Investigadores del INTA determinaron un nuevo desorden de poscosecha en el limón

Según la evalución, se trata de un colapso del extremo peduncular de la corteza.

CONTROL. Se recomendó realizar un manejo correcto durante la poscosecha. GENTILEZA ATC CONTROL. Se recomendó realizar un manejo correcto durante la poscosecha. GENTILEZA ATC
15 Octubre 2010
Durante las campañas de exportación de limón en fresco 2008/09 y 2009/10 en Tucumán, se detectaron síntomas inusuales de manchas deprimidas castaño-claras, localizadas en la zona peduncular de la corteza que, posteriormente, tomaban una coloración más oscura durante el tiempo transcurrido hasta el empacado.

Los muestreos fueron realizados en empaques de fruta fresca proveniente de Santa Lucía y de Yacuchina, departamento Monteros, explicó Guillermo Torres Leal, del INTA Famaillá.

Con el objetivo de determinar la causa de las alteraciones observadas en los frutos, la División Frutihorticultura del INTA EEA Famaillá llevo adelante una investigación a cargo de los ingenieros Torres Leal, Pablo Velázquez y Soledad Carbajo, la técnica Fernanda Farías y Rubén Pedraza, de Agrometeorología.

Identificación
Para identificar el posible microorganismo que causa los síntomas, se realizaron siembras en APG 2% a partir de tejidos afectados, sin aislar ningún patógeno.

Además, se analizaron los registros agroclimáticos correspondientes a las campañas 2008/09 y 2009/10 para las áreas de estudio.

En las evaluaciones los especialistas detectaron que los valores de precipitaciones y de humedad relativa en los meses previos a la cosecha (marzo -unos 180 mm- y abril -unos 60 mm) fueron inferiores a la serie histórica (que registró en marzo unos 215 mm, y en abril unos 100 mm), mientras que las temperaturas fueron superiores. Se registraron en marzo 24ºC (la media en la serie histórica fue de unos 23ºC), y en abril 22ºC (la media en la serie histórica fue de unos 19ºC).

En base a los síntomas observados y a los antecedentes de otras áreas citrícolas del mundo, se determinó un desorden fisiológico denominado "colapso del extremo peduncular de la corteza de fruta cítrica".

Según el informe elaborado por el grupo de investigadores, esta alteración se presenta en frutos de piel fina provenientes de áreas húmedas y de plantas que han sufrido un estrés hídrico moderado.

Efectos y recomendación
Inicialmente -agregan-, se produce un colapso de la epidermis alrededor del pedúnculo, que es una zona con menor contenido de ceras, sin decoloración.

Posteriormente, colapsan las glándulas de aceite que decoloran las áreas afectadas.

Ante esta situación, aconsejaron que se realice un correcto manejo de poscosecha para que disminuya la pérdida de agua del fruto.

"Esto ayudará a disminuir la incidencia y la severidad de este desorden fisiológico", precisó Torres Leal en el informe que hizo llegar a LA GACETA Rural.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios