Maestros de la improvisación

17 6
Viene al caso recordar una anécdota, a propósito de que esta semana China ocupó gran parte de la agenda informativa. Lamentablemente, la propia Presidenta se ocupó de que los tratados que se firmaron quedaran en segundo plano, a partir de un desafortunado chiste que publicó en Twitter, burlándose del acento de los chinos que hablan castellano. Broma que no cayó bien en la diplomacia internacional y que repercutió en los titulares de los principales medios del mundo. Otro dislate comunicacional de un gobierno que se autoboicotea obstinadamente.

Vale aclarar, por otra parte, que los acuerdos firmados entre Argentina y el gigante asiático no constituyen un sorpresivo golpe magistral, como se quiere mostrar desde el gobierno, ni tampoco un desesperado manotazo de ahogado, como sostienen desde la oposición. Se trata de una etapa más de un plan de acercamiento estratégico iniciado en el año 2000, durante la presidencia de Fernando de la Rúa y que, raro en este país, ha tenido una saludable continuidad, más allá de las discrepancias que pueda haber en la letra chica.

Aclarado esto, vamos a la anécdota. Contó el sociólogo Atilio Boron, en el programa “La historia en debate” (CN23) que para el bicentenario de la Revolución Francesa invitaron a una delegación de académicos chinos a los festejos en Francia. Cuando les preguntaron cuál es el balance que ellos hacían sobre el papel histórico de la Revolución Francesa, uno de los chinos respondió: “es demasiado pronto para saberlo, pasaron apenas dos siglos”.

A un argentino promedio, enfermo de cortoplacismo, le puede causar gracia esta respuesta, pero el chino respondió muy en serio. Es un pueblo milenario cuya filosofía tiene otro timing. Para ellos la improvisación es una pérdida de tiempo, al contrario que para nosotros, que vemos justamente en la planificación y en la mirada a largo plazo un desperdicio de horas.

Nuestros gobiernos son así porque la mayoría de la sociedad es así. Priorizamos los proyectos que sean más visibles y rápidos, y por ende durarán menos tiempo, y abandonamos las ideas de largo aliento, bien estudiadas, de bases sólidas, pensadas para el beneficio de muchas generaciones, no sólo para la fiesta de aquí y ahora.

Para los chinos, 200 años es poco tiempo para evaluar seriamente un proceso histórico con tantos quiebres de paradigmas, como fue la Revolución Francesa. Nosotros, en cambio, dictamos sentencia minutos después de ocurrido un hecho, o veces incluso mientras está ocurriendo.

Hay leyes, decretos o medidas cuyos impactos no pueden medirse sino hasta muchos años después de implementadas.

Este gobierno que se retira después de 12 años, el de José Alperovich, es un ejemplo de la improvisación llevada a niveles dadaístas. Así, después de que asesinaron a Paulina Lebbos, de la noche a la mañana cambiaron la nocturnidad de toda la provincia, agravando más la inseguridad nocturna, por lo que años más tarde tuvieron que dar marcha atrás.

O como después de la inundación del 10 de enero de 2005, cuando hubo miles de evacuados y $ 2.500 millones de pérdidas, se anunció con bombos y platillos el “Plan Pre-lluvia”. Las crecidas, los anegamientos, los evacuados y los destrozos se repitieron en 2007, 2008, 2009, 2011, 2012, 2013 y ahora, en 2015. En total, se llevan gastados más de $ 200 millones en un plan que, está a la vista, no ha dado resultados y que pese a los reiterados pedidos de la oposición, nunca se explicó dónde y cómo se gastó tanto dinero.

Mientras pueblos, ciudades, rutas y campos se inundan por la falta de obras, por el desmonte descontrolado, por la extracción de áridos y por la urbanización no planificada, el principal reservorio de agua potable, El Cadillal, cada verano alcanza niveles extremos de sequía y su capacidad se reduce año tras año por la colmatación.

