Opinión
Una inflación de dos dígitos.
El país escandinavo vive una inédita ola de violencia y el gobierno quiere militarizar la lucha contra el crimen organizado. Los tiroteos se han convertido en un fenómeno casi diario.
Hay un punto en el que en general coinciden quienes analizan el comportamiento en nuestro país: somos afectos a no respetar las normas.