RETRASO. Hay cañaverales que fueron plantados en forma tardía. LA GACETA / ARCHIVO
Entre los estudios llevados a cabo por los técnicos del INTA sobre los aspectos del cultivo de la caña de azúcar en la provincia, se destaca que el desarrollo de las 'cañas plantas' es muy dispar.
Cabe destacar que el éxito de la plantación estuvo fuertemente ligado a una buena preparación del suelo, al uso de semillas con la mayor cantidad posible de yemas viables y a la probabilidad de riego o adecuado almacenaje de agua en el subsuelo.

Este aspecto fue primordial, ya que desde mayo a octubre del año pasado el aporte de agua de lluvia no alcanzó los 80 mm de registro pluviométrico, en la mayor parte del área cañera. Por ello, los productores cañeros definieron a 2009 como un año bastante seco.
Por ello, los nacimientos de las nuevas plantaciones fueron bastante complicados, a partir de las características climáticas que se presentaron en Tucumán durante esa época.

Perfiles recargados
Desde principios de diciembre pasado, las lluvias en la provincia se destacaron por la regularidad y mayor volumen, lo que permitió una adecuada recarga del perfil hídrico para atender los requerimientos del cultivo.
Se espera, entonces, que se produzca una recuperación favorable de los lotes que fueron bien conducidos por los productores, que no tuvieron competencia de malezas que dañaran las plantaciones.
De esta manera, se pudieron realizar las fertilizaciones en tiempo y forma, lo que posibilita que los productores puedan trazar un panorama más optimista hacia el futuro, destacaron los especialistas en el tema consultados por LA GACETA Rural.














