Así es el refugio blindado del Indio Solari: los secretos de su búnker en Parque Leloir

El músico vive en hermetismo y su refugio es un estudio musical donde ideó sus últimos discos.

El posteo del Indio Solari luego de los rumores sobre su salud El posteo del Indio Solari luego de los rumores sobre su salud

Luego de los recientes rumores que circularon sobre su salud, Carlos "Indio" Solari decidió cortar de raíz las especulaciones con una contundente aparición en redes sociales. El exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota publicó una foto desde su propio estudio de grabación para desmentir que hubiera sufrido un ACV.

A sus 77 años, y mientras convive con el mal de Parkinson, el músico dejó claro que se encuentra estable tras realizarse unos chequeos de rutina por indicación médica. Esa imagen no solo trajo tranquilidad a sus seguidores, sino que volvió a poner el foco en su hermético refugio: una propiedad que combina la paz de un santuario con la seguridad de una verdadera fortaleza.

La casa del Indio Solari La casa del Indio Solari

Ubicada en el exclusivo barrio de Parque Leloir, en el partido de Ituzaingó, la mansión del Indio es posiblemente uno de los lugares más inaccesibles y herméticos de la provincia de Buenos Aires. No es el miedo a la inseguridad común lo que lo mantiene puertas adentro, sino su deseo de evitar el asedio constante de los fanáticos que podrían intentar ingresar a su hogar.

Su esposa, Virginia, ya advertía en el año 2005 que es casi imposible sacarlo a ningún lado debido a esta condición. Por eso, cuando el músico decide aventurarse a la vía pública, recurre a una técnica de camuflaje digna de una película de espionaje: sale disfrazado con gorras, anteojos y bufandas para intentar pasar desapercibido entre los vecinos y disfrutar de un mínimo de anonimato.

Luzbola: el estudio donde crea el Indio

El centro neurálgico de la propiedad es "Luzbola", su estudio de grabación personal montado en la planta baja. Es allí donde el Indio pasa gran parte del día ensayando, componiendo y produciendo sus canciones sin necesidad de pisar la vereda ni enfrentar distracciones externas.

La disposición interna de la casa refleja su búsqueda de aislamiento y comodidad, ya que en el primer piso posee una especie de departamento privado destinado exclusivamente al descanso y al almuerzo, lejos de cualquier mirada. Un detalle que siempre sorprende a quienes conocen la intimidad de su hogar es que, a pesar de contar con una discoteca impresionante, no se encuentran allí rastros de su propia obra musical.

Afuera, la opulencia se traduce en un jardín inmenso que rodea toda la construcción y que ofrece un oasis de vegetación y tranquilidad. El espacio cuenta con una piscina de grandes dimensiones y un quincho que funciona como refugio de esparcimiento para su familia.

Los perros del Indio Solari y la seguridad de la mansión

En este parque es donde entran en juego sus aliados más fieles: sus perros ovejeros alemanes. Solari prefiere esta raza por su capacidad de vigilancia; en diversas entrevistas confesó que le gustan los perros que "laburen de perro" y que ladren si detectan a alguien extraño.

Vista aérea de la casa del Indio Solari Vista aérea de la casa del Indio Solari

La seguridad es, sin dudas, la columna vertebral de esta residencia. La casa no solo está rodeada de frondosa vegetación, sino que cuenta con muros altos y uno de los sistemas tecnológicos de vigilancia más avanzados de la Argentina. Así, entre tecnología de punta, guardianes de cuatro patas y su búnker creativo, el Indio construyó el escenario perfecto para su retiro, un lugar donde el mundo exterior parece no existir mientras él sigue batallando contra su enfermedad y creando música en la más absoluta privacidad.


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