominio. Con 27 años y 22 trofeos, buscará ahora un nuevo título frente a Elena Rybakina, a quien ya derrotó en la final de 2023. Un duelo de peso para confirmar, una vez más, quién manda en Melbourne.



















