09 Diciembre 2005
Las excelentes precipitaciones de los últimos días permitieron que los perfiles de los suelos a lo largo de toda la provincia comiencen a recomponer su contenido de humedad, con lo que podríamos decir que los mismos ya reúnen las condiciones óptimas para comenzar a sembrarse, sostuvo para LA GACETA Rural, Mario Devani, jefe de la Sección Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán.
"Las lluvias fueron generalizadas, aunque en la zona sudeste de Tucumán, al este de La Cocha, las precipitaciones fueron algo menores en estos últimos días, siendo esta la zona con menor nivel de humedad acumulada hasta el presente", señaló.
"Las precipitaciones fueron muy generosas y por la forma como llovió se aprovecharon muy bien", dijo. "En estos días seguramente no se podrá sembrar por falta de piso (están muy blandos por el agua acumulada por las lluvias), pero la siembra ya comenzó (lentamente) en las mejores zonas de la provincia alrededor del 20 de noviembre", comentó el técnico.
Según Devani, "los productores pudieron aprovechar al máximo una semana que presentó muy buenas condiciones para trabajar en los campos, hasta que los productores debieron parar sus tareas por las condiciones climáticas reinantes".
En estos días -advirtió-, "una vez que deje de llover, habrá que esperar que los suelos se "oreen" e inmediatamente los sojeros saldrán a sembrar con la máxima capacidad, aprovechando la mejor fecha de siembra". Con estas lluvias el productor podrá lograr un cultivo inicial con adecuadas condiciones, con un muy buen arranque -dijo el investigador de la EEAOC-, lo que vendrá muy bien para el posterior desarrollo del cultivo.
"Es de esperar, sostuvo Devani, que este año se repita la intención de siembra de la campaña pasada, donde se sembraron más de 250.000 hectáreas con soja, cifra que es muy interesante para la provincia". "Si el clima sigue acompañando, Tucumán tendría una buena producción, ya que el paquete tecnológico que se aplica es de primer nivel, ya que se conjugan siembras en momentos oportunos, variedades y ciclos adecuados, manejo correcto de plagas y enfermedades en los diferentes momentos del ciclo del cultivo, y una adecuada fertilización", puntualizó.
Devani sostuvo, además, que es interesante consultar el trabajo "Soja, el cultivo en el NOA campaña 2004/05", que se editó recientemente desde la EEAOC, en donde el productor puede tener acceso a la "Red de Evaluaciones de Cultivares de Soja en todas las localidades de la región" y, así, evaluar qué variedad le conviene utilizar, ciclo y paquete tecnológico acorde a la zona donde se encuentre el emprendimiento productivo.
Devani sostuvo que el año pasado Salta lideró la superficie cultivada con 425.715 hectáreas de soja; seguida por Tucumán con 257.100; el oeste de Santiago del Estero con 69.720 hectáreas bajo cultivo y, el sudeste de Catamarca con 23.630 hectáreas.
Finalmente, el técnico sostuvo que "durante la última campaña todos los grupos de madurez tuvieron un comportamiento similar desde el punto de vista estadístico, no diferenciándose entre ellos". Sin embargo, es de resaltar que "el GM VIII fue el de mejor comportamiento en 8 de las 16 localidades evaluadas en ensayo, alcanzándose un rendimiento promedio para el NOA de 2.679 kg/ha, lográndose registrar rendimientos similares -pero por debajo de este valor- en los cultivares de los grupos de madurez VI, seguidos por el VII y finalmente el IV-V".
Entre los materiales de "ciclo largo" que se destacaron por su buen comportamiento en la última campaña encontramos a las variedades NA 8010 RG, Munasqa RR, A 8100 RG, A 7636 RG, NA 7708 RG , A 8000 RG y AW 7110 RR.
A su vez, los mejores rendimientos en materiales de "grupos cortos" se obtuvieron con las variedades NA 6126 RG, DM 6200 RR, A 6401 RG , A6019 RG, A 6411 RG y TJ 20 68 RR entre otras. Estas variedades presentaron un óptimo desempeño en la mayoría de las localidades donde fueron testadas.
