Por Gustavo Frías Silva
17 Junio 2011
El respeto por la normas viales evita tragedias
Si bien se redujeron un 25% los accidentes de tránsito durante la zafra azucarera y citrícola en Tucumán, las cifras de muertes en las rutas son elevadas. Los controles por parte de las autoridades deben mantenerse y sin excepciones, tanto de los vehículos de los particulares como de los transportistas de carga. Una campaña de concientización con folletería.
Actualmente por las rutas tucumanas se puede ver una gran cantidad de camiones y de tractores que trasladan la cosecha en las quintas citrícolas y también la materia prima industrial desde los campos cañeros.
Las principales actividades agroindustriales tucumanas se encuentran en pleno funcionamiento, por lo que los vehículos que circulan por las rutas de la provincia van y vienen llevando caña de azúcar a los 15 ingenios y limones a los más de 36 empaques y siete industrias citrícolas que se encuentran en diferentes latitudes del territorio provincial.
Esto hace que los caminos se encuentren en cierto momento abarrotadas de vehículos de transporte de materias primas y que los cuidados al conducir tengan que extremarse para evitar accidentes, que muchas veces son fatales.
En su momento la asociación civil Luchemos por la Vida señaló que los números de víctimas fatales por año viene disminuyendo y muestran lo que viene sucediendo en nuestra provincia. Esos números estadísticos reflejan los mayores descensos en los promedios nacionales, ya que en 2008 hubo 294 personas fallecidas como consecuencia de los accidentes de tránsito, y en 2010 esa cifra descendió a 221 víctimas (casi un 25%).
Es cierto que se están viendo los resultados a medida que los controles están siendo más efectivos, y por suerte las autoridades provinciales están trabajando para que los accidentes no ocurran.
En cuanto a la generación de conciencia en los conductores, es necesario que esas campañas que se están realizando en diferentes medios se intensifiquen en los medios de comunicación masiva y que la información que actualmente se está repartiendo en los accesos a nuestra provincia -por las diferentes rutas, con folletería alusiva- no sólo debe realizarse en esta época del año, sino en forma periódica y permanente.
Es necesario afianzar y fortalecer la prevención en épocas de zafra cañera y citrícola, pero todo el año debe trabajarse en la concientización y en capacitar a los conductores, y poner celo en la entrega de los carnets de manejo a aquellos que entiendan y respeten las normas de tránsito.
Señalización y velocidades
Hoy los controles deben realizarse a todos los que transitan por las rutas. Además, hay que tener los vehículos en condiciones de circular y controlar que todos cuenten con las señalizaciones correspondientes para que sean visualizados desde lejos.
Los transportes de materia prima son vehículos de gran porte que generalmente circulan a baja velocidad, pero que tienen gran tamaño y son largos, por lo que se debe circular respetando las velocidades máximas y de esa manera poder reaccionar a tiempo para evitar las colisiones con este tipo de vehículos.
Respecto de lo que deben hacer quienes están en la actividad productiva es exigir a los que transportan la materia prima -para ingenios, empaques y citrícolas- que los vehículos estén adecuadamente acondicionados para circular por las rutas y caminos tucumanos y que los transportistas sean conscientes de lo que están conduciendo. También deben controlar que los automovilistas y vehículos particulares, que pueden circular a mayor velocidad, lo hagan respetando las velocidades máximas y que en el caso de los motociclistas estos no cometan imprudencias -como subir y bajar de las banquinas, entre otras-, ya que si bien son hechos cotidianos en toda la provincia, una simple maniobra mal realizada podría costarle la vida al conductor y/o al acompañante, por la fragilidad del vehículo.
Hoy, ver en las rutas tucumanas controles donde se entrega folletería en la que explican y recomiendan las normas de tránsito que deben cumplirse, es un aliciente. Lleva a pensar que las cosas pueden encaminarse en materia de seguridad vial, pero todos debemos aportar para que las cosas funcionen como están planificadas.
Los conductores no pueden perder de vista que sus vehículos pueden matar gente o a ellos mismo. Los productores deben exigir a los transportistas que los vehículos cumplan las normativas para realizar la carga correspondiente. Y las autoridades encargadas de los controles deben hacer cumplir las normas a todos por igual, sin excepciones, para evitar tragedias, porque siempre está involucrada una vida humana.
