El año arrancó con un comportamiento dispar: el dólar registra caídas y se ubica por debajo del valor de 2025, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) volvió a acelerarse y, según dio a conocer el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), se ubicó en 2,9%. 

En este contexto, el mercado sigue de cerca la evolución cambiaria para evitar un eventual atraso del tipo de cambio. La consultora LatinFocus difundió proyecciones para este año y 2027 tanto sobre inflación como sobre dólar, en un contexto que, según sus estimaciones, mantiene expectativas relativamente estables.

¿Seguirá bajando el dólar o el “veranito” cambiaro será eterno?

De acuerdo con el informe, la actividad económica registró una caída interanual del 0,3% en noviembre, luego de haber crecido 3,2% el mes previo. Se trató del nivel más bajo desde septiembre de 2024.

Sin embargo, la consultora proyecta una recuperación impulsada por la mejora de los salarios reales y tasas de interés más bajas, factores que podrían estimular el consumo privado. El consenso prevé un crecimiento del PIB del 3,2% en 2026 y el mismo nivel para 2027, sin cambios respecto a estimaciones anteriores.

Inflación: tendencia descendente con presiones latentes

Analistas locales e internacionales coinciden en que la inflación mantiene una tendencia descendente en términos interanuales, aunque en los últimos meses se observó cierta aceleración.

El reporte señala que la desaceleración se explicaría por la contención del gasto público, mayor competencia en los mercados y la flexibilización de restricciones a las importaciones. No obstante, advierte que la depreciación de la moneda y la reducción de subsidios podrían generar presiones alcistas.

En ese marco, se estima una inflación promedio del 25,4% en 2026, 1,4 puntos porcentuales por encima del cálculo previo. Para 2027, la proyección se ubica en 15,7%, también levemente superior a la estimación anterior.

El comportamiento del dólar

Según el informe, la apreciación del peso influye sobre precios de bienes con alto componente importado. Esto implica que el dólar podría subir menos que la inflación o incluso registrar caídas nominales en determinados períodos.

El estudio señala que el Banco Central de la República Argentina permite una depreciación del peso dentro de una banda indexada a la inflación pasada, con el objetivo de evitar una apreciación real excesiva.

Al 6 de febrero, el peso se cotizaba a $1.432,90 por dólar oficial -con una apreciación intermensual del 2,4%- mientras el tipo de cambio paralelo rondaba los $1.435, con una mejora del 5,9% en el mismo período, consignó el portal Ámbito Financiero.

Por su parte, panelistas de FocusEconomics prevén que el tipo de cambio cierre 2026 en torno a $1.728,60 por dólar y alcance los $1.947,4 en 2027. La consultora proyecta un aumento del dólar del 18,8% durante 2026 -desde los $1.455 registrados a fines de 2025-, lo que implicaría una suba unos 6,6 puntos porcentuales inferior a la inflación esperada para ese año.