La necesidad de inversión del sistema de producción primaria está compuesta por cuatro componentes: vientres, toros, pasturas cultivadas (habilitación y siembra) e instalaciones correlativas (alambrado, aguada, corrales, maquinarias y herramientas para alimentación). Del total de la inversión necesaria (cuadro superior) entre 2009 y 2016 ($ 5.719 millones), el 57% es para compra de vientres y toros; un 36% para habilitación y siembra de pasturas, y el 8% restante en instalaciones correlativas.
Respecto de la inversión en hectáreas de pasturas, se considera la implantación de una hectárea de pastura cultivada por vientre incrementado al rodeo. La relación actual es de 0,61 hectárea de pastura cultivada por cada vientre en servicio (en 1992 dicha relación en el NOA era de 0,20). Esta inversión llevaría al sistema a una relación de 0,85 ha/vientre, en 2016.
La necesidad de inversión del sistema de faena, procesamiento y distribución (FPD) se estima en U$S 2,5 millones por planta (como piso) para 12 plantas, sumando U$S 30 millones en plantas. Esta inversión genera una capacidad de proceso anual de 1,44 millón de cabezas (un 13% superior a la necesidad de faena NOA en 2016).
El programa le permitiría al NOA llegar al autoabastecimiento (hacia 2016, la producción equivaldría al 97,4% del consumo regional, siendo el déficit de 7.700 toneladas. Hacia 2017, el superávit sería de 23.100 toneladas).
Se estima que por cada 1.000 cabezas incrementadas de rodeo, se generan 3 empleos directos y 3,8 empleos adicionales.
Para lograr el porcentaje esperado en toneladas de producción en el NOA es necesario incrementar el peso vivo promedio de faena por animal de 387,5 kg, en 2008, a 403,2 kg en 2016. Para ello, es necesario aumentar el peso vivo total a faenar, para lo cual se necesitan unos 7 kilos de grano para incrementar un kilo vivo de carne.













