20 preguntas y respuestas sobre la ciudadanía italiana
El Gobierno de Italia, liderado por Giorgia Meloni, implementó cambios en la legislación de ciudadanía que afectan a los descendientes de italianos en el extranjero. Fátima Trápani, traductora, respondió algunas preguntas propuestas por LA GACETA para entender las modificaciones y su impacto.

1- ¿Cuál es el cambio principal en la ley de ciudadanía italiana?
Hasta ahora, la ciudadanía italiana se transmitía por ius sanguinis sin límite generacional, siempre que se pudiera demostrar el vínculo. Sin embargo, este decreto limita el derecho a la ciudadanía solo a los descendientes de primera y segunda generación, es decir, solo quienes tengan padres o abuelos italianos. Además, se establece el requisito de residir en Italia por dos años para completar el proceso.
2- ¿Desde cuándo está vigente esta modificación?
El decreto fue aprobado el 28 de marzo de 2025 y entró en vigor inmediatamente.
3- ¿Cómo afecta este cambio a quienes buscan obtener la ciudadanía italiana?
Muchos argentinos que anteriormente podían solicitar la ciudadanía basándose en ancestros más lejanos, como bisabuelos o tatarabuelos, ahora se ven excluidos debido a la nueva limitación generacional.
4- ¿Qué sucede con las solicitudes que ya estaban en proceso a-ntes del cambio?
Las solicitudes presentadas antes del 28 de marzo de 2025 continuarán su curso bajo la normativa anterior. Sin embargo, es recomendable confirmar el estado de cada trámite con el consulado correspondiente.
5- ¿Se requiere ahora residir en Italia para obtener la ciudadanía?
Todavía no esta claro pero parecería que sí, además de la limitación generacional, se establece que los solicitantes deben residir en Italia durante dos años para completar el proceso de naturalización.
6- ¿Cómo se gestionarán las nuevas solicitudes de ciudadanía?
Los trámites ya no se realizarán a través de los consulados italianos en el exterior, sino directamente en una oficina especial centralizada del Ministerio de Asuntos Exteriores en Roma.
7- ¿Qué sucede con la ciudadanía por matrimonio?
La ciudadanía por matrimonio también requerirá que el solicitante resida en Italia durante dos años para completar el proceso.
8- ¿Cómo afecta este cambio a los consulados italianos en el extranjero?
Los consulados dejarán de gestionar nuevas solicitudes de ciudadanía, permitiéndoles enfocarse en brindar servicios a los ciudadanos italianos ya reconocidos.
9- ¿Qué motivó estos cambios en la legislación de ciudadanía?
Las autoridades italianas buscan evitar abusos y la “comercialización” de pasaportes italianos, así como aliviar la saturación en los consulados y tribunales debido al alto número de solicitudes.
10- ¿Existen excepciones a estas nuevas restricciones?
Hasta el momento, no se han anunciado excepciones específicas. Se recomienda estar atento a futuras comunicaciones oficiales para obtener información actualizada.
11- ¿Qué sucede si mi ancestro italiano se naturalizó en otro país?
Si el ancestro se naturalizó como ciudadano extranjero mientras sus hijos eran menores de edad, estos también perdieron automáticamente la ciudadanía italiana. Sin embargo, si la naturalización ocurrió cuando los hijos ya eran mayores de edad, estos conservaron su derecho a la ciudadanía italiana.
12- ¿Cómo se determina la mayoría de edad en este contexto?
Históricamente, la mayoría de edad en Italia era de 21 años. Por lo tanto, si el ancestro se naturalizó cuando su hijo tenía menos de 21 años, este último perdía la ciudadanía italiana.
13- ¿Qué documentos se requieren para demostrar la elegibilidad bajo la nueva ley?
Es esencial contar con actas de nacimiento, matrimonio y defunción que demuestren el vínculo directo con el padre o abuelo italiano, además de pruebas de residencia en Italia durante el período requerido.
14- ¿Qué recomendaciones hay para quienes estaban preparando su solicitud de ciudadanía?
Se aconseja continuar recopilando la documentación necesaria y mantenerse informados sobre posibles modificaciones en la legislación durante los próximos 60 días, período en el cual el Parlamento italiano puede introducir cambios al decreto.
15- ¿Es posible que el decreto sea modificado o revertido?
Sí, el Parlamento italiano tiene 60 días para aprobar, modificar o rechazar el decreto. Durante este período, es posible que se introduzcan cambios basados en debates y consideraciones políticas.
16- ¿Cómo puedo mantenerme informado sobre futuras actualizaciones?
Es recomendable seguir las comunicaciones oficiales del gobierno italiano, así como consultar con profesionales especializados en ciudadanía italiana y trámites consulares.
17- ¿Qué acciones están tomando las comunidades de descendientes de italianos en el extranjero?
Diversas organizaciones ONG y representantes de italianos en el exterior están expresando su preocupación y buscando dialogar con las autoridades italianas para reconsiderar o modificar las nuevas restricciones.
18- ¿Cuáles son los plazos y requisitos actuales según el nuevo decreto?
Se extiende el plazo para la resolución de los trámites de ciudadanía de dos años a cuatro. Esto podría generar una gran acumulación de expedientes en la nueva Secretaría que se creará en el Ministerio de Asuntos Exteriores.
