En la provincia creció el área sembrada con garbanzo, que es una excelente alternativa

La Eeaoc realiza distintos ensayos con genotipos que llegaron de Siria y México.

CRECIMIENTO. En la provincia se sembraron cerca de 5.000 hectáreas de garbanzo durante el invierno pasado. ARCHIVO CRECIMIENTO. En la provincia se sembraron cerca de 5.000 hectáreas de garbanzo durante el invierno pasado. ARCHIVO
12 Marzo 2010
El garbanzo (Cicer arietinum L.) es dentro de las legumbres invernales la más cultivada a nivel mundial. La superficie sembrada anualmente en la Argentina ronda los 10 millones de ha, con variables en la superficie cosechada y en los rendimientos por ha. Esto se debe a la ocurrencia de sequías durante el ciclo del cultivo. "La producción mundial es de unos 8 millones de toneladas, pero con grandes altibajos en el tiempo", explicó el doctor Oscar Vizgarra, fitomejorador de legumbres secas de la Sección Granos de la Eeaoc.
En la Argentina, este cultivo representa una alternativa válida no sólo para las zonas de regadío sino también para otras regiones del NOA que poseen las mejores condiciones agroecológicas en el país, para la producción de esta legumbre invernal.
En el orden nacional la superficie sembrada con garbanzo tuvo un crecimiento continúo desde 2005, cuando se registraban menos de 3.000 ha. En 2006 llegó a 4.000 ha y el gran salto se dio en 2008, con 9.200 ha. En la última campaña la superficie implantada superó las 16.000 ha.
"Si analizamos la situación en Tucumán, se puede destacar un importante crecimiento de la superficie sembrada respecto de 2004, cuando era de 250 ha, ya que el año pasado el registro superó las 5.000 ha", explicó Vizgarra. La expectativa para este año es que se superarán las 6.000 ha.
El especialista explicó que el periodo de siembra va desde el inicio de abril con materiales de ciclo más largo y se prolonga hasta junio (principalmente en lugares con disponibilidad de riego) con materiales más cortos (tipo mexicano). Por eso recomendó el uso de semilla de buena calidad y de variedades identificadas para evitar problemas fitosanitarios que desalienten al productor. "Al momento de la siembra es fundamental el uso de cura-semillas de alta calidad, como también de inoculantes con cepas específicas adaptadas para este cultivo", precisó Vizgarra.
Técnicos del Proyecto Legumbres Secas de la Eeaoc, a través de un convenio con Icarda (International Center for Agricultural Research in the Dry Areas), de Siria, realizan desde 2002 introducciones de esta legumbre. El vínculo permite contar con una fuente de germoplasma promisorio, para evaluar, seleccionar y obtener genotipos de garbanzos con buen comportamiento agronómico, sanitario y calidad comercial adaptados al NOA.
Los tipos de garbanzos de Siria son del tipo sauco. En la última campaña se recibieron genotipos mexicanos, que serán evaluados en esta campaña. Son de un mayor tamaño y color de grano blanco, que obtienen un mejor precio en los mercados.

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