Caputo: no hay marcha atrás con el plan económico
-
El ministro Luis Caputo ratificó ayer en el Palacio Libertad la continuidad del plan económico de Milei, enfocado en bajar el costo argentino y descartar cualquier cambio de rumbo.
-
Ante la mirada del FMI, el Gobierno acelera privatizaciones, reformas laborales y bajas impositivas, tras heredar un escenario crítico de reservas negativas e hiperinflación.
-
El éxito del modelo dependerá de atraer inversiones vía RIGI y mitigar la volatilidad global, con el fin de reingresar a los mercados de deuda y consolidar la desinflación.
EN EL EDIFICIO LIBERTAD. El ministro de Economía, Luis Caputo, habló en el marco del Atlantic Council. Dijo que bajará el “costo argentino”.
Con un dólar en baja, con una inflación que no se desacelera al ritmo deseado y bajo la atenta mirada del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre las reservas internacionales, el ministro de Economía, Luis Caputo, salió ayer a defender el plan económico de la gestión del presidente Javier Milei. Además, renovó el compromiso por sostener el modelo hacia la baja de impuestos y de regulaciones, avanzar con las privatizaciones y mejorar la logística. “Esa va a ser la forma de bajar el famoso costo argentino. El camino del cambio es inexorable: vino para quedarse. No hay marcha atrás. No hay forma de que nosotros corrijamos el rumbo. No importa lo que diga la prensa ni la oposición”, remarcó al hablar en el marco del Atlantic Council, en el Palacio Libertad.
“Eso para nosotros es bajar el costo argentino. Atacar el costo argentino es atacar el tema impositivo, bajar impuestos y regulaciones, y mejorar la logística. Esa es la forma de bajarlo. En el pasado, Argentina siempre eludió la raíz del problema”, insistió.
“Venimos hace dos años de casi una hiperinflación, un déficit absolutamente desbocado, de estar prácticamente en default, con reservas negativas por U$S 12.000 millones, control de todo tipo de precios, toma de predios, piquetes. Hace dos años venimos del infierno y algunos nos quieren hacer creer que hay gente que quiere volver a ese infierno. Es algo totalmente descabellado”, expuso el titular del Palacio de Hacienda. A partir de ese diagnóstico, el funcionario reiteró que la misión de la administración libertaria es generar el cambio que la Argentina necesita con el fin de reincorporarse al mercado voluntario de deuda y estar en el radar de los inverores. “Todo cambio profundo genera resistencias. Hoy estamos viendo eso, la resistencia de algunos sectores”, indicó.
En ese contexto, Caputo inscribió la reducción de la carga fiscal. “Hemos bajado impuestos por 2,5 puntos del PBI. Sacamos el impuesto país, aranceles de importación, Bienes Personales, el impuesto a la transferencia de inmuebles y más”, enumeró.
El funcionario expresó, además, que el Poder Ejecutivo está trabajando en la reglamentación de la reforma laboral y que si esa modificación deriva en una mayor formalización de impuestos de trabajo, “implicará una mayor recaudación que permitirá bajar impuestos”. “Hemos mandado también la Ley de Inocencia Fiscal. Buscamos que se desarrolle el mercado de capitales en la Argentina al servicio de la economía real. Esto es que se generen fondos que den préstamos a PYME, a infraestructura, préstamos hipotecarios. Queremos que ese ahorro se canalice hacia la inversión. El crédito es el motor del crecimiento. Necesitamos aumentar fuertemente el crédito”, acotó.
El ministro anticipó también que en junio estarán licitados 9.000 kilómetros de los corredores viales y las obras van a estar en marcha. También dijo que trabaja en la concesión de 12.000 kilómetros adicionales y que transferirá rutas provinciales a los gobernadores. Resaltó que se licitará Belgrano Cargas y la Hidrovía. “Eso para nosotros es bajar el costo argentino”, señaló Caputo.
“Tenemos más de 35 proyectos presentados por el RIGI por el equivalente a U$S 80.000 millones y hemos aprobado ya un tercio de esos por U$S 37.000 millones”, detalló.
Cambio de escenario
El conflicto bélico en Medio Oriente modificó el escenario global y obligó a la Argentina a readecuar sus metas con el fin de evitar consecuencias al plan económico. El salto en los precios internacionales del petróleo introduce un factor adicional de presión sobre la inflación, en un contexto donde Argentina aún depende de importaciones energéticas en determinados períodos del año. Esto podría trasladarse a mayores costos en subsidios o a ajustes en tarifas, con impacto directo en el índice de precios, advierte un reporte de Janus Henderson, una empresa de gestión global de activos.
Al mismo tiempo, el cambio en las expectativas de tasas a nivel global complica el acceso al financiamiento para mercados emergentes. Para la Argentina, esto se traduce en un contexto externo más restrictivo, con menor apetito por riesgo y mayores exigencias para captar capital, incluso en un escenario de normalización macroeconómica, puntualiza el reporte al que accedió LA GACETA.
Sin embargo, el nuevo escenario también presenta oportunidades. La suba de los commodities energéticos y agrícolas podría mejorar los términos de intercambio y sostener el ingreso de divisas, en un año donde el frente externo sigue siendo clave para la estabilidad económica. En este contexto, la evolución de los precios internacionales será determinante para el equilibrio local en los próximos meses, expresó.
El escenario combina avances en desinflación con tensiones potenciales en variables clave como reservas, tipo de cambio y financiamiento. La consistencia del programa dependerá de cómo se administren estos equilibrios en un contexto más exigente, planteó Jorge Vasconcelos, economista de la Fundación Mediterránea.
El contexto internacional introduce volatilidad, especialmente por tasas de interés, precios de commodities y clima financiero global. Esto puede condicionar el margen de maniobra local y exigir mayor prudencia en la política económica, argumentó.
¿Dónde están las oportunidades para consolidar la mejora? Según Vasconcelos, si se logra sostener la estabilidad y reducir incertidumbres, pueden activarse decisiones de inversión y recuperación de sectores rezagados. La clave pasa por afianzar expectativas y evitar interrupciones en el proceso en curso. El escenario del segundo trimestre promete un significativo salto en la oferta de dólares por la vertiente del comercio exterior (tanto del segmento energético como del agroindustrial). Pero todavía no hay señales claras respecto a cuál habrá de ser la política en el plano monetario, si se mantendrán los mecanismos de esterilización, con el freno de mano para el crédito, o si el gobierno se animará a dejar que fluyan los pesos derivados de la compra de dólares, finalizó.
























