Por Gustavo Frías Silva
15 Abril 2011
El control biológico es una herramienta que se encuentra en etapa de investigación, por un lado y, por otro, se aplica en diferentes partes del mundo en cultivos variados y con muy buenos resultados. En las columnas de LA GACETA Rural se publicaron diferentes ensayos sobre el control de plagas y de enfermedades con la utilización de productos biológicos y naturales amigables con el medio ambiente.
Días atrás, se presentó en la región una nueva herramienta que puede ser de gran ayuda para técnicos y productores que, desde hace ya varios años, intentan disminuir los daños que el "picudo de la vaina" (Rhyssomatus subtilis) ocasiona en los cultivos y en rindes de la soja y del poroto.
En la localidad de Rosario de la Frontera (Salta) se desarrolló un día de campo en la finca "Las Cañas", de Miguel Medina, productor de soja, maíz y poroto, organizado por el técnico Esteban Würschmidt.
En esa oportunidad, Juan Fernández, técnico de la UNT, presentó en sociedad una herramienta innovadora para el manejo de plagas del cultivo de soja. El investigador explicó en un lote demostrativo las bondades del "manejo diferenciado", basado fundamentalmente en tres aspectos: conocer el comportamiento de la plaga pensando como tal; conocer los métodos de control disponibles y que sus aplicaciones sean eficientes; y comprender el ambiente en el que interactúan la soja, las plagas y sus controladores biológicos (parásitos, predadores y entomopatógenos).
Fernández también analizó el ensayo que se desarrolló en un lote de soja de 40 hectáreas de la variedad 8002, sembrado el 28 de diciembre del año pasado, y rodeado íntegramente por maíz. En él se comparó el manejo convencional que normalmente se hace en la zona versus un manejo diferenciado basado fundamentalmente en el monitoreo exhaustivo, tanto de orugas de lepidópteros como del "picudo de la vaina" (Rhyssomatus subtilis) en los distintos estados fenológicos del cultivo. También se monitoreó el uso de biocontroladores, en este caso Bacillus thuringiensis (Bt) -esporas y células bacterianas-.
El Bt es considerado una herramienta innovadora dentro de un programa de manejo diferenciado, por la alta especificidad sobre orugas de lepidópteros y larvas de coleópteros ("picudos"), además no deja residuos tóxicos. Por lo tanto no afecta a los enemigos naturales, no genera resistencia en las plagas y su aplicación en el campo se adapta perfectamente a los equipos convencionales de pulverización.
El trabajo
Luego de un trabajo exhaustivo de varios meses, en los que semanalmente se realizó el estudio tanto de las plantas (en sus distintos estados fenológicos), como de las plagas (orugas de lepidópteros, adultos y larvas del "picudo de la vaina"), los resultados demostraron que la aplicación foliar de Bt en determinados momentos fenológicos de la planta de soja (R1, R3, R5 y R6) controla satisfactoriamente al complejo de orugas de lepidópteros y a las larvas del "picudo de la vaina". Sin embargo, en el lote de ensayos pudieron observarse algunas vainas dañadas por acción de R. subtilis, pero al analizarlas no se encontraron larvas.
Con esta verificación quedó demostrada la efectividad del Bt para controlar a un "enemigo silencioso", no visible a los ojos del productor, y que es la larva de Rhyssomatus. Por tal motivo, resulta relevante realizar el monitoreo de las vainas de soja para poder detectar en forma temprana la presencia de huevos, y evitar así daños futuros a los granos.
En síntesis, las pulverizaciones con Bt cortan el ciclo biológico de R. subtilis controlando el desarrollo de larvas en el interior de las vainas e impidiendo que "empupen" en el suelo. La consecuencia de esta situación es que se minimiza la emergencia de adultos en campañas posteriores.
Además, es importante señalar que el Bt puede combinarse con la aplicación de insecticidas convencionales, cuando sea necesario bajar la población de adultos del "picudo". Sucede que los biocontroladores actúan mejor a bajas densidades de la plaga.
Este tipo de ensayos y los resultados demostrados ante una gran cantidad de productores sojeros ponen en el horizonte agropecuario una posibilidad que los agricultores observan con optimismo, ya que en el futuro se puede lograr que -la producción más importante en cultivo extensivo que se da en el país y en el NOA- pueda contar con herramientas biológicas para el control de plagas, que no sean agresivas al medio ambiente.