19- ¿Cuáles son las principales críticas a esta reforma?
Las críticas se centran en que la medida restringe el acceso a la ciudadanía para muchos descendientes de italianos que antes podían obtenerla sin límite generacional. También se señala que la eliminación del trámite en consulados sobrecargará a las oficinas en Roma.
20- ¿Cómo impacto esta medida en Tucumán?
En Tucumán hubo un crecimiento exponencial en las consultas desde 2019. Aun en pandemia, el interés se mantuvo firme, sobre todo entre jóvenes de entre 20 y 30 años. Ahora, con esta nueva medida, hay mucha preocupación e incertidumbre entre quienes estaban en proceso de tramitación.
Testimonio: la nueva medida generó frustraciones
Brian Evans, un joven de 32 años de Chubut se encuentra desde hace cinco meses en Nicotera, un pequeño pueblo del sur de Italia. Su historia refleja la incertidumbre y los desafíos a los que se enfrentan muchos argentinos. Brian dejó Argentina hace seis años, luego de finalizar sus estudios como técnico en sonido. Su primer destino fue Australia, donde decidió quedarse debido a su deseo de viajar por el mundo. “Sabía que quedarme en Australia sería complicado, así que comencé a investigar la posibilidad de obtener la ciudadanía italiana”, comenta. Fue su madre, quien insistió varias veces en la importancia de esto, la que lo motivó a comenzar los trámites por su bisabuelo, quien era el descendiente italiano. A pesar de los temores relacionados con el idioma y la burocracia, Brian decidió contratar un gestor para realizar los trámites. Sin embargo, llegó a Italia en un momento difícil: “Hace cinco meses que esta comuna está intervenida”, explica. A pesar de las dificultades, Brian muestra optimismo. “Hace diez días entregué toda la documentación y, si todo sale bien, hasta el 28 de marzo no habría problemas para entrar bajo el régimen anterior”, detalla. Todo esto causo descontento,“es una medida muy drástica. La ciudadanía italiana debería ser un derecho. En lugar de restringirla podrían pedir requisitos como un examen de idioma o cultura”.
Argentinos, en un “limbo legal”: preocupación y medidas preventivas
Andrea Perrone es una abogada argentina, radicada en Olbia, Cerdeña. Advierte sobre la incertidumbre que enfrentan los descendientes de italianos que viajaron a Italia con la intención de obtener la ciudadanía. “Uno de los problemas más importantes es que los argentinos que apostaron a llegar en estos momentos a Italia se encuentran en un limbo legal. Luego de la noticia, las comunas directamente dejaron de recibir solicitudes. Los que llegan con su carpeta y quieren iniciar el trámite de ciudadanía necesitan primero obtener la residencia, pero no están pudiendo hacerlo ni presentar papeles”, explica Perrone, quien colabora con varios estudios jurídicos, entre ellos el Estudio Testini, especializado en atender a hispanohablantes. Según la abogada esta medida ha generado preocupación entre quienes ya habían planificado su vida en el país. “Hablamos con familias, profesionales y jóvenes que apostaban a un futuro aquí, que tienen una descendencia sólida. Es angustiante”, agrega.Ante esta situación, muchos estudios jurídicos han recomendado a sus clientes suspender sus viajes hasta que haya mayor claridad. La incertidumbre también se refleja en las redes sociales donde los afectados comparten información y experiencias. “Es mucha la inversión que hacen las familias y ahora todo está en pausa”, señala. Por ahora, los abogados y asesores en Italia esperan novedades. “Solo queda esperar y ver qué sucede”, concluye.
Una tucumana en Italia se dedica a la gestoría: reina la incertidumbre por la nueva legislación
María Sofía San Martín es una contadora tucumana, radicada en Piacenza, al norte de Italia, desde hace cuatro años. Se dedica a la gestoría de ciudadanía y a la preparación de documentos de inmigración. Ofrece asesoramiento a quienes buscan regularizar su situación en el país europeo. En medio de la reciente reforma, Sofía expresa su preocupación y ofrece su visión sobre las implicancias de esta medida. “Los medios de comunicación de Sudamérica replicaron mucho más la noticia que aquí en Italia. Sin embargo, para quienes trabajamos en esto, fue una noticia sorprendente y muy política”, comenta. “Es cierto que hay casos de personas que no tienen interés en conocer su procedencia o en profundizar sobre temas culturales, pero también hay quienes sí tienen lazos fuertes con Italia. Argentina, además, fue un país que acogió a los italianos en momentos difíciles, por lo que este decreto está metiendo a todos en la misma bolsa, sin darles la posibilidad de acceder a la ciudadanía”, reflexiona. La mayoría de sus clientes son jóvenes, de entre 18 y 25 años, aunque también atiende a personas mayores que desean dejarle la ciudadanía a sus hijos. A pesar de la incertidumbre, Sofía se muestra esperanzada en que los 60 días previstos por el Gobierno italiano para revisar y, posiblemente, corregir el decreto, traerán buenas noticias. “Mi recomendación para todos es que tengan paciencia. 60 días no es mucho, y tal vez antes de ese plazo tengamos alguna actualización”, concluye.