Tampoco se entiende cómo la capital y Yerba Buena, dos de las ciudades donde más cuadras se asfaltaron en el país, tengan al mismo tiempo las calles tan destruidas. Ninguna otra urbe argentina, al menos las más importantes, tiene arterias tan deterioradas. Además de que es evidente que se utilizan materiales de mala calidad, el nivel de improvisación y desidia es asombroso. Calles que no llevan una semana de pavimentadas ya son taladradas por las empresas de servicios, públicas y privadas.

Se gastaron casi $ 150 millones -cuando el dólar estaba a 4 pesos- en el nuevo edificio de la Legislatura. Difícil de entender. Es el equivalente a 30 kilómetros de autopista, o a dos diques como Potrero de las Tablas, o un estadio de fútbol para 60.000 espectadores.

Todos los años, cuando llega el verano, decenas de miles de tucumanos se quedan sin agua, o la reciben por goteo. Lo paradójico es que al mismo tiempo abundan las pérdidas de agua potable por todo el Gran Tucumán, además de los derrames cloacales, como consigna el diario todos los días, a partir de los numerosos reclamos de los lectores.

Algo similar ocurre con el servicio de energía eléctrica. De noviembre a marzo se repiten los cortes de luz, cada año más seguidos y prolongados. Ahora son programados, al menos un reconocimiento de que el sistema está colapsado.

Ni hablar de la inseguridad galopante. En diciembre de 2013, cuando la Policía liberó la ciudad a los delincuentes, quedó demostrado que el gobierno ni siquiera supo improvisar, lo que mejor hace. Abundan los ejemplos, pero necesitaríamos un suplemento.

En 20 días el gobernador pronunciará su último discurso de apertura de sesiones en la Legislatura. No le vamos a pedir que haga como los chinos, pero al menos que intente ser autocrítico y explique por qué tantas cosas se hicieron mal o no funcionan. Sería de gran ayuda para que la próxima gestión no empiece todo desde cero, como siempre pasa con cada nuevo gobierno.

Tamaño texto
Comentarios 6
Informate de verdad Aprovechá esta oferta especial
$11,990 $3,590/mes
Suscribite ahoraPodés cancelar cuando quieras
Comentarios
Esta nota se encuentra cerrada a nuevos comentarios.
Más recientes
#8 08 Feb 2015 00:34 Hs
Excelente, Fede!!! Me encantó tu punto de vista!!!
1 0
#7 07 Feb 2015 10:56 Hs
El represor clan alperovich rojkés no solo son maestros de la improvisación, son maestros de la impunidad y de la infame traición al Pueblo!!! Solo la lucha nos salva!!! Alberto Lebbos
1 0
#6 07 Feb 2015 09:57 Hs
Por supuesto, el detalle de improvisaciones es inabordable en una nota. Ahora bien, tanto la autocrítica como un programa detallado de acciones de gobierno de los candidatos para las próximas elecciones, seguirá siendo un sueño inalcanzable de los ciudadanos. Los que tendrían que retirarse, insisten en quedarse agarrados a cualquier "carguito"; y los que vienen, son los conocidos que ya estuvieron y que tampoco hicieron gran cosa... ¿Cuándo tendremos la suerte de que se renueve el escenario político?
7 1
#4 07 Feb 2015 08:29 Hs
Sr Turpe no pida peras al Olmos, el gobernador jamás hará autocrítica . El se cree omnipotente, cree que su gestión fué lo mejor que nos pasó, cree que salvó a los Tucumanos y lo que es peor aún tiene absoluta convicción de que tanto el como su sra y gabinete " tienen que seguir salvando a los tucumanos" para que sigamos en la senda del éxito que él empezó hace doce años.
9 1
#2 07 Feb 2015 07:05 Hs
¡LO QUE LOS CHINOS ESPERAN HACER EN 200 AÑOS NUESTROS REPRESENTANTES DE LA DEMOCRACIA LO HACEN EN MENOS DE UN PERÍODO DE GOBIERNO....."BARRER" CON TODO, QUE EQUIVALE A VAMOS POR TODO!
9 1
#1 07 Feb 2015 01:11 Hs
Bienvenido Türpe!!!! feliz 2015 porque no te leemos desde el año pasado ... este comenzó difícil y seguirá muy complicado, no se distrae con chistes por twiter , ni sirve la demagogia en una ruta partida por una correntada.
13 2