La Asociación Tucumana del Citrus apuesta a una actividad más profesional

El vicepresidente de la entidad, Roberto Sánchez Loria, destacó los beneficios que producirá la realización del Censo Citrícola Provincial 2005. Podrán proyectar, con más claridad y precisión, la estrategia de desarrollo y consolidación hacia el futuro.

25 Noviembre 2005
La crisis que atravesó este año el sector citrícola de Tucumán, con productores que debieron tirar la fruta fresca por la falta de precios que permitieran justificar su cosecha y con trabas para ampliar las exportaciones o para acceder a nuevos mercados mundiales, fue el punto de inflexión que necesitaba la actividad para encarar la realización de un Censo Citrícola Provincial 2005.
"En la Asociación Tucumana de Citrus percibimos que era necesario tener información más precisa sobre la dimensión que tiene la citricultura en la provincia. De allí nació la idea de hacer este censo; pero luego, dialogando con el Gobierno, acordamos hacerlo en forma conjunta, contando con el apoyo de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán", explicó el ingeniero Roberto Sánchez Loria, vicepresidente de la ATC.
"La materialización de este proyecto empieza a mostrar una cara moderna en las relaciones entre la actividad privada y el Estado", definió. "Como el citrus es una de las actividades productivas más importantes de Tucumán y de la Argentina, era necesario mostrar quiénes son los componen el sector", agregó.
Sánchez Loria dijo que el Censo Citrícola Provincial 2005 permitirá conocer -entre otras cosas-, cuál es la capacidad actual de producción; la estructura varietal y distribución de los portainjertos; la masa crítica real sobre la calidad de la fruta para exportación; cuál es la superficie implantada y cuál está para ser renovada o reprogramada porque no está siendo atendida adecuadamente, y conocer cuántas empresas están comprometidas en el proceso, entre otros items.
Según el directivo de la ATC: "los datos que arroje este censo serán una enorme herramienta para proyectarnos, con mayor claridad, a definir la estrategia futura de nuestra actividad". "Nos servirán para decidir cómo moderar el ritmo de implantación, si ajustamos la oferta a la demanda o si administramos mejor la oferta", destacó, y agregó: "al Estado también le será útil porque podrá contribuir con la citricultura con políticas específicas para el sector".
El productor citrícola dijo -al insistir en la importancia de realizar el Censo-, en que los países centrales y los más desarrollados del mundo toman con atención y prolijidad contar con datos que ayuden a generar la toma de decisiones. "Hubo momentos en que el Departamento de Agricultura norteamericano (USDA) tenía información más actualizada que nosotros sobre la superficie plantada y la producción de limones en Tucumán, por ejemplo", reconoció. "No es serio buscar datos sobre la citricultura de Tucumán en los Estados Unidos", insistió.
Por eso -continuó-, "era tiempo de que dejáramos (los citricultores) de trabajar siempre para la coyuntura y tapados por la confusión, por contar con información escasamente precisa. Los datos nos permitirán adoptar medidas más reales, más acotadas y más concretas", afirmó.
Sánchez Loria definió el momento presente que atraviesa la ATC: "estamos comprometidos a seguir avanzando y dándole a la actividad un perfil más profesional, donde podamos discutir sobre todos los problemas que hacen a la actividad. Tenemos que analizar los problemas sanitarios de los citrus con el Senasa; también es necesario hablar sobre las barreras paraarancelarias que existen en los países donde tenemos interés en exportar", señaló. "Estamos trabajando con la EEAOC sobre el mercado de Japón, para demostrar que el limón no necesita tratamiento contra la "mosca de la fruta", lo que nos permitirá tener un acceso más seguro y menos oneroso, con nuestra fruta, a ese importante centro de consumo mundial", ejemplificó.
Si tienen éxito en este punto con los japoneses, se facilitará la entrada a China, que exige similares condiciones arancelarias.
La Asociación Tucumana del Citrus está dispuesta a ampliar sus relaciones profesionales con el Gobierno de Tucumán, lo que constituye una manera lógica de gestión pública-privada.
"El citrus de Tucumán es uno de los principales actores mundiales de la citricultura. Esto nos exige trabajar con una mejor actitud y con una proyección hacia el futuro, diferentes al oportunismo con el que muchas veces se desarrolló nuestra actividad", sentenció el empresario.
"Debemos desplegar una estrategia de crecimiento sostenido hacia el mundo, contando con información de calidad.
Entendemos que el Censo nos servirá para desarrollar este nuevo perfil que estamos diseñando para la citricultura de Tucumán, porque queremos que sea una actividad a largo plazo", finalizó.

Una herramienta para definir las pautas de crecimiento
La Asociación Tucumana del Citrus (ATC) es parte activa en la realización del II Censo Citrícola Provincial 2005, hoy en marcha. "La realización de este censo se planteó teniendo en cuenta la importancia de la actividad en Tucumán, ya que el sector citrícola ha experimentado diversas transformaciones en el corto plazo", dijo el gerente de la ATC, Bartolomé del Bono. "El mismo permitirá conocer la situación actual del sector y contar con datos fehacientes para evaluar dichos cambios, conocer ubicación y tamaño de las explotaciones citrícolas; tenencia de la tierra y el tipo jurídico de los productores; superficie implantada con citrus, variedad y edad de las plantaciones; superficie bajo riego; tecnología aplicada en el campo, etc.
El relevamiento de campo se efectúa a través de encuestadores capacitados por la Dirección de Estadística; se realiza a través de entrevistas directas al productor o informante calificado (se denomina así -a los efectos del censo- a la persona que conoce el movimiento productivo y económico de la explotación).
"La calidad de los datos relevados depende, en buena parte, del productor o informante calificado, por lo que, para brindarle seguridad, el censista deberá exhibir su credencial", explicó Del Bono. "La información es confidencial y se encuentra protegida por la Ley 17.662, que garantiza el secreto comercial y patrimonial de los productores, al establecer que la información sólo podrá divulgarse por zonas productivas y departamentos", aclaró. Ante cualquier duda, el productor o informante calificado debe comunicarse con la ATC, (0381) 421-4983.

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