Camara de seguridad
Una joven de 15 años recuperó su libertad la madrugada mediante un transporte de larga distancia mientras dos adultos pretendían trasladarla al exterior sin papeles legales y bajo efectos narcóticos. El operativo policial comenzó por el aviso de un testigo que percibió irregularidades graves en el comportamiento de los sospechosos hacia la menor durante el trayecto.
El vehículo partió desde Once con destino a Jujuy para luego cruzar la frontera de forma clandestina. Las autoridades policiales detuvieron al hombre y a su progenitora, quienes enfrentan prisión preventiva por trata de personas tras confirmarse el procesamiento judicial.
Las señales de alerta de un pasajero
Un hombre y una mujer custodiaban a la chica, quien ocultaba su rostro mediante una gorra o capucha. El denunciante relató que los implicados “Iban a los besos, constantemente, iban abrazados”. La conducta inapropiada despertó sospechas inmediatas sobre el vínculo real entre viajeros.
La víctima aparentaba una edad mucho menor a la de sus acompañantes según el testimonio del ciudadano atento. Aquel sujeto manifestó: “A mí me pareció raro ver una nena, yo calculaba entre 14 y 15 años aproximadamente. Y que este señor le daba besos”. El informante decidió contactar a Gendarmería Nacional al notar tales señales de peligro evidente.
Sometimiento y rescate en la ruta
El control sobre la adolescente resultaba asfixiante durante todo el camino hacia el norte argentino. El testigo observó dinámicas de sometimiento constantes donde el captor impedía cualquier comunicación autónoma. Específicamente, él declaró: “Yo veía que este señor le daba presión, que esté callada, que no intentara hablar nada”.
Efectivos de seguridad interceptaron el rodado en Ruta Nacional 9 para verificar documentación inexistente de la niña. Aquella oficial describió que la joven “se hallaba profundamente dormida y que resultó difícil despertarla”, declaró el gendarme. Finalmente, la damnificada reveló traslados forzados hacia Perú para transportar estupefacientes bajo amenazas directas contra su integridad. Los magistrados Martín Irurzun y Eduardo Farah ratificaron detenciones de involucrados.
























