Escándalo en la AFA: polémica por un juez que festejó en la quinta ligada a Pablo Toviggino y que ahora debe resolver la causa

Según la investigación, el camarista Carlos Mahiques quedó en el centro de la escena tras conocerse que habría celebrado su cumpleaños en el predio bajo sospecha.

EN LA MIRA. Toma aérea de la mansión de Villa Rosa que, según indican, pertenecería a Pablo Toviggino. EN LA MIRA. Toma aérea de la mansión de Villa Rosa que, según indican, pertenecería a Pablo Toviggino.
Hace 2 Hs

Según una investigación publicada por La Nación, la Cámara Federal de Casación Penal deberá resolver un punto clave en la causa que busca determinar quiénes son los verdaderos dueños de una quinta de 5,5 hectáreas en Pilar, vinculada al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino. La discusión no es menor: se definirá si el expediente continúa en el fuero federal, como pretenden los acusados, o si vuelve al fuero Penal Económico, donde se había iniciado.

En ese escenario, el camarista Carlos Mahiques quedó en el centro de la escena. De acuerdo con fuentes judiciales y del mundo del fútbol citadas en la investigación, el juez habría celebrado su último cumpleaños en ese mismo predio, en una fiesta que incluyó magistrados, fiscales y figuras del ámbito judicial, en un contexto de lujo que hoy genera incomodidad entre quienes habrían asistido. Mahiques niega que el evento haya ocurrido allí y, ante la consulta del diario, sostuvo que, aun si hubiera sido así, no ve motivos para excusarse.

El episodio se convirtió en un secreto a voces en Comodoro Py. Según reconstruyó el informe, la celebración se habría realizado semanas antes de que estallara el escándalo que salpica a Claudio “Chiqui” Tapia y a Toviggino, señalado como presunto beneficiario final del predio a través de terceros. Algunas fuentes hablan de más de 20 invitados; otras elevan la cifra a cerca de 50, muchos de ellos con custodia.

El trasfondo es todavía más sensible porque Mahiques tendrá un voto decisivo en la definición de la competencia del caso. La investigación apunta a un posible esquema de lavado de activos: la propiedad figura a nombre de un monotributista y su madre jubilada, aunque fue valuada en más de 20 millones de dólares. El lugar cuenta con helipuerto no declarado, viviendas, pista ecuestre, canchas deportivas, spa, gimnasio y un galpón con decenas de autos de alta gama.

También se detalló que existen interrogantes sobre vuelos en helicóptero registrados hacia ese predio, aunque por ahora no hay constancias judiciales que los vinculen directamente con la supuesta fiesta. Incluso, pilotos de una empresa aérea privada declararon no recordar quiénes habían sido sus pasajeros, lo que abrió otro frente de sospechas.

Allanamientos, tasaciones y embargos

El expediente tuvo un recorrido zigzagueante: primero intervino el juez Daniel Rafecas, que ordenó allanamientos, tasaciones y embargos; luego pasó al fuero Penal Económico, bajo la órbita de Marcelo Aguinsky; y más tarde recaló en el juzgado federal de Campana, a cargo de Adrián González Charvay, tras un pedido de los acusados. Ahora, Casación deberá decidir si permanece allí o si vuelve a su anterior sede.

En paralelo, la investigación periodística expuso los vínculos de la familia Mahiques con la conducción de la AFA y con figuras de peso del “círculo rojo” judicial y político, además de detallar el rápido avance del trámite para que el camarista obtenga un nuevo acuerdo del Senado y continúe en su cargo más allá del límite de edad.

Con ese telón de fondo, la definición que tome la Cámara no sólo marcará el futuro del expediente, sino que también quedará bajo la lupa pública. La causa ya no discute únicamente la propiedad de una quinta en Pilar: pone en juego, también, la credibilidad de los resortes judiciales que deben decidir sobre un caso que mezcla poder, fútbol y tribunales.

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