Resulta necesario trabajar en estas prioridades y lograr que actividades como la cañera y la citrícola, no sean parte responsables de accidentes de tránsito que cobran víctimas fatales en los momentos en las cuales estas se realizan.
La prevención, la creación de conciencia y el cumplimiento de las normas vigentes deben ser aplicadas por todos los actores que circulan por las rutas y caminos de la provincia.
Las principales actividades agroindustriales tucumanas se encuentran en pleno funcionamiento, por lo que los vehículos que circulan por las rutas de la provincia van y vienen llevando caña de azúcar a los 15 ingenios y limones a los más de 36 empaques y siete industrias citrícolas que se encuentran en diferentes latitudes del territorio provincial.
Esto hace que los caminos se encuentren en cierto momento abarrotadas de vehículos de transporte de materias primas y que los cuidados al conducir tengan que extremarse para evitar accidentes, que muchas veces son fatales.
En su momento la asociación civil Luchemos por la Vida señaló que los números de víctimas fatales por año viene disminuyendo y muestran lo que viene sucediendo en nuestra provincia. Esos números estadísticos reflejan los mayores descensos en los promedios nacionales, ya que en 2008 hubo 294 personas fallecidas como consecuencia de los accidentes de tránsito, y en 2010 esa cifra descendió a 221 víctimas (casi un 25%).
Es cierto que se están viendo los resultados a medida que los controles están siendo más efectivos, y por suerte las autoridades provinciales están trabajando para que los accidentes no ocurran.
En cuanto a la generación de conciencia en los conductores, es necesario que esas campañas que se están realizando en diferentes medios se intensifiquen en los medios de comunicación masiva y que la información que actualmente se está repartiendo en los accesos a nuestra provincia -por las diferentes rutas, con folletería alusiva- no sólo debe realizarse en esta época del año, sino en forma periódica y permanente.
Es necesario afianzar y fortalecer la prevención en épocas de zafra cañera y citrícola, pero todo el año debe trabajarse en la concientización y en capacitar a los conductores, y poner celo en la entrega de los carnets de manejo a aquellos que entiendan y respeten las normas de tránsito.
Señalización y velocidades
Hoy los controles deben realizarse a todos los que transitan por las rutas. Además, hay que tener los vehículos en condiciones de circular y controlar que todos cuenten con las señalizaciones correspondientes para que sean visualizados desde lejos.
Los transportes de materia prima son vehículos de gran porte que generalmente circulan a baja velocidad, pero que tienen gran tamaño y son largos, por lo que se debe circular respetando las velocidades máximas y de esa manera poder reaccionar a tiempo para evitar las colisiones con este tipo de vehículos.
Respecto de lo que deben hacer quienes están en la actividad productiva es exigir a los que transportan la materia prima -para ingenios, empaques y citrícolas- que los vehículos estén adecuadamente acondicionados para circular por las rutas y caminos tucumanos y que los transportistas sean conscientes de lo que están conduciendo. También deben controlar que los automovilistas y vehículos particulares, que pueden circular a mayor velocidad, lo hagan respetando las velocidades máximas y que en el caso de los motociclistas estos no cometan imprudencias -como subir y bajar de las banquinas, entre otras-, ya que si bien son hechos cotidianos en toda la provincia, una simple maniobra mal realizada podría costarle la vida al conductor y/o al acompañante, por la fragilidad del vehículo.
Hoy, ver en las rutas tucumanas controles donde se entrega folletería en la que explican y recomiendan las normas de tránsito que deben cumplirse, es un aliciente. Lleva a pensar que las cosas pueden encaminarse en materia de seguridad vial, pero todos debemos aportar para que las cosas funcionen como están planificadas.
Los conductores no pueden perder de vista que sus vehículos pueden matar gente o a ellos mismo. Los productores deben exigir a los transportistas que los vehículos cumplan las normativas para realizar la carga correspondiente. Y las autoridades encargadas de los controles deben hacer cumplir las normas a todos por igual, sin excepciones, para evitar tragedias, porque siempre está involucrada una vida humana.
Resulta necesario trabajar en estas prioridades y lograr que actividades como la cañera y la citrícola, no sean parte responsables de accidentes de tránsito que cobran víctimas fatales en los momentos en las cuales estas se realizan.
La prevención, la creación de conciencia y el cumplimiento de las normas vigentes deben ser aplicadas por todos los actores que circulan por las rutas y caminos de la provincia.
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