Iniciativas de investigación de este tipo deben ser aprovechadas e incorporadas -mediante estudios y ensayos profundos- a otros tipos de cultivos, para otorgarles sustentabilidad en el tiempo y sin perjudicar al ambiente que los rodea.
Días atrás, se presentó en la región una nueva herramienta que puede ser de gran ayuda para técnicos y productores que, desde hace ya varios años, intentan disminuir los daños que el "picudo de la vaina" (Rhyssomatus subtilis) ocasiona en los cultivos y en rindes de la soja y del poroto.
En la localidad de Rosario de la Frontera (Salta) se desarrolló un día de campo en la finca "Las Cañas", de Miguel Medina, productor de soja, maíz y poroto, organizado por el técnico Esteban Würschmidt.
En esa oportunidad, Juan Fernández, técnico de la UNT, presentó en sociedad una herramienta innovadora para el manejo de plagas del cultivo de soja. El investigador explicó en un lote demostrativo las bondades del "manejo diferenciado", basado fundamentalmente en tres aspectos: conocer el comportamiento de la plaga pensando como tal; conocer los métodos de control disponibles y que sus aplicaciones sean eficientes; y comprender el ambiente en el que interactúan la soja, las plagas y sus controladores biológicos (parásitos, predadores y entomopatógenos).
Fernández también analizó el ensayo que se desarrolló en un lote de soja de 40 hectáreas de la variedad 8002, sembrado el 28 de diciembre del año pasado, y rodeado íntegramente por maíz. En él se comparó el manejo convencional que normalmente se hace en la zona versus un manejo diferenciado basado fundamentalmente en el monitoreo exhaustivo, tanto de orugas de lepidópteros como del "picudo de la vaina" (Rhyssomatus subtilis) en los distintos estados fenológicos del cultivo. También se monitoreó el uso de biocontroladores, en este caso Bacillus thuringiensis (Bt) -esporas y células bacterianas-.
El Bt es considerado una herramienta innovadora dentro de un programa de manejo diferenciado, por la alta especificidad sobre orugas de lepidópteros y larvas de coleópteros ("picudos"), además no deja residuos tóxicos. Por lo tanto no afecta a los enemigos naturales, no genera resistencia en las plagas y su aplicación en el campo se adapta perfectamente a los equipos convencionales de pulverización.
El trabajo
Luego de un trabajo exhaustivo de varios meses, en los que semanalmente se realizó el estudio tanto de las plantas (en sus distintos estados fenológicos), como de las plagas (orugas de lepidópteros, adultos y larvas del "picudo de la vaina"), los resultados demostraron que la aplicación foliar de Bt en determinados momentos fenológicos de la planta de soja (R1, R3, R5 y R6) controla satisfactoriamente al complejo de orugas de lepidópteros y a las larvas del "picudo de la vaina". Sin embargo, en el lote de ensayos pudieron observarse algunas vainas dañadas por acción de R. subtilis, pero al analizarlas no se encontraron larvas.
Con esta verificación quedó demostrada la efectividad del Bt para controlar a un "enemigo silencioso", no visible a los ojos del productor, y que es la larva de Rhyssomatus. Por tal motivo, resulta relevante realizar el monitoreo de las vainas de soja para poder detectar en forma temprana la presencia de huevos, y evitar así daños futuros a los granos.
En síntesis, las pulverizaciones con Bt cortan el ciclo biológico de R. subtilis controlando el desarrollo de larvas en el interior de las vainas e impidiendo que "empupen" en el suelo. La consecuencia de esta situación es que se minimiza la emergencia de adultos en campañas posteriores.
Además, es importante señalar que el Bt puede combinarse con la aplicación de insecticidas convencionales, cuando sea necesario bajar la población de adultos del "picudo". Sucede que los biocontroladores actúan mejor a bajas densidades de la plaga.
Este tipo de ensayos y los resultados demostrados ante una gran cantidad de productores sojeros ponen en el horizonte agropecuario una posibilidad que los agricultores observan con optimismo, ya que en el futuro se puede lograr que -la producción más importante en cultivo extensivo que se da en el país y en el NOA- pueda contar con herramientas biológicas para el control de plagas, que no sean agresivas al medio ambiente.
Iniciativas de investigación de este tipo deben ser aprovechadas e incorporadas -mediante estudios y ensayos profundos- a otros tipos de cultivos, para otorgarles sustentabilidad en el tiempo y sin perjudicar al ambiente que los rodea.
NOTICIAS RELACIONADAS
Lo más popular






