"Las lluvias fueron generalizadas, aunque en la zona sudeste de Tucumán, al este de La Cocha, las precipitaciones fueron algo menores en estos últimos días, siendo esta la zona con menor nivel de humedad acumulada hasta el presente", señaló.
"Las precipitaciones fueron muy generosas y por la forma como llovió se aprovecharon muy bien", dijo. "En estos días seguramente no se podrá sembrar por falta de piso (están muy blandos por el agua acumulada por las lluvias), pero la siembra ya comenzó (lentamente) en las mejores zonas de la provincia alrededor del 20 de noviembre", comentó el técnico.
Según Devani, "los productores pudieron aprovechar al máximo una semana que presentó muy buenas condiciones para trabajar en los campos, hasta que los productores debieron parar sus tareas por las condiciones climáticas reinantes".
En estos días -advirtió-, "una vez que deje de llover, habrá que esperar que los suelos se "oreen" e inmediatamente los sojeros saldrán a sembrar con la máxima capacidad, aprovechando la mejor fecha de siembra". Con estas lluvias el productor podrá lograr un cultivo inicial con adecuadas condiciones, con un muy buen arranque -dijo el investigador de la EEAOC-, lo que vendrá muy bien para el posterior desarrollo del cultivo.
"Es de esperar, sostuvo Devani, que este año se repita la intención de siembra de la campaña pasada, donde se sembraron más de 250.000 hectáreas con soja, cifra que es muy interesante para la provincia". "Si el clima sigue acompañando, Tucumán tendría una buena producción, ya que el paquete tecnológico que se aplica es de primer nivel, ya que se conjugan siembras en momentos oportunos, variedades y ciclos adecuados, manejo correcto de plagas y enfermedades en los diferentes momentos del ciclo del cultivo, y una adecuada fertilización", puntualizó.
Devani sostuvo, además, que es interesante consultar el trabajo "Soja, el cultivo en el NOA campaña 2004/05", que se editó recientemente desde la EEAOC, en donde el productor puede tener acceso a la "Red de Evaluaciones de Cultivares de Soja en todas las localidades de la región" y, así, evaluar qué variedad le conviene utilizar, ciclo y paquete tecnológico acorde a la zona donde se encuentre el emprendimiento productivo.
Devani sostuvo que el año pasado Salta lideró la superficie cultivada con 425.715 hectáreas de soja; seguida por Tucumán con 257.100; el oeste de Santiago del Estero con 69.720 hectáreas bajo cultivo y, el sudeste de Catamarca con 23.630 hectáreas.
Finalmente, el técnico sostuvo que "durante la última campaña todos los grupos de madurez tuvieron un comportamiento similar desde el punto de vista estadístico, no diferenciándose entre ellos". Sin embargo, es de resaltar que "el GM VIII fue el de mejor comportamiento en 8 de las 16 localidades evaluadas en ensayo, alcanzándose un rendimiento promedio para el NOA de 2.679 kg/ha, lográndose registrar rendimientos similares -pero por debajo de este valor- en los cultivares de los grupos de madurez VI, seguidos por el VII y finalmente el IV-V".
Entre los materiales de "ciclo largo" que se destacaron por su buen comportamiento en la última campaña encontramos a las variedades NA 8010 RG, Munasqa RR, A 8100 RG, A 7636 RG, NA 7708 RG , A 8000 RG y AW 7110 RR.
A su vez, los mejores rendimientos en materiales de "grupos cortos" se obtuvieron con las variedades NA 6126 RG, DM 6200 RR, A 6401 RG , A6019 RG, A 6411 RG y TJ 20 68 RR entre otras. Estas variedades presentaron un óptimo desempeño en la mayoría de las localidades donde fueron testadas.





















